¿Qué les puede
pasar a nuestros enemigos?
Que para que no vean, sus ojos sean oscurecidos: “Pero ciegos son, quien les oscurece sus ojos, es el Señor. Y lo hace para que no vean, les hace temblar sus lomos por enojo, con furor los alcanza a su antojo.”—dictaminó Juvenciola con ardor. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con amor: “El furor de Jehová, a tus enemigos alcanzará.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Que los ojos de mis enemigos, sean por Dios oscurecidos”; 15-09-2026.
Por supuesto que ellos no tienen visión de Dios, por tal motivo, sus ojos están oscurecidos y no ven lo más esencial e importante. Se convierten en su momento en enemigos de Jehová, y son alcanzados por su ira, y en su furor, hace sus lomos temblar. “Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y haz temblar continuamente sus lomos. Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.” Sal.69:23-24.
Padre, los ojos de mis enemigos están oscurecidos,
pues no pueden ver ni entender las cosas de tu Reino. No te conocen, por tal motivo, no tienen
de Ti temor. Seas Tú, quien determine si han de ser alcanzados por tu ira y
furor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día
en el Señor.

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