lunes, 7 de diciembre de 2020

¿Buscamos acaso la solución del “sálvese quien pueda”?

En cuanto a mí, busco la ayuda del Señor: “Le preguntaron al maestro, acerca de qué había de hacer para poder comer en una situación de extrema escasez: “¿Qué haría usted para poder comer en una situación extrema: ¿Robaría? ¿Asaltaría? ¿Acaso tomaría lo que a su paso encontrara para poder llevar pan para su casa?”—preguntó con curiosidad Eulogia. Su maestro, el sabio Gaudencio le contestó con esta lógica: “En cuanto a mí, nada de eso haría. La ayuda de mi Señor buscaría. En Él confiadamente esperaría. Él seguramente me salvaría y sustentaría” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En cualquier situación yo esperaría en el Señor”; 04-12-2020.

Es una actitud tan común ver a las personas tomar las cosas, asaltar; incluso matar y violar en aquellas situaciones extremas sociales. Me refiero cuando hay guerras, terremotos, huracanes, deslaves, tsunamis, levantamientos, asonadas, revoluciones, etc. La ley del más fuerte, o del “sálvese quien pueda” rige. Y se ven robos masivos, asaltos, y toda clase de males al buscar comida, o algún bien necesario. Nosotros, debemos de decir como el profeta Miqueas: “En cuanto a mí, busco la ayuda del Señor. Espero confiadamente que Dios me salve, y con seguridad mi Dios me oirá.” Miq.7:7 NTV.

Padre, he tenido la experiencia de vivir guerras, terremoto, dos huracanes, una asonada, una revolución; un incendio…y ahora una pandemia. Tú siempre has estado allí para salvarnos, proveernos y fortalecernos aún en esos momentos, para tu gloria. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

domingo, 6 de diciembre de 2020

¿Qué no nos debemos de olvidar?

De hacer el bien ni de compartir: “Eulogia dijo eufórica: “Me acaban de dar mi aguinaldo. Como saben es un mes extra de salario. No me he olvidado de comprarles a mis hijos sus regalos”—expresó emocionada. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo con suavidad estas palabras: “No te olvides de hacer el bien, en verdad. Comparte si quieres, parte de lo que tienes, con quienes tienen necesidad.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Hacer el bien y compartir eso está muy bien”; 04-12-2020.

 No es sólo porque estamos en el mes de la Navidad que debemos de hacer el bien y compartir lo que tenemos con los demás. NO. Esto debe de ser una constante en nuestra vida y práctica diaria. Recuerda muy bien que no sólo con dinero podemos hacer el bien y que compartir lo que tenemos puede ser un consejo, una exposición, una disertación, un presente. “Y no se olviden de hacer el bien ni de compartir lo que tienen con quienes pasan necesidad. Estos son los sacrificios que le agradan a Dios.” Heb.13:16 NTV. 

Padre, que siempre pueda estar haciendo el bien y compartir de lo que tengo con los demás Señor, para que Tú seas glorificado en todo esto, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 5 de diciembre de 2020

¿Qué es lo que no debemos de amar?

El dinero: “Eulogia llegó descontenta, esto dijo indispuesta: “No estoy contenta con lo que gano, realmente es poco sustento para lo que yo hago”—expresó malhumorada. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo despacio estas palabras: “Cuando confiamos en Dios, realmente ponemos nuestras vidas a su cuidado. Estamos gozosos con lo que tenemos y ganamos. En Él confiaré porque me ha dicho: “Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios me ha dicho: “Nunca te fallaré, jamás te abandonaré”; 03-12-2020.

Es difícil decirle a alguien y que comprenda, que no ame el dinero, que se contente con lo que tiene. Esto, porque debemos antes aprender, que los billetes no son la bendición de Dios. La bendición del Señor es la paz interior, el gozo, la fe, la paciencia, el amor; el valorar su relación, su Palabra. Esto es más valioso que todo el oro y la plata. Y además debemos de tener la certeza, de que Dios jamás nos abandonará, menos nos fallará. Él nos sustentará.  “No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: «Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré». Heb.13:5 NTV.

Padre, pon en mi corazón siempre el poder ver aquello realmente valioso que tenemos: Principalmente Tú, tu Palabra, mi familia; que la confianza plena esté en Ti y me dé gozo saber que por Ti soy, estoy y existo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

 

jueves, 3 de diciembre de 2020


¿Cuál es la voluntad de Dios con respecto al tiempo de trabajo?

Que no te afanes tanto y puedas dormir temprano: “Fue Eulalio, se expresó así con respecto al horario del trabajo: “Debo de trabajar muy tarde y mañana seguir trabajando desde muy temprano. Tengo que proveer para mi casa, por tanto, ocho horas de trabajo no bastan.”—dijo muy emocionado. Su maestro, el sabio Gaudencio le expresó consternado: “Pan de fatigas llevas a tu esposa, a tus hijos y a tus hijas. Ellos, tu presencia y tiempo también necesitan. Trabajar, atender a tu familia y muy bien descansar, es lo que tienes que a diario planificar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios quiere que trabajes y también descanses”; 03-12-2020.

Dios no quiere que practiquemos los extremos: O casi no trabajamos, o bien sólo nos mantenemos laborando. Si madrugamos y hasta muy tarde estamos trabajando, llevaremos a nuestro hogar el producto de nuestro cansancio. “Pan de fatigas”; nos dice el Señor y su fruto es vano; esto es falso. No sólo dinero, vestirse o comer necesitan los nuestros. También requieren de tiempo, de diversión, juegos, interacción. Y sobre todo, es muy necesario que tengan todos un buen sueño. “En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados»” Sal.127:2 NVI.

Padre, Tú me das el buen sueño cuando en Ti descanso, sabiendo que me proveerás del pan diario y de todo lo necesario, con el trabajo que realizo. Me gusta el trabajo, ser diligente, productivo, eficaz y eficiente; pero también gozo en estar a solas contigo, meditar en tu Palabra, ser instrumento tuyo, e interactuar con los míos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

¿Qué debo de hacer cuando esté en dificultades?

Orarle al Señor: “Fue Eustorgia la que irrumpió con desesperación: “No sé qué hacer, estoy en medio de problemas que me desesperan, estoy pronto a fenecer”—expresó su angustia a toda voz. Su maestro, el sabio Gaudencio así la tranquilizó: “Ora al Señor y exponle cada uno de tus problemas, tus dificultades. Tengo la seguridad que de todos ellos te salvará y así podrás gozar de sus bondades” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En mi desesperación clamé al Señor”; 01-12-2020.

Muchas veces, la multitud de problemas puede llegar a aturdirnos, a desesperarnos. En estos momentos prácticamente estamos solos. Sin embargo, con nuestro amado Dios, jamás lo estamos. Debemos de saber que contamos con un Aliado; este es nuestro Señor y Salvador. Él es poderoso para venir y rescatarnos, y de una manera segura, salvarnos de todas nuestras dificultades y angustias. “En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó; me salvó de todas mis dificultades.” Sal.34:6 NTV.

Padre, que siempre acuda a Ti en cualquier situación que esté embargado emocionalmente, ya sea con desesperación, angustia o aflicción. Porque sé mi Rey que Tú me escuchas y me salvas de todas mis dificultades. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.
 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

 ¿Qué debo de pedirle al Señor en este caminar de esta vida?

Que me muestre la senda correcta: “Aureliano se sentía confundido, pues no hallaba una senda, un camino: “Estoy como en una encrucijada, no sé qué camino tomar y debo estar seguro de aquí a la alborada.  ¿Me puede usted dar alguna palabra?”—preguntó con sinceridad. Su maestro el sabio Gaudencio, casi le contestó ahí nomás: “Pídele al Señor qué camino tomar, solicítale que te muestre la senda en la cual has hoy de andar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pídele al Señor qué camino has de tomar hoy”; 30-11-2020.

Muchas veces en nuestro caminar por esta vida, nos encontraremos que llegaremos a un cruce, donde se interconectan uno o varios caminos. Son decisiones que tenemos que tomar y con ello trazamos muchas veces las causales de una vida de honra, tranquilidad y paz; o bien, turbulenta, de zozobra y de vergüenza. Cuando tenemos una relación con Dios, Él puede guiarnos para tomar la decisión que será el camino mejor. “Muéstrame la senda correcta, oh Señor; señálame el camino que debo seguir.” Sal.25:4. 

Padre, Tú eres mi guía y quien me indica qué camino he de tomar cuando me encuentro ante alguna bifurcación. Contigo, estoy seguro, tomaré la senda mejor, y me traerá no sólo paz y tranquilidad, sino también gozo y alegría; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 1 de diciembre de 2020


 ¿Cómo se encuentran los que buscan la ayuda del Señor?

Radiantes de alegría: “Eulogia estaba asombrada, así dijo estupefacta: “Es increíble cómo Jesús a las personas ama. Leo sobre esa prostituta que derramó sobre él aceite, otorgándole el completo perdón para su deleite.”—expresó con satisfacción. Su maestro, el sabio Gaudencio asentó son su cabeza y le dijo a modo de aprobación: “Todo aquel que busca la ayuda del Señor le sucede algo asombroso, no sólo estará radiante de gozo, también ninguna sombra de vergüenza oscurecerá su rostro” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Con Jesucristo radiante de gozo y sin sombras oscuras en el rostro”; 29-11-2020.

 No tenemos que estar preocupados, ni que el temor a ser avergonzados se apodere de nosotros producto de nuestro pasado. La culpa del pecado es quitada por la sangre purificadora de nuestro Señor, por ello se va todo temor y nos invade una inmensa alegría. Nuestro rostro se vuelve radiante, pues no hay ni pizca de sombra de vergüenza que a nuestro rostro oscurezca. “Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría; ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro.” Sal.42:5 NTV.

Padre, mi gozo en Cristo Jesús es una realidad, porque busqué tu ayuda y esta vino de manera integral. No hay vergüenza que pueda opacar esta radiante alegría que por Cristo, en mí hay. Gracias Padre eternal, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.