¿Qué le pido a Dios
para ser limpio?
Que me purifique con hisopo: “Si Dios ha de perdonarme, yo quedaré limpio después de Él lavarme. Mi pecados y rebeliones, ya no estarán más para afectarme, pues quien me ha purificado es Jehová.”—notificó Gauterio con pleno gozo interno. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó sereno: “La fuente del lavatorio de tus pecados es Jesucristo, su sangre carmesí, es la que nos purifica a ti y a mí.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Jehová lava mis pecados en la sangre del Cordero bienaventurado”; 20-02-2026.
Qué preciosa fuente la que tenemos con Jesucristo, para que nuestros pecados y rebeliones sean limpiados con hisopo y Dios nos lave en ella, para que salgamos más limpios que la nieve. Sólo el Señor es quien perdona pecados y quien puede de esas ataduras, liberarnos. “Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.” Sal.51:7.
Padre, purifícame y lávame en la sangre del Cordero
de Dios, aquel que quita el pecado del mundo, para que sea yo más limpio que la
nieve y más puro que agua diáfana y cristalina. En el nombre de Jesús, amén. Tu
hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.






