lunes, 10 de agosto de 2026

¿Qué van a hacer las naciones de la tierra?

Pedir bendición y temer a Dios: “Las naciones de la tierra, todos sus habitantes, tendrán que temer a Dios donde quiera que fueran. Porque reinará con justicia y bondad, su reino tendrá abundancia y paz.”—participó Aureliano con gozo de corazón. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a continuación: “Majestuosa alabanza para mi Señor y Dios, que en todos los términos de la tierra, lo temerán por amor.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Todos los términos de la tierra, temerán a Dios”; 04-08-2026.

La petición es simple: “Bendíganos Dios” y luego que recibimos esa integral bendición del Señor, que todos los habitantes del mundo, todas las naciones respetemos, adoremos, exaltemos al que vive para siempre y reina sobre todos. “Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.” Sal.67:7.

Padre, bendícenos como familia, como comunidad, como departamento, como nación. Y ciertamente todos tengamos tu temor, porque ciertamente, eres Dios. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

¿Qué pasará con nuestros suelos cuando reine Dios nuestra nación?

La tierra dará su fruto: “Cuando Dios reine como Rey en el planeta, la tierra dará sus frutos y habrá abundancia neta. Porque la bendición del Altísimo estará de forma perpetua.”—afirmó Tertuliano con alegría. Su maestro, el sabio Gaudencio, se expresó con sabiduría: “Es que con la sola presencia de Jehová, abundancia de frutos y ganado, la tierra tendrá.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Abundancia de fruto habrá, cuando reine Jehová”; 01-08-2026.

Con Dios reinando a las naciones y el planeta, la tierra dará con generosidad el fruto y los granos de ella y además, suficiente ganado de todo tipo, economías estables y desarrolladas. Porque nos bendecirá el Dios nuestro. “La tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.” Sal.67:6.

Padre, Tú nos bendice y haces milagros cuando a Ti clamamos y oramos porque surja la abundancia en algo. Ya Tú reinando, la bendición será abundante y la tierra dará su fruto integral, porque Tú nos bendecirás. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

¿Qué han de hacer los pueblos?

Alabar al Dios eterno: “Y esto es lo que han de hacer todos los pueblos: Alabar al Dios eterno.”—manifestó Eustosia con verdadero entusiasmo. Su maestro el sabio Gaudencio, le versó casi un salmo: “Que alaben a Dios todos los pueblos del mundo, porque Jehová es el Dios único. “Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Todos los pueblos te alaben oh Dios”; 01-08-2026.

Dios mismo juzgará y regirá con justicia y equidad, a todos los pueblos de la tierra, porque cada nación le pertenece al Señor. Eso es suficiente motivo para que toda nación del planeta, alabe a Jehová y glorifiquen su nombre. “Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.” Sal.67:5.

Padre, te alaben y te bendigan todos los pueblos, cada nación se goce contigo mi Dios. Desde mi país Nicaragua, te adoramos y te alabamos, porque regirás con justicia y equidad nuestros pueblos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

viernes, 7 de agosto de 2026


 ¿Por qué han de alabar los pueblos a Dios?

Porque los juzgará con equidad: “Adoren los pueblos a Dios, porque con equidad los juzgará y pastoreará a las naciones, además.”—sentenció Secundiano con excelente ánimo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó así a su muchacho: “Todas las naciones se alegren, porque Dios las reinará ciertamente.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Alégrense los pueblos porque Jehová las reinará con equidad”; 30-07-2026. 

Alabanza y exaltación a Jehová Dios debemos hacer como nación. Cada nación en la tierra, se goce y se alegre, porque es el mismo Dios quien gobernará el planeta entero, con todas sus naciones. Y lo hará con equidad, porque pastoreará a cada país, como buen pastor que es. “Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah” Sal.67:3-4.

Padre, nos alegramos como nación, como Nicaragua. Porque ciertamente Tú vas a pastorearla y vas a juzgar cada país con equidad. Tu gobierno es eterno y para siempre. Esperamos tu venida para que cada nación, con tu iglesia, gobiernes. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

¿Cuál es mi petición como jefe de familia?

Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga: “Cada día le pido como líder de familia, a Dios mi Señor, que haga resplandecer su rostro sobre nosotros y nos bendiga. Pero con un propósito mayor: que nosotros demos a conocer a Jesucristo como el Señor”—afirmó Decaulión con sinceridad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a continuidad: “La bendición solicitada a Dios para ti y tu casa, tiene el propósito de promover su Palabra.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Bendícenos Señor, para dar a conocer tu salvación”; 29-07-2026.

Qué importante es solicitar la bendición de Jehová Dios sobre nuestra familia, nuestra empresa, nuestra comunidad, nuestra nación. Pero esta bendición conlleva un propósito: Dar a conocer en la tierra su Camino. Y el Camino de Dios es Jesucristo nuestro Señor. “Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah. Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación.” Sal.67:1-2.

Padre, ten misericordia de nosotros, y bendícenos oh Dios. Haz resplandecer tu rostro sobre nosotros para que podamos testificar y hablar de Ti. De tu Camino, de tu plan de Salvación, de Jesucristo nuestro Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

jueves, 6 de agosto de 2026

¿Por qué para mí es bendito Dios?

No echó de mí mi oración ni su misericordia: “Dos cosas hizo Jehová Dios: escuchó mi oración y me extendió su misericordia para darme su amor. Por eso tengo vida abundante, le sigo a Él, estoy aquí para amarle.” –afirmó Eustosia con seguridad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo con amabilidad: “Bendito sea nuestro Dios, porque tu oración y misericordia a ti, no desechó.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Bendito mi Dios, mi oración y su misericordia, de mí no desechó”; 28-07-2026.

¡Qué bendición! Saber que Dios escuchó mi oración, que Él la escucha cada día, y que además sus misericordias no decaen, ni la ha desechado sobre mí, ni sobre ti. Tal conocimiento alegra, porque como sus hijos, siempre nos escucha y cada día podemos estar en su presencia. “Bendito sea Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.” Sal.66:20.

Padre, siempre escuchas mi oración y además, nunca decaen tus misericordias, las cuales son nuevas cada mañana. Yo las tomo y bajo esa condición en Jesucristo oro. Y sé que Tú escuchas mi oración porque hemos visto las maravillas que haces por nosotros, en tu respuesta. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

martes, 4 de agosto de 2026

¿Qué habría pasado si mi corazón la iniquidad hubiera mirado?

Dios no me habría escuchado: “Qué importancia es saber, que no sólo en Cristo debo de creer, también mi corazón el mal no debe de anhelar para poder orar.”—aseveró Eustracio con convicción. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó de corazón: “Sabemos que como hombres hacemos el mal, más en nuestro corazón no lo debemos desear.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No debo en mi corazón querer el mal, para poder a Dios orar”; 27-07-2026.

Importante que debo de presentarme ante mi Dios en oración, sin que mi corazón deseé hacer el mal y lo ame. Esto es así: estoy consciente de que hago mal, pero mi corazón lo aborrece, y ora pidiéndole al Señor me pueda liberar del mismo, para poder vencerlo. “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. Mas ciertamente me escuchó Dios; Atendió a la voz de mi súplica.” Sal.66:18-19. 

Padre, te pido perdón por mis errores, mis pecados. Y oro ante Ti con la convicción de tu perdón, porque eres Dios misericordioso. Mas te pongo ante Ti mis defectos de carácter, para que puedas quitármelos y enseñarme a vencerlos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.