¿Qué me hace Dios a
mí?
Me lava de mi maldad y me limpia de mi pecado: “Es que Jehová, lava mis pecados, me limpia de mi maldad. Pero una cosa sí es importante; que mi pecado pueda yo sin reservas, declararle.”—participó Eulalio con voz expectante. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó en un instante: “Pedirle a nuestro Dios Padre, que de nuestros pecados nos lave, eso sí es importante.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Lávame más y más de mi maldad, oh Jehová”; 15-02-2026.
Reconocer tu pecado y declararlo tal y como es, es muy necesario ante el Señor. Saber y decirle a Dios, que tendré perdón de mis pecados, basado siempre en la misericordia del Señor, y no por mis cualidades o acciones personales. “Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.” Sal.51.2-3.
Padre, límpiame Señor de mi
pecado y lávame de mis maldades. Perdona mis rebeliones y mis fallas, porque delante de mí están y a Ti te
las digo. Sea libre de las consecuencias de mis transgresiones, en el nombre de
Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.






