martes, 20 de octubre de 2026

¿Qué haré yo?

En Dios esperaré y le alabaré: “Mientras mis enemigos son avergonzados, yo en Dios esperaré y le alabaré, para luego verlos totalmente derrotados.”—detalló Eustaquio con mucho entusiasmo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó sin pasmo: “Esperar en Él es mucho mejor, que tomar en tus manos la ley.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Por mi paz, en Dios esperaré y le alabaré”; 12-10-2026.

Ciertamente es bueno y mucho mejor esperar en Dios. Esperar y ver cómo mis enemigos son derrotados, y para mientras les viene su pago, adorar y exaltar a mi Señor. Es que cuando le alabo, le estoy diciendo que en Él no sólo lo estoy esperando, también en Él estoy plenamente confiando. “Mas yo esperaré siempre, Y te alabaré más y más.” Sal.71:14. 

Padre, en Ti esperaré porque tu justicia es efectiva contra los enemigos de tu siervo. Tú oh Dios, actúas y lo haces contundentemente. En este proceso, te adoro y te alabo, porque en Ti estoy confiando. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

lunes, 19 de octubre de 2026

¿Ante el asecho del enemigo, qué le pido al Dios mío?

Sean avergonzados los adversarios de mi alma: “Le pido a Dios con todas mis ganas: sean avergonzados losa adversarios de mi alma. Sean cubiertos de vergüenza y de confusión, los que me asechan y afectan sin razón.”—reveló Eufrosina con aplomo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó sonoro: “Dios ha escuchado tu oración, por ello tus enemigos, serán cubiertos de confusión.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sean avergonzados por confusión, los que me asechan Señor”; 10-10-2026.

Momentos duros y una constante agresión de aquellos enemigos que asechan y tanto afectan, hacen que, por el sufrimiento experimentado la oración del afectado sea pedir, el que sus enemigos sean avergonzados. “Sean avergonzados, perezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.” Sal.71:13. 

Padre, sean avergonzados mis enemigos, y aquellos que son adversarios de mi alma, sean por Ti destruidos. Sean confundidos los que mi mal buscan, y sepan ellos que Tú eres mi Escudo, mi Roca y mi Refugio. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

domingo, 18 de octubre de 2026

¿Más yo, qué le pido a mi Dios?

No te alejes de mí: “No te alejes de mí Dios de ternura, socórreme, acude pronto con tu ayuda. Le oré a mi Dios y Él pronto me ayudó.”—confesó Eufronia a su maestro, con gozo manifiesto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo satisfecho: “Y muy cierto es que Dios en tu ayuda acudirá, y de ti no se alejará.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Acude pronto en mi ayuda oh Dios”; 09-10-2026.

Cuántas veces uno se siente solo cuando está siendo asechado, cuando lo señalan y es objeto de burlas y magros comentarios. Por eso, la súplica y oración a Dios es que te acompañe, que sea tu aliado y que proceda a salvarte. Porque lo necesitamos. “Oh Dios, no te alejes de mí; Dios mío, acude pronto en mi socorro.” Sal.71:12.

Padre, en esos momentos sabemos que Tú estás con nosotros y no nos abandonas. Sólo Tú puedes acompañarnos en esos amargos momentos. Y proceder a salvarnos porque Tú de mí, jamás estás lejano. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 17 de octubre de 2026

¿Qué dicen mis enemigos de mí?

Dios lo ha desamparado, perseguidle y tomadle: “Porque mis enemigos se dicen entre sí: Dios lo ha desamparado, por tanto, podemos tomarlo y capturarlo. Esta vez no habrá quien lo libre, debemos pues perseguirle.”—declaró Eufracio con avidez. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó en un dos por tres: “Déjalos que hablen eso de ti, al final verán sus planes fracasar, cuando se den cuenta que Dios es tu fortaleza.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mis enemigos hablan que Dios ya no me ampara; el Señor pronto los descalabra”; 08-10-2026.

Nuestros enemigos creen, que porque nos han hecho daño de alguna manera, Dios ya no nos ampara. Pero, tan sólo deben de esperar un momento, y se darán cuenta de su craso error. Dios no sólo me sostiene y protege, sino que a ellos les va luego, mucho peor. “Porque mis enemigos hablan de mí, Y los que acechan mi alma consultaron juntamente, Diciendo: Dios lo ha desamparado; Perseguidle y tomadle, porque no hay quien le libre.” Sal.71:10-11.

Padre, Tú siempre me amparas y me proteges, me das la victoria sobre aquellos que la guerra mi hicieron. Esos que pensaron que me podían perseguir y apresarme. Mas Tú nunca lo has permitido, para tu gloria. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

viernes, 16 de octubre de 2026

¿Una petición válida para Dios?

No me deseches en el tiempo de la vejez: “Sé que mi Dios jamás me desechará por mi vejez. Es más, aún a esta edad, Él me usará. Su propósito en mí, el cumplirá.”—expuso Baudelio con denuedo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo sin rodeos: “En la vejez no te desechará. Pues, aunque envejezcas y tus fuerzas se acabaren, no te desamparará.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Aunque envejezca, Jehová no me desecha”; 07-10-2026.

Las personas comunes tienden a desechar a los ancianos. Los consideran material inservible. Pero Dios, jamás nos desecha. Es más, hay ejemplos bíblicos que usó a muchos hombres mayores (mayores de ochenta años), para grandes empresas: Moisés, Abraham, Josué, Caleb y otros. “No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.” Sal.71:9.

Padre, sé que no me desecharás en el tiempo de mi vejez, porque ya soy hombre mayor, y Tú estás planificando nuevos proyectos para que los emprenda tu siervo. Además, no me desamparas, porque lo mejor de tu casa me das como provisión. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 



 

jueves, 15 de octubre de 2026

¿Cómo he sido por Dios para muchos?

Como prodigio: “Mi vida es un ejemplo para muchos en mi relación con Jehová Dios, porque Él ha sido mi refugio y mi salvación. Mi boca por eso se llena de alabanza para mi Dios, todo el día hablaré de la gloria de mi Señor.”—declaró Eustracio con mucho garbo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a su muchacho: “Cuando ven los demás lo que ha hecho contigo Jehová, querrán imitarte, y aún más si te ven alabarle.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Ejemplo soy de mi relación íntima con mi Dios”; 06-10-2026.

La vida de adoración, de propósito en Dios, de protección. Esa vida de amor, de guía, de crecimiento. Llena de misericordia y de gracia que tenía el rey David con Dios, es un ejemplo para los demás. Por eso, debe de ser considerado el Señor como un refugio seguro, y nuestra boca debe de alabarle todo el día. “Como prodigio he sido a muchos, Y tú mi refugio fuerte. Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.” Sal.71:7-8.

Padre, la relación íntima y de comunión que tenemos, se expresa en mi eterno agradecimiento y adoración por Ti mi Dios. En aquellos milagros que suceden en mi vida, en todos los aspectos y también en mi familia. Por eso te alabo y te adoro con todo mi corazón y en todo momento. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Desde cuándo he sido sustentado por mi Dios?

Desde el vientre de mi madre: “Desde el vientre de mi madre Jehová me sacó, para Él es mi adoración, pues desde ese tiempo ya Dios me escogió.”—casi gritó Abudemio con gozo de corazón. Su maestro, el sabio Gaudencio, así le expresó: “Ciertamente desde tu concepción, Jehová era tu Dios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “De las extrañas de mi madre, ya Dios me escogió”; 05-10-2026.

El sustento de Dios ha sido, desde mi mismísima concepción. Y si nos ponemos analizar mi procedencia, entonces diremos que desde antes de mi madre y padre. Pero, aún estando en el vientre de mi progenitora, esa Él, su Palabra de vida, la que me sustentaba. Por ello es mi adoración y alabanza a mi Dios y Salvador. “En ti he sido sustentado desde el vientre; De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó; De ti será siempre mi alabanza.” Sal.71:6.

Padre, Tú me has sustentado desde el vientre de mi madre, hasta estos días. Pero también ha sido aún desde antes, y lo será después de mi vida en esta tierra. Porque Tú eres mi formador y Sustentador. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.