sábado, 19 de septiembre de 2026

¿En qué tiempo oraba a Dios?

Al tiempo de su buena voluntad: “Le expongo argumentos a Dios, para que Él escuche mi oración. Decirle que oro en el tiempo de su buena voluntad, por la abundancia de su misericordia, por su salvación y su verdad.”—argumentó Decaulión con buena exposición. Su maestro, el sabio Gaudencio, esto le dictaminó: “Hermosos argumentos en realidad, porque todos ellos vienen de la Palabra de Jehová.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Oro en tiempo de tu buena voluntad, oh Jehová”; 09-09-2026.

Tengo la certeza que Dios me escuchará, porque le oro en el tiempo de su buena voluntad. Expresada en Cristo Jesús, Señor nuestro. También, Jehová tiene abundancia de misericordia para conmigo y, por su verdad manifestada en su Palabra. En ella, me asegura mi salvación y además, me ha prometido que siempre me ha de escuchar. “Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.” Sal.69:13.

Padre, vengo a Ti al tiempo de tu buena voluntad, porque abundas en misericordia y por tus promesas que están en tu Palabra. Tú me oyes, cuando te hablo con el corazón abierto, y además porque te creo. Pero sobre todo, porque me amas y puedo a Ti, expresarte mi petición en el nombre de Jesús. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

viernes, 18 de septiembre de 2026

¿Qué es lo que mis enemigos hacían?

Hablaban contra mí y me zaherían: “Porque yo sí sufría, hablaban todos contra mí, los que se sentaban en mi mesa y me zaherían. Hacían canciones, contra mí y horrendas, con ella me herían.”—aseguró Eustracio con cierto llanto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó en el acto: “Cuando los que te señalan quieren destruirte, te compondrán canciones mientras beben, y serás la razón de sus chismes.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sufría, hablaban contra mí, me zaherían”; 07-09-2026.

Cuando una persona cae, la costumbre nuestra aún en la Iglesia, es hacer comidillas de él o ella. Podemos actuar despiadadamente, y muchas veces ser sus antiguos amigos. Los que le abrazaban y con él o ella se sentaban. Muchas veces son los más hirientes y zahieren hasta la saciedad, e incluso hasta la muerte. “Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, Y me zaherían en sus canciones los bebedores.” Sal.69:12. 

Padre, gracias porque en todo momento has estado ahí conmigo, aún en situaciones adversas como esas. Aunque me han zaherido, he logrado perdonar, y encaminarme a lo que Tú me direccionas. Y ese, o esos malos momentos, han pasado. Porque cuando yo fallaba, tu misericordia me sostenía. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

jueves, 17 de septiembre de 2026

¿Qué hizo el rey David cuando lo insultaron?

Lloró y con ayuno, su alma afligió: “Los insultos que además te hacen pasar vergüenza, te causan conmoción, es en realidad una afrenta. Te ponen en un estado de indefensión y pena.”—afirmó Gualterio con mucho acierto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó presto: “Las malas palabras enferman y matan. Vienen siendo como golpes de espada.” Cuentos del Reino; Danel Aragón, “La afrenta deprime y enferma”; 07-09-2026.

El rey David combatió la vergüenza, los insultos y la afrenta; con ayuno y ruegos a Dios, exponiéndole su situación. Por tal motivo, pudo vencer los momentos en que estos agravios lo hacían deprimirse. “Lloré afligiendo con ayuno mi alma, Y esto me ha sido por afrenta.  Puse además cilicio por mi vestido, Y vine a serles por proverbio.” Sal.69:10-11.

Padre, basta un momento ante tu presencia en estado de ánimo alterado y contigo exponiendo el mal y la situación confesando, para sentirse al momento en paz y con una solución que se vuelve seguridad. Porque sólo Tú puedes darnos esa sobriedad total. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

¿Qué le consume a uno en Cristo?

El celo de su casa: “Todos decían de mí: quiere ver el templo del Señor con una belleza que a otros sobrepasa, por tal motivo, me consumió el celo por tu casa. Otros por supuesto, se burlaban. Cayeron sobre mí, las ofensas de los que me vituperaban.”—explicó Eutorgia con cierta melancolía. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo a su amada discípula: “Los denuestos en ti cayeron, entra con Dios en su Reino.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El celo de tu casa, me consumió”; 06-09-2026.

El rey David escribió este verso profético, porque sentía un amor apasionado, ardiente y devoto (celo); por hacer del Tabernáculo un lugar de adoración a Jehová. Cuando veía a otros indiferentes a la adoración le “consumía” por dentro, pues le dolía internamente. Y cuando él les reconvenía, lo insultaban. Entonces recibía vituperios, recibía los denuestos. Así le pasó a Jesucristo, cuando vio que su templo, era una cueva de ladrones. “Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.” Sal.69:9.

Padre, que siempre me consuma el celo de tu casa por hacerla un lugar de adoración, servicio y amor. Porque estar ante tu presencia, es un privilegio Señor. Escuchar tu palabra y darte la gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

martes, 15 de septiembre de 2026

 

¿Para quiénes he sido extraño?

Para mis hermanos: “Es cuando uno cree en el Señor y anda con Él de la mano, uno se vuelve extraño para sus mismos hermanos.”—exclamó Decaulión, con alegría de corazón. Su maestro, el sabio Gaudencio, así le explicó: “Somos como desconocidos sin alarde, somos desconocidos para los hijos de nuestra madre.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Extraños somos por Cristo, a los hijos de mi madre”; 05-09-2026. 

Por cumplir con su misión dentro de la voluntad de Dios, Jesucristo extraño para sus hermanos, resultó. Y eso nos pasa a todos los que llegamos en un momento al Señor. Nuestra propia familia, como desconocidos nos mira. “Extraño he sido para mis hermanos, Y desconocido para los hijos de mi madre.” Sal.69:8.

Padre, en un momento cuando te conocemos, nuestra propia familia nos desconoce. Es que uno cambia de manera tan radical, que para sus propios hermanos resulta uno un extraño. Pero luego todo cambia, porque Tú quieres para Ti, toda mi casa. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

lunes, 14 de septiembre de 2026

 

¿Qué sufrimos como sufrió Jesús, por amor a Dios?

Afrenta: “Por amor a mi Señor y Dios he sufrido afrenta, confusión y vergüenza. Todo lo he reflejado en mi rostro y lo he tenido en mi cabeza.”—testificó Orquidea sinceramente. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó consciente: “Los que se creen intelectuales los pseudo científicos se han de burlar, ellos por tu Dios, te han de avergonzar.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Por amor a Ti he sufrido afrenta Señor”; 05-09-2026.

Cuando uno habla de Jesucristo como Dios y Señor. Cuando testifica acerca de su perfección como hombre, su muerte y resurrección, algunas personas desean burlarse de uno. Esto es así, porque creer en Jesucristo es por fe, y la fe es convicción y certeza de lo que se espera y no se ve; y ellos simplemente, carecen de ella. “Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro.” Sal.69:7. 

Padre, tu mismísimo Hijo amado sufrió burlas y afrentas. Nosotros en su momento las hemos sufrido también. Pero no nos importa, porque por amor a Ti, a Jesucristo y con la ayuda de tu Santo Espíritu, lo enfrentamos con gozo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Qué conoce Dios de mí?

Mi insensatez: “Jehová conoce mi insensatez, mis pecados están delante de Él. Le pido con amor, que por mi causa no sean confundidos los que lo tienen por Dios, y tampoco lo que lo buscan de corazón.”—confesó Esculapio, con todo el fervor. Su maestro, el sabio Gaudencio, así le expresó: “Intercedes por aquellos tus hermanos, quienes por tu mal comportamiento, se pueden ver en su relación con Dios afectados.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No sean avergonzados por mi causa, los que confían en Ti, Dios de esperanza”; 04-09-2026.

El pecado de uno, el mal testimonio, puede afectar a otros en su relación con Dios. Por eso, el rey David intercede ante el Señor por ellos. Dios desea siempre que nuestra vista y corazón estén puestas en Él, y no en hombres, por tal motivo no justifica la actitud de aquellos que se retiran de Él. Sin embargo, el rey David, le pide a Dios misericordia para ellos. “Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos. No sean avergonzados por causa mía los que en ti confían, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confundidos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.” Sal.69:5-6.

Padre, mi insensatez tampoco es desconocida para Ti, y siempre mis pecados jamás te son ocultos. Esto por supuesto, ha hecho que algunos de mis hermanos que te buscan, queden decepcionados. Que ellos Padre, no sean avergonzados ni confundidos, por mi causa. Que siempre te vean a Ti, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo, Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.