¿Más yo, qué le
pido a mi Dios?
No te alejes de mí: “No te alejes de mí Dios de ternura, socórreme, acude pronto con tu ayuda. Le oré a mi Dios y Él pronto me ayudó.”—confesó Eufronia a su maestro, con gozo manifiesto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo satisfecho: “Y muy cierto es que Dios en tu ayuda acudirá, y de ti no se alejará.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Acude pronto en mi ayuda oh Dios”; 09-10-2026.
Cuántas veces uno se siente solo cuando está siendo asechado, cuando lo señalan y es objeto de burlas y magros comentarios. Por eso, la súplica y oración a Dios es que te acompañe, que sea tu aliado y que proceda a salvarte. Porque lo necesitamos. “Oh Dios, no te alejes de mí; Dios mío, acude pronto en mi socorro.” Sal.71:12.
Padre, en esos momentos sabemos que Tú estás con
nosotros y no nos abandonas. Sólo Tú
puedes acompañarnos en esos amargos momentos. Y proceder a salvarnos porque Tú
de mí, jamás estás lejano. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo
Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.






