¿Qué puede perdonarme
mi Dios?
El haber derramado sangre: “Yo que cometí homicidios, que me libre de ellos, a mi Dios le pido. Y sé que el de ello me salvará, de su justicia mi lengua cantará.”—afirmó Eutropia con sinceridad. Su maestro, el sabio Gaudencio le habló con esta verdad: “Yo sé que con la justicia humana ya estás perdonada. Pero qué importante es pedirle perdón a Dios, por cualquier homicidio que hayas cometido vos.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Líbrame de los homicidios mi Dios”; 2602-2926.
“Sus palabras hieren como espada afilada; sus palabras matan como flechas envenenadas.” Sal.64:3 (TLA), No se necesita haber matado a alguien literalmente para convertirse en un homicida. Las palabras matan, son “como golpes de espada” (Pr.12:18). Pero si literalmente maté a una persona con arma, o por golpes, puedo buscar refugio en mi Dios para pedirle su perdón. “Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación; Cantará mi lengua tu justicia.” Sal.51:14.
Padre, líbrame de homicidios,
odios y rencores, que son sentimientos que matan. De los resentimientos y de
todo aquello que afecte a mi prójimo Señor, porque eres el Dios de mi
Salvación. Te adoraré por tu gran justicia. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y
amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

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