Mostrando entradas con la etiqueta qué bendición fue esa quietud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta qué bendición fue esa quietud. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2020

 ¿Qué hace el Señor cuando las tormentas de esta vida vienen con gigantescas olas?

Las calma hasta convertirlas en susurros: “Eustorgia estaba emocionalmente alterada, se expresó con voz quebrantada: “Estoy pasando una situación tormentosa, por más que me esfuerzo sólo me arrastran las grandes olas. ¡Y estas vienen una tras otra! ¿Qué hago maestro, para poder llegar a buen puerto?”—casi gritó desesperada. El sabio Gaudencio le dijo de forma pausada: “Ponle el control de tu nave al Señor. Él calmará la tormenta te lo aseguro, de modo que para ti sólo será como un susurro y te llevará a puerto sana y segura” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Toda tormenta la calma el Señor”; 23-09-2020.

En este mundo afectado y caído, cada uno de nosotros en más de una ocasión ha sufrido momentos difíciles y duros.  Parecen tormentas con olas gigantescas que toman el control del navío de nuestras vidas y lo elevan y bajan con peligro de zozobrar en medio de la mar. Pero tenemos al Señor de la creación, aquel que puede calmar la tempestad y convertir las olas del mar tormentoso, en aguas de bahía: como de piscinas. Y llevarnos como guía a puerto seguro mientras la tormenta es como un susurro. “Calmó la tormenta hasta convertirla en un susurro y aquietó las olas. ¡Qué bendición fue esa quietud cuando los llevaba al puerto sanos y salvos!” Sal.107:29-30 NTV.

Padre, te pido Señor que toda tormenta de mi vida la calmes, que aquietes las olas gigantescas y en aguas de lago calmo las conviertas. Así llévame luego al seguro puerto, donde tu palabra sea mi mapa y Cristo el capitán de mi vida, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.