¿Qué aman esos
malvados?
La mentira: “Si me han dado un cargo de responsabilidad, ellos conspiran para sacarme con maldad. Mienten por detrás. Con su boca ante mí dicen maravillas, pero cuando no estoy, en su corazón maldicen y hablan mentiras.”—avisó Esculapio con determinación. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con amor: “Dios te puso en autoridad, nadie podrá sacarte, a pesar de su conspiración y su maldad.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Quieren destronarme, me bendicen pero en su corazón me maldicen”; 09-06-2026.
No soportan que estés en una
posición de autoridad, menos si la misma tiene que ver con gobernar. La
constante conspiración es para sacarte de esa posición, por eso maquinan y
hablan mentiras. Delante de uno, te dicen buenas palabras, bendicen. Esto es, son
parte del pueblo de Dios. Pero con el corazón, te maldicen, y desean ser ellos
los que gobiernen, y no vos. “Solamente consultan para arrojarle de su grandeza. Aman la mentira; Con su
boca bendicen, pero maldicen en su corazón. Selah” Sal.62:4.
Padre, Tú eres quien pones a
quien Tú quieras en autoridad. Sin embargo, muchos no han aprendido que no es
la mano de uno, la que determina quitarlos, menos a través de la hipocresía y
la traición. Pero, ¿quién me removerá si eres Tú quien me ha puesto en autoridad? Nadie
Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día
en el Señor.






