martes, 4 de agosto de 2026

¿Qué habría pasado si mi corazón la iniquidad hubiera mirado?

Dios no me habría escuchado: “Qué importancia es saber, que no sólo en Cristo debo de creer, también mi corazón el mal no debe de anhelar para poder orar.”—aseveró Eustracio con convicción. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó de corazón: “Sabemos que como hombres hacemos el mal, más en nuestro corazón no lo debemos desear.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No debo en mi corazón querer el mal, para poder a Dios orar”; 27-07-2026.

Importante que debo de presentarme ante mi Dios en oración, sin que mi corazón deseé hacer el mal y lo ame. Esto es así: estoy consciente de que hago mal, pero mi corazón lo aborrece, y ora pidiéndole al Señor me pueda liberar del mismo, para poder vencerlo. “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. Mas ciertamente me escuchó Dios; Atendió a la voz de mi súplica.” Sal.66:18-19. 

Padre, te pido perdón por mis errores, mis pecados. Y oro ante Ti con la convicción de tu perdón, porque eres Dios misericordioso. Mas te pongo ante Ti mis defectos de carácter, para que puedas quitármelos y enseñarme a vencerlos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

¿A quién clamé con mi boca y exalté con mi lengua?

A Jehová mi Rey: “A Dios mi Rey quien es Creador de todas las cosas, a Él exalto con mi lengua y clamo con mi boca. Porque ciertamente no hay nadie como mi Dios, Él es mi Salvación y mi Roca.”—aseguró Gualterio con alegre gesto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó diestro: “Qué precioso testimonio el cual es una senda, el que clames con tu boca, el que le exaltes con tu lengua.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “A Dios clamo con mi boca y le exalto con mi lengua”; 25-07-2026.

A Dios fue quien le clamé con mi boca por ayuda, porque me encontraba en situación desesperada y adversa, por eso cuando me salvó Él fue exaltado con mi lengua. Porque ciertamente no había solución para mí, pero para Él, nada es imposible. “A él clamé con mi boca, Y fue exaltado con mi lengua.” Sal.66:17.

Padre, me has dado salvación cuando clamé por tu misericordia y perdón. Y esto Tú me lo otorgaste. También me has librado de muchos males y me has puesto en lugar de honor. Por eso clamo con mi boca a Ti Señor, y te alabo y exalto de corazón con mi lengua oh Dios. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


 

domingo, 2 de agosto de 2026

¿A quién contaré lo que ha hecho mi alma?

A los que teman a Dios: “Por supuesto que mi testimonio de agradecimiento y adoración a Jehová Dios, sólo se los doy a los miembros de su pueblo, a aquellos que temen al Señor. Así que los invito para que sepan con calma, las cosas que Él le ha hecho a mi alma.”—casi gritó Eustorgia, con sinceridad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con autoridad: “Buena invitación, para que escuchen lo que Dios ha hecho a tu alma, en preciosa alabanza” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Vengan los que temen al Señor y les diré lo que Él ha hecho a mi alma hoy”; 25-07-2026.

Es una alabanza, lo que Dios le ha hecho a mi alma. Me permitió conocerle y me invitó a Él por medio de Jesucristo, mi Rey. Me envió a su Santo Espíritu para convencerme de pecado, de justicia y de juicio. Cambió mi perspectiva del mundo y de mí mismo, y también me acercó a Él, para conocerle. “Venid, oíd todos los que teméis a Dios, Y contaré lo que ha hecho a mi alma.” Sal.66:16.

Padre, me gozo en Ti, lo que le has hecho a mi alma es sin precedentes e invaluable. Le has dado vida y vida eterna. La has vuelto hacia Ti y tu Palabra y me has hecho tu hijo, tu amigo, tu siervo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 1 de agosto de 2026

¿Qué ofreceré a mi Dios?

Holocaustos de mi ser en adoración: “Los holocaustos que yo le ofrezco a mi Dios, son danza, canto, en adoración. Los sacrificios ofrecidos a mi Rey, no es macho cabrío, ni buey: Es estudiar su Palabra, ejecutarla y conocerlo íntimamente, a Él.”—confesó Decaulión con excelente tono de voz. Su maestro, el sabio Gaudencio, así le expresó: “Hermosos holocaustos e importantes sacrificios le ofreces a Dios. Con un fin: ¡Conocer al Señor!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Holocaustos en adoración, sacrificios de fe para mi Señor”; 24-07-2026.

Adoración que sale del alma, bendiciones a granel para mi Dios y mi Rey; eso es lo que le ofreceré. Y por supuesto, me ha sacado de situaciones adversas, de todo tipo de problemas y circunstancias que me afectaban. De tal manera que con gusto pagaré, todo aquello que en su momento, fui capaz de ofrecer. “Holocaustos de animales engordados te ofreceré, Con sahumerio de carneros; Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos. Selah” Sal.66:15. 

Padre, bendigo tu nombre y te ofrezco cada mañana, holocaustos de alabanza, de adoración y exaltación a tu nombre Señor. Recibe mis ofrendas de fe, de amor, servicio y adoración. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo, Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Qué haré cuando haya abundancia?

Entraré a tu casa con holocaustos y pagaré mis votos: “Entraré en tu casa, llena de alegría y alabanzas. Porque para mí Tú eres hermoso, a ti yo pagaré mis votos.”—notificó Orquídea llena de alegría. Su maestro, el sabio Gaudencio, le comunicó a su discípula: “No hay mejor alabanza, que aquella que nace por agradecimiento, hacia el Dios de vida y esperanza.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En tu casa te daré adoración, a Ti pagaré mis votos oh Dios”; 23-07-2026.

Los mejores holocaustos que podemos ofrecerle a mi Dios, es la alabanza que nace de agradecimiento y devoción. Los votos, aquellos compromisos que hacemos cuando estamos en serios problemas, debemos de pagarlos. Pero lo más importante es ofrecerle a Dios fe. Fe no sólo en Él, sino también en su Palabra y promesas. En la certeza que somos parte de su equipo, y que jamás Él nos deja. “Entraré en tu casa con holocaustos; Te pagaré mis votos, Que pronunciaron mis labios Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.” Sal-66:13-14.

Padre, holocaustos de exaltación y adoración ofrezco en tu casa, en mi ser, para Ti oh Dios. Todo voto que haga, lo pagaré con alegría y devoción, porque es para Ti amado Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

jueves, 30 de julio de 2026

¿Para qué somos probados?

Para darnos abundancia: “Cuando Dios me manda duras pruebas y siento que paso por el fuego y por el agua, es porque Jehová Dios me va a sacar a abundancia.”—dictaminó Laurencio con voz de trueno. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó contento: “Qué Dios más bello tenemos, pues cuando pasas esas pruebas, es para darte a manos llenas.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Me pruebas con problemas, para salir en abundancia a manos llenas”; 22-07-2026.

Las pruebas muchas veces son duras. Caemos en trampas del enemigo, vivimos afectados por pesados trabajos, pasamos por fuego y por agua. Pero todo eso tiene un propósito, sacarnos a la abundancia. Aprendizaje, sabiduría, fortaleza, fe, y recursos por doquier. “Nos metiste en la red; Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.” Sal.66:11-12.

Padre, hemos vivido momentos como esos y Tú nos has sacado a la abundancia, porque siempre te hemos creído. Y sabemos que lo mejor aún está por venir. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor

 

¿Qué hizo Dios con nosotros?

Nos probó: “Porque Dios nos ha probado, nos ha hecho comprobar que en verdad le amamos. Nos ha afinado, como a plata nos ha ensayado.” Afirmó Esculapio con determinación. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con admiración: “Ciertamente Dios prueba y sopesa los corazones, nos pone a prueba, en todas las condiciones.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios prueba nuestro amor y fe por Él”; 21-07-2026.

Dios nos prueba y esto es bíblico. Nos prueba para comprobarnos a nosotros mismos, si le creemos o no. Así que nos tantea al poner a prueba la eficacia, y el ejecutar el funcionamiento de nuestra fe en acción. “Porque tú nos probaste, oh Dios; Nos ensayaste como se afina la plata.” Sal.66:10.

Padre, Tú ya me has probado Señor, me has ensayado como se hace cuando se prueba la plata o el oro. Y aquí estoy en Ti, por Ti y para Ti. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.