¿Por qué no he de
temer lo que el hombre me pueda hacer?
Porque he confiando en Dios y su palabra: “Uno llega a una verdad concluyente: ¿Si confío en Jehová plenamente, ¿qué me puede hacer el hombre y su gente?”—determinó Abudemio con mucho empeño. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó sin desdeño: “Hermoso axioma tienes, ahora al hombre no habrás que temerle.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios y su Palabra, para no temer, son suficientes”; 10-04.2026.
La Palabra de Dios es verdad, y ella nos indica tantas cosas: Dios me guarda, Dios tiene el control de mi vida, Dios es quien me salva. Además, cuando hemos llegado a confiar plenamente en Dios, cuando hemos decidido poner nuestras vidas y voluntades a su cuidado, nada puede hacerme el hombre. Nada. Porque soy protegido por el Señor. “En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?” Sal.56:4.
Padre, mi vida, mi voluntad están a tu cuidado hoy,
por tal motivo me resguardas de todo mal. Porque como dice tu Palabra, el
enemigo no podrá tocar mi alma. Ni tampoco un
pelo de mi cuerpo, porque está por ti resguardado. En el nombre de Jesús, amén.
Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.






