¿Qué le suplico al
conmoverme por la opresión enemiga?
Está atengo y
respóndeme: “Con clamor le pido a mi Señor:
está atento a mi oración oh Dios. A causa del impío y su opresión. Te pido, que
estés sobre mí, porque iniquidad y furor me dan mis enemigos. Son otras razones
que le doy a Dios, cuando le suplico”—compartió Laurentino con mucho tino. Su
maestro, el sabio Gaudencio, le habló así a su discípulo: “Qué hermoso clamor,
qué bella argumentación, le das al Señor.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Está atento a mi
clamor Señor, por la voz, opresión de mi enemigo oh Dios”; 24-03-2026.
En la oración sigue la argumentación. Es la exposición de aquellas razones por la cual tú sabes Dios va a intervenir. La voz del enemigo es acusadora, de muerte. La opresión es constante y todas tienen trazos de iniquidad. Su persecución es violenta. Sólo hay alguien que puede detenerlos y vencerlos: Dios. “Está atento, y respóndeme; Clamo en mi oración, y me conmuevo, A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del impío; Porque sobre mí echaron iniquidad, Y con furor me persiguen.” Sal.55:2-3.
Padre, sé que siempre estás
atento a tu hijo como buen Padre. Por tal motivo clamo a ti hasta conmoverme en
lo íntimo Señor. Porque mi enemigo me acusa, me oprime y me persigue. Solo Tú puedes
detenerlos y vencerlos, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel
Aragón. Feliz día en el Señor.






