lunes, 19 de octubre de 2026

¿Ante el asecho del enemigo, qué le pido al Dios mío?

Sean avergonzados los adversarios de mi alma: “Le pido a Dios con todas mis ganas: sean avergonzados losa adversarios de mi alma. Sean cubiertos de vergüenza y de confusión, los que me asechan y afectan sin razón.”—reveló Eufrosina con aplomo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó sonoro: “Dios ha escuchado tu oración, por ello tus enemigos, serán cubiertos de confusión.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sean avergonzados por confusión, los que me asechan Señor”; 10-10-2026.

Momentos duros y una constante agresión de aquellos enemigos que asechan y tanto afectan, hacen que, por el sufrimiento experimentado la oración del afectado sea pedir, el que sus enemigos sean avergonzados. “Sean avergonzados, perezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.” Sal.71:13. 

Padre, sean avergonzados mis enemigos, y aquellos que son adversarios de mi alma, sean por Ti destruidos. Sean confundidos los que mi mal buscan, y sepan ellos que Tú eres mi Escudo, mi Roca y mi Refugio. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

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