miércoles, 1 de abril de 2026

¿Qué pide David para con sus enemigos?

Destrúyelos y confunde la lengua de ellos: “Esto es lo que a mi Dios le pido, cuando estoy bien afectado por mis enemigos: que sean sus planes destruidos y que en su lenguaje sean confundidos.”—reveló Eucario con ahínco. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo a su discípulo: “Cuando hay afectación emocional, porque los malos te quieren matar, es hora de que de ellos se encargue Jehová.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Destruye a mis enemigos y confunde la lengua de esos bandidos”; 27-03-2026.

Son malvados y no sólo a ti te harán daño, lo hacen también a otras personas. De tal manera que el salmista pide la destrucción de ellos y que su lengua sea confundida. Esto es porque cree que cuando la maldad humana estaba haciendo la torre de Babel, Dios confundió su lenguaje. “Destrúyelos, oh Señor; confunde la lengua de ellos; Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad. Día y noche la rodean sobre sus muros, E iniquidad y trabajo hay en medio de ella.” Sal.55:9-10.

Padre, destruye los planes de mis enemigos sobre mí y sobre otras personas inocentes. Que su lengua sea confundida y que su caída sea estrepitosa. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Qué es lo que más desea uno cuando está en situaciones adversas?

Poder volar para huir: “Cuando uno se encuentra en esa situación tan dura y difícil como un axioma, lo que le gustaría a uno, es poder volar como paloma. Es que el deseo creciente es tremendo por huir y descansar, y aunque vaya al desierto me apresuraría a escapar.”—declaró Eurasio con toda seguridad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con amabilidad: “No es fácil vivir en problemas y angustias, uno anhela huir y sueña con tener alas como argucia.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Quisiera volar para de mis problemas descansar”; 26-03-2026.

Es terrible estar en esos momentos en que te persiguen para quitarte la vida o afectarte de por vida. Por eso el rey David le dice a Jehová que su situación es tan dura que desearía tener alas como de paloma para escapar. Incluso dice que moraría en el desierto. Está dispuesto a vivir allí con tal de salir de esos vientos borrascosos y esas tempestades emocionales. “Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Ciertamente huiría lejos; Moraría en el desierto. Selah. Me apresuraría a escapar Del viento borrascoso, de la tempestad.” Sal.55:6-8.

Padre, gracias te doy porque no me has permitido llegar a esas situaciones tan duras y difíciles, donde uno mismo anhela tener alas para huir. Pero firme estoy en Ti, sabiendo que mi vida y mi voluntad, a tu cuidado están. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.