¿Por qué esperamos
en Dios la justicia de nuestros enemigos?
A causa del poder de ellos: “Mi mejor defensa contra el poder de mis enemigos, es Jehová, Dios mismo. Ellos son poderosos, pero tengo uno a mi favor, que es Todopoderoso.”—afirmó Euríalo con convicción. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con fervor: “El poder de ellos los hace creer que nadie ha de salvarte. Pero no saben que a tu lado está un poderoso gigante” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mi mejor defensa es Dios, mi fortaleza”; 13-05-2026.
Enfrentamos enemigos poderosos, porque recordemos que no tenemos lucha contra sangre ni carne, sino contra huestes espirituales de maldad. Así que pueden ser poderosos en la tierra nuestros enemigos físicos, pero los internos, los que realmente quieren el daño nuestro lo son más. Así que sólo Jehová puede ayudarnos y defendernos. “A causa del poder del enemigo esperaré en ti, Porque Dios es mi defensa.” Sal.59:9.
Padre, a causa del poder del enemigo esperaré en Ti,
a causa de tu Palabra sabré dejarte a Ti esta batalla. Porque en Ti estoy confiado y en tu
persona protegido. Eres mi defensa, mi castillo y mi pronto auxilio. En el
nombre de Jesús, amén. Tu hermano y
amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.






