¿Cómo ha de estar
el palacio de mis enemigos?
Asolado: “Porque humillaron y aún se burlaron del que padecía, de aquel que un mal sufría. Sea su palacio, su morada, asolado. Que esto les cause pavor: en sus casas y tiendas, no haya morador.”—pidió Pudenciano a Jehová su Dios. Su maestro, el sabio Gaudencio, esto le comunicó: “Mal expresaron todavía, ellos se burlaron de aquellos que mal les iba.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Afectaron a quien mal le iba, sean sus casas destruidas”; 16-09-2026.
Esos malvados enemigos, que no sólo me afectan a mí, sino también a aquel que ya por Dios padecía. Por eso, nunca nos debemos de alegrar o disfrutar el sufrimiento humano, aún el de nuestros propios enemigos. “Sea su palacio asolado; En sus tiendas no haya morador. Porque persiguieron al que tú heriste, Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.” Sal.69:25-26.
Padre, aquellos que siempre hacen mal y aún se
ensañan contra los que sufren, y les va mal; sean
ellos por Ti juzgados y seas Tú quien les examines y reprendas. En el nombre de
Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.
