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sábado, 15 de diciembre de 2018

Y mi espíritu inquiría


¿Cómo vamos mejorando en Cristo?
Cuando meditamos las cosas del día, cuando inquirimos en nuestro espíritu: “Orquídea quería como cristiana mejorar, por eso a su maestro Gaudencio se atrevió a preguntar: “¿Qué hago para crecer, para diario avanzar un poco más?—la joven preguntó. Su maestro así le contestó: “Medita cada noche qué canción escribiste con tu actuar. Si hiciste la voluntad de Dios o tu voluntad, en tal o cual actividad.  Luego que tu espíritu se pregunte si estuvo bien, o estuvo mal tu accionar; y, escucha al Espíritu en tu interior, Él te va a contestar”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Medita en tu corazón tu actuar exterior e interior”: 14-12-2018.


¿Qué cánticos podemos evocar con nuestras diarias actitudes? ¿Qué letras, qué versos llevarán las líneas de nuestras líricas? Cada día, cada noche, analízalas: ¿Es de amor? ¿Es de victoria? Pregúntate: ¿Vencí hoy pasando por encima de una situación difícil, desagradable o tentadora? ¿Tuve la valentía para pedir perdón o para disculparme por algo en que fallé? ¿Pude establecer una relación de amistad con alguien y fallé? ¿Pude pasar hoy el mensaje del Señor y no me atreví? En fin, meditemos en nuestro corazón y cantemos esos cánticos de victoria y amor. “Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría:” Sal.77:6.

Padre, gracias porque cada día puedo examinar en Ti mi vida; puedo meditar en mi corazón mi diario actuar y dejar que sea El Espíritu en mi Interior quien me lleve siempre a un caminar mejor, en el nombre de Jesús, el Señor. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 18 de noviembre de 2018

En tus preceptos medito hoy


¿En qué es bueno meditar?
En los preceptos de Jehová: “Orquídea compartió con su maestro Gaudencio, los resultados de su diario inventario: “Desmenuzo los versículos y profundamente los medito. Todas las noches en mis anotaciones escribo, aquellos aspectos que encuentro en mí negativos. Y reflexiono con la palabra de Dios y veo la manera la forma de aplicar esos preceptos de vida ahí, en esas cosas negativas” –dijo entusiasmada la chica. El maestro se le acercó y le dijo con suave voz: “Has encontrado el Camino, que te lleva hacia un mejor destino; si en su palabra meditas como aplicarla hoy, te llevará definitivamente a una vida mejor” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En tus preceptos medito hoy”; 17-11-2018.

Cuando meditamos en nuestros asuntos cotidianos diarios; en aquellos aspectos negativos que nos hicieron salirnos del camino, que nos permitieron responder mal al mal que tuvimos, y además estudiamos esa Palabra de vida y la aplicamos ahí en lo maligno; como una compresa llena de antibióticos puesta en una herida, entonces puedo experimentar en mí cómo Dios actúa sanando esa área por medio de su Palabra. “En tus preceptos medito, y pongo mis ojos en tus sendas” Sal.119:15. (NVI)

Padre, gracias te doy por tu Palabra Señor, en ella medito hoy, y también en mis respuestas negativas; mis ojos están puestos en tu Senda porque me lleva a vida plena. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Dios nos llamó desde el vientre de nuestra madre


¿Desde cuándo tiene Dios propósitos con nosotros?
Desde que estábamos en el vientre de nuestras madres: “Y dígame maestro, si soy el poema de Dios, Él ¿desde cuándo me escogió? –siguió inquiriendo Eulogia. El buen maestro así le contestó: “Tú no lo sabes, pero Él te llamó desde que estabas en el vientre de tu madre. Imagínate, te estaba formando en el útero y ahí escribía sobre ti los mejores versos para ti. Y esos versos que creaba decían cuánto en realidad te amaba, y que eres para Él muy preciada. Por tanto desde ahí te apartó para Sí, y te preparó obras de antemano, para que tú sirvas y a tu prójimo le des la mano” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El llamado del Señor”; 14-08-2018.

El propósito de Dios sobre nosotros no ha sido gestado en un momento apurado, en un abrir y cerrar de ojos. Ya se escribía cada día de nuestra gestación. Cuando nos formábamos en el vientre de mamá, Él trazaba los versos de amor y cultivaba las rosas de nuestra labor en Él, para hacernos el llamado de trabajar para Él. Y desde ahí pronunció nuestro nombre y lo bendijo. Desde ahí creó las obras en las cuales nos llevó hacia ellas, pero antes nos hizo conocerle y recibirle, para amarle. Él ya nos amaba desde mucho antes. “Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.” Is.49:1.

Padre, ya me conoces desde antes, tu amor hacia mí estaba plasmado desde antes de la creación, y en el vientre de mi madre me escogiste para tu labor. Me formaste y sobre mí escribiste los versos que hacia Ti me atrajeron, por tu Santo Espíritu, para luego servirte a Ti y a mi prójimo para tu gloria. Gracias Padre en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.