¿Petición en
momentos de peligro?
Líbrame oh Dios, de mis enemigos: “Cuando me siento asediada y rodeada una petición tengo para Dios mi amigo: Líbrame oh Dios de mis enemigos.”—reveló Guendolina con mucha alegría. Su maestro, el sabio Gaudencio, le contestó con simpatía: “Dios te libra, te pone a salvo y a tus enemigos te quita” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Líbrame de mis enemigos Señor”; 03-05-2026.
Dios vela por nosotros y por nuestra seguridad. A Él le pertenecemos y nos ha preparado con planes, un propósito que hemos de ejecutarle. Es su propósito, no el nuestro. Por ello si quieren afectarnos, lo que impedirá el cumplimiento de los planes de Dios, Él no lo permitirá jamás. Su amor por nosotros, su celo, hace que nos libre de nuestros adversarios. “Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; Ponme a salvo de los que se levantan contra mí.” Sal.59:1.
Padre, me libras de mis enemigos y me salvas de su
acoso, asedio y trampas. Me das
la victoria y me permites ver la estrepitosa derrota de mis adversarios, cumple
tu propósito en mí oh Dios. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo
Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario