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sábado, 3 de septiembre de 2022

¿Quién no es sabio?

El que yerra al tomar vino, sidra o alcohol: “Tomaba y tomaba, no podía detenerme maestro en mis parrandas cotidianas. Consumía cualquier tipo de licor: cervezas, vino o alcohol. Siempre lo mismo: problemas con mi familia, con desconocidos, con conocidos, con mis amigos. Hasta que pedí ayuda y estando en un programa, encontré realmente a quien ama mi alma.”—le confesó Eulalio a su maestro de todo corazón. El sabio Gaudencio, tiernamente viéndolo, le dijo con emoción: “Si yerras tomando alcohol, todo tipo de licor es escarnecedor” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Con todo tipo de licor, puedes errar al tomar y tu ingesta no controlar”; 31-08-2022.

El vino es burlador y si muchos piensan que la Sidra puede ser un licor suave, al final es alborotadora. O sea, causa desorden. Y el otro, el vino, puede causarte estragos y que hagas escenas que harán que se burle ese trago de ti. La persona, que al tomar cualquier tipo de bebida embriagante, pierde el control de ella y yerra, no sólo no es sabio, sino que va por mal camino. Hay que dejarlo. Totalmente. “El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.” Pr.20:1.

Padre, sé en carne propia los estragos que causa el alcohol, las cervezas y cualquier tipo de licor en mi persona. Gracias te doy porque desde hace años me lo has quitado de lleno. Bendito seas Señor y que contigo estoy para no volver a tomar ningún tipo de alcohol, para mi bien y tu gloria. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

domingo, 23 de julio de 2017

¿Qué produce en nosotros cuando nuestra fe es probada?
Produce paciencia: “Era un hombre que gustosamente nos acompañaba andando por el trecho más empinado y rocoso de nuestro camino y, si fuera necesario (como a menudo lo era), incluso hasta el fin del camino. En aquel entonces, ya había intentado ayudar a más de veinte mil borrachos y, en casi todos los casos, había fracasado. Solamente en unas raras ocasiones, en esta experiencia lúgubre de futilidad, brilló la luz de una auténtica recuperación. La gente se preguntaba a si misma cómo él podía perseverar, cómo podía seguir creyendo en la posibilidad de ayudar a los alcohólicos crónicos. No obstante, seguía creyendo, con una fe que nunca vacilaba. Seguía diciendo, "Un día encontraremos la solución."” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág. 243.

El Dr. William Duncan Silkworth atendió miles de casos de alcoholismo más en el hospital Towns de New York.  De procedencia presbiteriana, este hombre sirvió con amor a este tipo de personas que no eran vistos como enfermos y que aún hoy son rechazados en los hospitales.  Su amor produjo en él una fe inquebrantable y Dios lo unió con su paciente, Bill Wilson, para que un día encontraran la solución a esta incurable enfermedad llamada alcoholismo en junio de 1935.  “sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”  Sgo.1:3.

Padre, la solución de toda dolencia, afectación, enfermedad y la misma muerte desemboca en Ti.  Sólo Tú puedes guiarnos hacia las soluciones de aquellas cosas que nos parecen imposible de logar.  Para esto necesitamos de fe, y cuando ella es probada produce en nosotros ese don de tu Espíritu llamado paciencia y esa así cómo la adquirimos; sirviendo en el nombre de Jesús amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.