miércoles, 13 de mayo de 2026

¿Qué dirá el justo cuando vea derrotados a sus enemigos por Dios?

Ciertamente hay galardón para el justo: “Cuando veo derrotados a mis enemigos me siento a gusto. Exclamo entonces: Ciertamente hay galardón para el justo.”—afirmó Pudenciano con buen ánimo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a su muchacho: “Cuando eres testigo de la promesa fiel de Dios al finalizar en victoria tu guerra, puedes afirmar: Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mis enemigos perdieron su guerra, hay Dios que juzga en la tierra”: 02-05-2026.

Es una manera de comprobar que Dios y su Palabra se cumple. Cuando dejamos la venganza y la justicia en sus manos, nosotros somos testigos, de sus excelentes resultados. Entonces la alabanza y la exaltación estarán en nuestros labios y corazón. Y diremos: “Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.” Sal.58:11.

Padre, ciertamente hay galardón para quien hace lo que Tú nos indicas. Cuando bendecimos a quienes nos humillan o nos maltratan. Cuando te dejamos a Ti la venganza, podemos comprobar que tu justicia llega, y aún más de lo que imaginamos. Hay Dios que juzga en la tierra y me ha hecho justicia, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Cuándo se alegrará el justo?

Cuando viere la venganza de Jehová: “Y cómo no me voy a alegrar, si toda mi venganza se la dejé a Jehová. Cuando mis enemigos caen derrotados, yo me siento muy alegre, porque veo que Dios a mí me protege.”—exclamó Juvenciola con plena convicción. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó de corazón: “Es que compruebas la respuesta del Señor. Experimentas el cumplimiento de la Palabra de Dios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Me alegraré al ver cumplida la venganza de Jehová”; 01-05-2026. 

Hay alegría real de parte del justo, cuando ve que los malvados han sido castigados, cuando sus enemigos han sucumbido en su misma trampa. La que habían puesto para que tú o yo cayéramos en ella. Pero cuando dejamos nuestra venganza al Señor, vemos cómo el actúa y comprobamos cómo los derrota sin más. Eso nos da gozo y alegría. “Se alegrará el justo cuando viere la venganza; Sus pies lavará en la sangre del impío.” Sal.58:10.

Padre, me gozo cuando Tú has ejecutado la venganza y yo tan sólo soy testigo de tu poder y gloria. Mi corazón se regocija en Ti. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

martes, 12 de mayo de 2026

¿En qué momento serán derrotados nuestros enemigos?

Antes que las ollas sientan la llama de los espinos: “¿Te imaginas una olla siendo calentada por espinos? Antes que comience a calentarse éstos ya habrán sido consumidos. Porque el fuego de los espinos es como “llamarada de petate”, y este fuego no calienta a la olla por ninguna parte.”—aseguró Secundario con ese ejemplo detallado. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a su discípulo amado: “Jóvenes o adultos, con una tempestad, Dios los arrebatará” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En un momento Dios me quitará mi tormento”; 30-04-2026.

Qué promesa más bella e importante es esta: Antes que las ollas sientan la llama de los espinos, que en un momento se consumen, ya nuestros enemigos estarán destruidos. Porque en un momento Dios, como con una tempestad, se los llevará para que no nos afecten más. “Antes que vuestras ollas sientan la llama de los espinos, Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.” Sal.58:9.

Padre, en un momento nuestros enemigos quedarán derrotados y acabados. Porque antes de que puedan afectarnos, serán destruidos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Danel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

lunes, 11 de mayo de 2026

¿Cómo van a quedar mis enemigos?

Como la baba del caracol, que se desvanece: “El caracol deja un rastro de baba cuando camina, y tú puedes ver cómo esa traza se deslía. Así mis enemigos se desvanezcan día a día.”—proclamó Venustiano con todo el ánimo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó magnánimo: “Así a tus enemigos verás, en su propia maldad se consumirán.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Se deslíen mis enemigos, como el rastro del caracol”; 30-04-2026.

Aquellos que perseguían y acosaban al rey David, eran tantos y no le dejaban ni a sol ni a sombra, que solicitó a Dios que se desvanecieran como el rastro del caracol. Que incluso, fueran como el que nace muerto, porque murió en aborto, que no ve el sol. De la misma manera, las intenciones de sus enemigos, fueran destruidas desde antes que se hicieran realidad. “Pasen ellos como el caracol que se deslíe; Como el que nace muerto, no vean el sol.” Sal.58:8. 

Padre, mis enemigos se desvanecerán como el rastro de baba del caracol, cuando camina sobre el soleado pavimento. Porque Tú eres mi Dios y protector, mi amado Salvador. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

domingo, 10 de mayo de 2026

¿Cómo deben de ser disipados mis enemigos?

Como el agua que corre: “Así como corre el agua entre mis dedos, sean igualmente disipados mis enemigos funestos.”—solicitó a viva voz Aureliano. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a su muchacho: “Sean esparcidos tus enemigos y desaparezcan los que te rodeen con peligro.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sean mis enemigos disipados y esparcidos como agua que corre en un río”; 29-04-2026. 

Como el agua que se disipa y se esparce en un río caudaloso, así se desvanezcan los que mi mal, buscan y provocan. Y cuando quieran disparar sus maledicentes saetas, sean hechas pedazos desde el mismo arco. Por cuanto a un hijo o hija de Dios afectaron. “Sean disipados como aguas que corren; Cuando disparen sus saetas, sean hechas pedazos.” Sal.58:7.

Pare, mis enemigos se desvanezcan y desaparezcan, como se esparce la niebla cuando el sol sale. Sus saetas sean hechas pedazos, cuando las lleguen a poner en su arco. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 9 de mayo de 2026

¿Qué le pido a Dios contra las maledicencias de mis enemigos?

Destruye sus maldiciones: “Hablan tanta perversidad, tanta palabra hiriente, que es preferible que en sus bocas sean rotos sus dientes. Como los leones, que para que no rugan han de quebrárseles sus colmillos enormes.”—informó Tertuliano con todo el ánimo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le contestó a Tertuliano: “Es una forma de decir metafórica, que destruya sus maldiciones.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En sus bocas maledicentes, quiebra oh Señor, sus dientes”; 28-04-2026.

¿Te imaginas a unos leoncillos sin muelas? Su aspecto y rugido no serán tan fieros. La petición del rey David, viene a ser así para con sus enemigos. De sus bocas sólo aguas amargas brotan. Líquido que contamina y afecta. Por ello, pide que todo eso sea mejor destruido. Sobre todo, las maldiciones, que de seguro le profieren. “Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas; Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.” Sal.58:6.

Padre, Tú te encargas de quebrar las muelas y los dientes de los leones, de los maledicentes que contra mí profieren palabras que matan y hieren. Pero cuando intervienes, los rugidos se vuelven en ellos, desesperados maullidos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

viernes, 8 de mayo de 2026

¿Qué hay por dentro de los impíos?

Veneno, como de serpientes: “Es que por dentro tienen veneno de serpientes, la iniquidad y la maldad dentro de ellos están. La buena palabra no tiene toda esa gente. Y llegamos a ser como el áspid sordo, que no escucha de la voz del encantador, ese lenguaje sonoro.”—explicó Eustosia con la voz un poco ronca. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con buena palabra de su boca: “Sólo con Jesucristo, aprendemos a quitarnos ese veneno que tenemos dentro, para llenarlo con la Palabra que nos enseña el Espíritu” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Veneno tenemos dentro, Palabra de Dios no oímos, hasta que tenemos al Espíritu”; 28-04-2026. 

Y es que cargamos con resentimientos, odios, amarguras, falta de perdón, dolores, frustraciones, miedo, etc. Todo eso es veneno puro que está en nuestro corazón, y que por nuestra boca sale en forma de maldición y palabra corrompida. No escuchamos la voz que anuncia la Palabra del Señor. Hasta que llegamos a Jesucristo y entonces, nos abre los oídos el Espíritu. “Veneno tienen como veneno de serpiente; Son como el áspid sordo que cierra su oído, Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea.” Sal.58:4-5.

Padre, ha sido extraído ese veneno dentro de mí en un proceso, para poner Palabra de Dios, agua viva en mi corazón. Bendito seas Padre, excelso mi Rey y Salvador, y santo Espíritu de Dios. Gracias Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.