¿Qué hizo el rey
David cuando lo insultaron?
Lloró y con ayuno, su alma afligió: “Los insultos que además te hacen pasar vergüenza, te causan conmoción, es en realidad una afrenta. Te ponen en un estado de indefensión y pena.”—afirmó Gualterio con mucho acierto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó presto: “Las malas palabras enferman y matan. Vienen siendo como golpes de espada.” Cuentos del Reino; Danel Aragón, “La afrenta deprime y enferma”; 07-09-2026.
El rey David combatió la vergüenza, los insultos y la afrenta; con ayuno y ruegos a Dios, exponiéndole su situación. Por tal motivo, pudo vencer los momentos en que estos agravios lo hacían deprimirse. “Lloré afligiendo con ayuno mi alma, Y esto me ha sido por afrenta. Puse además cilicio por mi vestido, Y vine a serles por proverbio.” Sal.69:10-11.