¿En quién debemos de
esperar?
En Dios: “¿Quién si no Dios es nuestro Refugio y Redentor? Esperemos en Él, y derramemos nuestros corazones delante de nuestro Dios fiel”—exclamó Decaulión con sonora voz. Su maestro, el sabio Gaudencio, así le expresó: “Esperemos en Dios todo el tiempo, porque Él nos salvará y rescatará en su momento” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Esperemos en Dios, es Refugio y Salvación”; 11-06-2026.
A Dios, no sólo hay que esperar en Él a manera personal, también hemos de hacerlo como pueblo. Y mientras estamos en ellos, hay que derramar nuestros corazones delante de Él, en ruegos y oración. Y luego veremos su accionar y cómo a su pueblo, o persona, rescatará. “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Selah” Sal.62:8.
Padre, en Ti espero porque no
sólo eres mi Refugio seguro, sino que también eres mi única esperanza. Y sabemos que yo he confiado en
quien siempre salva y rescata. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo
Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario