domingo, 10 de mayo de 2026

¿Cómo deben de ser disipados mis enemigos?

Como el agua que corre: “Así como corre el agua entre mis dedos, sean igualmente disipados mis enemigos funestos.”—solicitó a viva voz Aureliano. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó a su muchacho: “Sean esparcidos tus enemigos y desaparezcan los que te rodeen con peligro.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sean mis enemigos disipados y esparcidos como agua que corre en un río”; 29-04-2026. 

Como el agua que se disipa y se esparce en un río caudaloso, así se desvanezcan los que mi mal, buscan y provocan. Y cuando quieran disparar sus maledicentes saetas, sean hechas pedazos desde el mismo arco. Por cuanto a un hijo o hija de Dios afectaron. “Sean disipados como aguas que corren; Cuando disparen sus saetas, sean hechas pedazos.” Sal.58:7.

Pare, mis enemigos se desvanezcan y desaparezcan, como se esparce la niebla cuando el sol sale. Sus saetas sean hechas pedazos, cuando las lleguen a poner en su arco. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

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