viernes, 27 de febrero de 2026

¿Qué le pido a mi Dios?

Que esconda su rostro de mis pecados: “Con corazón contrito y humillado, le pido a mi Dios, que esconda su rostro de mis pecados. Le pido además algo que está en su potestad, que borre toda mi maldad.”—aseveró Eulampio con humildad. Su maestro, el sabio Gaudenccio, le expresó con autoridad: “Ciertamente a Jehová, le he de pedir que quite mi pecado y borre mi maldad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Con corazón humillado, le pido a Dios que esconda su rostro de mis pecados”; 22-02-2026.

Qué petición más original, porque el salmista está avergonzado delante de Jehová. Le pide que esconda su rostro de sus pecados, esto es, que vuelva a ver hacia otro lado. Y luego, que borre de su memoria o de cualquier cosa que le recuerde, todas sus maldades. Y realmente Jehová así lo hace. “Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.” Sal.51:9.

Padre, esconde tu rostro de mis pecados y borra todas mis maldades Señor. De manera que quede limpio y puro delante de Ti, para tu gloria y mi bien, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

jueves, 26 de febrero de 2026

¿Para qué he de oír gozo y alegría?

Para que se recreen mis huesos: “Las consecuencias del pecado te abaten, te afectan hasta los tuétanos, por ello el perdón de Dios restablece la alegría del corazón. Esto causa en nuestro ser, una restauración.”—señaló Eustacio con pleno entusiasmo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le comunicó despacio: “El gozo y la alegría del Señor, vienen cuando nos ha dado su perdón y bendición.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Hazme oír gozo y alegría con tu perdón-“; 21-02-2026.

Los huesos de nuestro cuerpo son abatidos y afectados por las consecuencias del pecado. Cuando escuchamos y leemos la Palabra de Dios y sus promesas, ellas nos alegran, porque también encierran el trato de bondad y misericordia que Jehová tiene para con nosotros. Perdona nuestras faltas y transgresiones cuando les confesamos las mismas y le pedimos ayuda. “Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido.” Sal.51:8.

Padre, hazme oír gozo y alegría para que mis huesos se recreen y mi ánimo sea fortalecido en Ti Señor. Tu gracia, misericordia y perdón; tu ayuda, y tus palabras que me dicen que nunca me dejarás y que tuyo soy por la eternidad. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

martes, 24 de febrero de 2026

¿Qué le pido a Dios para ser limpio?

Que me purifique con hisopo: “Si Dios ha de perdonarme, yo quedaré limpio después de Él lavarme. Mi pecados y rebeliones, ya no estarán más para afectarme, pues quien me ha purificado es Jehová.”—notificó Gauterio con pleno gozo interno. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó sereno: “La fuente del lavatorio de tus pecados es Jesucristo, su sangre carmesí, es la que nos purifica a ti y a mí.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Jehová lava mis pecados en la sangre del Cordero bienaventurado”; 20-02-2026.

Qué preciosa fuente la que tenemos con Jesucristo, para que nuestros pecados y rebeliones sean limpiados con hisopo y Dios nos lave en ella, para que salgamos más limpios que la nieve. Sólo el Señor es quien perdona pecados y quien puede de esas ataduras, liberarnos.  “Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.” Sal.51:7. 

Padre, purifícame y lávame en la sangre del Cordero de Dios, aquel que quita el pecado del mundo, para que sea yo más limpio que la nieve y más puro que agua diáfana y cristalina. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

lunes, 23 de febrero de 2026

¿Dónde ama la verdad el Señor?

En lo íntimo: “Es en la intimidad con Él, cuando mi alma ante Dios se derrama, y no le escondo absolutamente nada. Es ahí donde Jehová ama la verdad, mi total sinceridad. Cuando le he hablado con la verdad a cualquier hora del día, ahí en lo secreto, me hace comprender sabiduría.”—confesó Eustolia con alegría. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo esta verdad que así difundía: “Le dices a Dios tal y cual sos vos, y Él te revela cosas, que te hacen ser mejor persona.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Tú amas la verdad, en lo íntimo, oh Jehová”; 19-02.2926.

Cuando estoy en plena comunión con Él, en oración, derramo mi alma ante mi Dios y Señor. Es ahí, ama la verdad en lo íntimo de nuestra relación. En lo secreto, vienen a mí pensamientos de cómo vencer aquello que me está afectando, o me da una solución a un determinado problema. Pero sobre todo, me indica cómo vencer mis fallas y cómo con Él mantenerme sin caer. “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.” Sal51: 6.

Padre, amas la verdad en lo íntimo, y Tú sabes que no te escondo nada. No me gusta autoengañarme y creerme que puedo sin Ti. Nada soy sin tu relación y tu presencia amado Dios. De ahí que en lo secreto me enseñas sabiduría. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Cómo me criaron y cómo soy concebido?

En maldad y en pecado: “Decir que hemos sido formados o criados en maldad, no es decir una barbaridad. Porque uno escucha lo equivocado que las personas te transmiten en cuanto a no perdonar, a odiar o incluso, a mal actuar.”—afirmó Aurelio con tranquilidad. Su maestro, el sabio Guadencio, le comunicó esta verdad: “Desde que nacemos, en pecado ya lo hacemos. Porque desde que somos concebidos, el mal en nosotros, ha sido trasmitido.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “He pecado he nacido yo”; 18-02-2026.

Hemos sido criado bajo los efectos de una cultura, que es de muerte. Y es de muerte porque por muy buena que parezca, a pecar en muchos asuntos de la vida nos enseña. Nos dicen que hay “mentiras piadosas”, que podemos vengarnos de las personas, que debemos contestar mal por mal. Y todo esto va en contra de la palabra de Jehová. “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.” Sal.51:5.

Padre, en maldad fui formado y en pecado me concibió mi madre, porque el pecado entró al mundo por un hombre, y por el pecado la muerte. Así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecamos. Por eso Cristo Jesús es tu plan de salvación, es el perfecto perdón por amor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

domingo, 22 de febrero de 2026

¿Contra quién pecamos realmente?

Contra Jehová: “Porque ciertamente cuando pecamos, contra Jehová lo hacemos realmente. Pero cuando estoy en Cristo, hasta mi falla le glorifica. Pues es Justo al cumplir su promesa y darme la salvación y vida eterna.”—aseguró Eudocia con seguridad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó esta gran verdad: “Dios ha prometido que si le crees, tus pecados son perdonados en Cristo. Así, que serás hallada pura en su juicio.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Contra ti he pecado, pero por tu Palabra justo soy hallado”; 17-02-2026.

Todo pecado que hacemos, contra Jehová es el pecado. Lo hacemos a otros, porque todo pecado es social, y afecta la sociedad, pero en realidad es contra Dios. Por ello, a Él es al primero que debemos pedir perdón. Pero algo hermoso revela este versículo. Hasta mi pecado lo enaltece a Dios, porque al pecar, y pedir perdón, soy reconocido puro por medio de mi fe en Cristo, y Justo es Dios por su Palabra que así me lo promete. “Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.” Sal.51:4. 

Padre, contra Ti y solo contra Ti he pecado. Te pido perdón por mis fallas Señor, pero Tú sé reconocido Justo y cumplidor de tu Palabra, pues al otorgarme perdón en Cristo, me tienes por puro y limpio hoy, y así me tienes en tu juicio santo Dios. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 21 de febrero de 2026

¿Qué me hace Dios a mí?

Me lava de mi maldad y me limpia de mi pecado: “Es que Jehová, lava mis pecados, me limpia de mi maldad. Pero una cosa sí es importante; que mi pecado pueda yo sin reservas, declararle.”—participó Eulalio con voz expectante. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó en un instante: “Pedirle a nuestro Dios Padre, que de nuestros pecados nos lave, eso sí es importante.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Lávame más y más de mi maldad, oh Jehová”; 15-02-2026. 

Reconocer tu pecado y declararlo tal y como es, es muy necesario ante el Señor. Saber y decirle a Dios, que tendré perdón de mis pecados, basado siempre en la misericordia del Señor, y no por mis cualidades o acciones personales. “Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.” Sal.51.2-3. 

Padre, límpiame Señor de mi pecado y lávame de mis maldades. Perdona mis rebeliones y mis fallas, porque delante de mí están y a Ti te las digo. Sea libre de las consecuencias de mis transgresiones, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.