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lunes, 2 de septiembre de 2019

Y en tus hechos maravillosos meditaré


¿En qué he de meditar?
En la hermosura de la gloria de la magnificencia de Dios: “Eulogia quería pensar en Dios, por eso le dijo a su mentor: “¿La hermosura del Altísimo me será dada por ciencia? ¿Cómo sabré sobre la gloria de su magnificencia?” –le comunicó emocionada. El sabio Gaudencio le dijo estas palabras: “La única manera es teniendo una relación íntima con Él. Esto es estando en oración, leyendo su Palabra y experimentando su poder. Di para ti: En esto meditaré” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Meditando vos en la gloria de la magnificencia de Dios”; 01-09-2019.

Qué precioso es centrar todos nuestros pensamientos en Dios. Meditar en cómo será la hermosura de la gloria de su magnificencia. Entregarle a Él todo lo nuestro, dejarse llevar por la ola espiritual que produce esa meditación en sus hechos maravillosos, en su poder. Manifestarle mi agradecimiento, obediencia y disciplina. Permitirle que me guíe hacia sus senderos y me lleve a sus santos propósitos. “En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y en tus hechos maravillosos meditaré.” Sal.145:5.

Padre, permíteme meditar, pensar en tus hechos, en tus obras, en tu persona. En esa maravillosa y hermosa gloria de tu magnificencia y poder; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel.

jueves, 31 de enero de 2019

Para no pecar con mi lengua


¿Qué debemos de hacer para no pecar con nuestra lengua?
Atender nuestros caminos, guardar mi boca con freno: “Orquídea llegó llorando, sentía que otra vez había fallado: “¿Por qué no pude refrenar mi lengua maestro?, estaba Eulogia hablando barbaridades, diciendo sobre los cristianos bascosidades. Creí que mi deber era a mis hermanos defender, mas terminé diciendo maldiciones y acabe por ofender”—confesó honestamente. El maestro Gaudencio le dijo rápidamente: “Para no pecar con palabras vanas, debemos de atender nuestros caminos de manera llana: examinarnos plenamente y meditar sobre qué es lo que me enciende. Aprender a guardar nuestra boca con freno, sobre todo delante de los impíos y ateos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Atenderé mis caminos para no ser con mi boca dañino”; 30-01-2019.

No es difícil hablar buenas palabras con las personas que muy bien nos hablan o nos tratan. Quizás en nuestra casa, en la Iglesia, en la escuela o en el trabajo donde laboramos y hasta en nuestra comunidad o algún lugar lejano. Pero en esos lugares podremos encontrar personas que nos digan palabras groseras o bien, que en Dios no crean; por lo tanto jamás medirán sus palabras. Pero nosotros sí podemos, para eso, atendamos nuestros caminos y examinémonos constantemente y así aprendemos a poner a nuestra boca, freno. “Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí.” Sal.39:1.

Padre, permíteme y guíame para poder atender mis actitudes, mi forma de actuar, mis caminos y pueda entonces lograr mi boca frenar, aún delante del impío, de modo que puedan mis labios bendecir y no maldecir en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 24 de enero de 2019

Entenderán los entendidos


¿Qué pasa con el pueblo de Dios?
Muchos serán limpios, emblanquecidos y purificados: “La confesión de Eustaquio, era más que sincera: “Ahora me doy cuenta que sin Cristo no puedo ser alguien perfecto. Sé que tengo defectos, pero en su Palabra medito y el cambio quiero y practico”—a su maestro Gaudencio le dijo. Éste con amor, así se expresó: “Eso nos dice la Palabra de Dios, que muchos seremos limpios, purificados y emblanquecidos; los que no son del pueblo de Dios jamás entenderán, pero sí entenderán los entendidos.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Limpios, purificados y emblanquecidos”; 24-01-2019.

Cuando meditamos y reflexionamos en la Palabra de Dios, cuando la espiritualidad practicamos y mantenemos nuestra vida en una relación con Dios; es que estamos siendo pulidos, como se pule el oro en un crisol. Muchos defectos nos tientan diariamente: ira, soberbia, grandiosidad, etc.; pero, lo importante: nos damos cuenta de ello y sabemos lo trascendental de escoger y practicar mejor lo bueno. “Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos.” Dn.12:10.

Padre, tu maravilloso plan de salvación incluye mi total transformación; Tú me llevas de la mano de mi Cristo a ese maravilloso Crisol que es tu Santo Espíritu; para ser limpio, puro y emblanquecido en el nombre de Jesucristo, para tu gloria, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Y mi espíritu inquiría


¿Cómo vamos mejorando en Cristo?
Cuando meditamos las cosas del día, cuando inquirimos en nuestro espíritu: “Orquídea quería como cristiana mejorar, por eso a su maestro Gaudencio se atrevió a preguntar: “¿Qué hago para crecer, para diario avanzar un poco más?—la joven preguntó. Su maestro así le contestó: “Medita cada noche qué canción escribiste con tu actuar. Si hiciste la voluntad de Dios o tu voluntad, en tal o cual actividad.  Luego que tu espíritu se pregunte si estuvo bien, o estuvo mal tu accionar; y, escucha al Espíritu en tu interior, Él te va a contestar”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Medita en tu corazón tu actuar exterior e interior”: 14-12-2018.


¿Qué cánticos podemos evocar con nuestras diarias actitudes? ¿Qué letras, qué versos llevarán las líneas de nuestras líricas? Cada día, cada noche, analízalas: ¿Es de amor? ¿Es de victoria? Pregúntate: ¿Vencí hoy pasando por encima de una situación difícil, desagradable o tentadora? ¿Tuve la valentía para pedir perdón o para disculparme por algo en que fallé? ¿Pude establecer una relación de amistad con alguien y fallé? ¿Pude pasar hoy el mensaje del Señor y no me atreví? En fin, meditemos en nuestro corazón y cantemos esos cánticos de victoria y amor. “Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría:” Sal.77:6.

Padre, gracias porque cada día puedo examinar en Ti mi vida; puedo meditar en mi corazón mi diario actuar y dejar que sea El Espíritu en mi Interior quien me lleve siempre a un caminar mejor, en el nombre de Jesús, el Señor. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 20 de noviembre de 2018

Me anticipé al alba y clamé


¿En qué momento he de adorar a Dios y meditar en sus mandamientos?
Desde que raya el alba hasta la misma noche y madrugada: “Esto compartía el maestro Gaudencio con sus discípulos presto: “Me encanta levantarme de madrugada, y luego hablar con el Creador al rayar el alba. Primero he de alabarle, después darle gracias. Por último clamarle para poder meditar en su Palabra, reflexionar en su aplicación práctica.  Le ruego que me enseñe hoy, a hacer su voluntad; la voluntad de mi Dios y Señor; que me guíe hacia el Camino correcto, hacia el Camino eterno” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Adorar a Dios y meditar para hacer su voluntad”; 19-11-2018.

Orar y meditar: la oración es la comunicación con Dios a través de una plática que puede contener alabanza, agradecimiento y petición. Meditar en su palabra es “un período de quietud sin palabras. Estar centrado es estar físicamente relajado, emocionalmente calmado, mentalmente enfocado y espiritualmente consciente.” (Del libro Reflexiones diarias Copyright © 1991; AAWS. Inc).  ¿En qué momento puedo hacer esto? Desde que amanece, hasta que anochece. “Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra. Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos.” Sal.119:147-148.

Padre, a Ti clamo hoy y esperaré en tus promesas y mandamientos; porque ellas son mi esperanza y mi vida. Y dame sabiduría, para meditar en tu Palabra, en tus mandatos, y poder aplicarla en mi vida. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 21 de mayo de 2018

Nuestra vida comparada con la Palabra


¿En qué debemos de meditar profundamente?
En nuestra vida comparada con la Palabra de Dios: “¿Cómo voy a cambiar, cómo Dios me va a transformar? No he podido en Cristo avanzar, siento que sigo siendo el mismo.”—gritó a los cuatro vientos el joven Aurelio. Su maestro, el sabio Gaudencio, esto le preguntó al momento: “¿Te has hecho acaso algún inventario de crecimiento?”—Sorprendido el joven preguntó: “¿Cómo es eso?, no lo entiendo” El maestro prosiguió: “¿Has comparado qué defectos o pecados tenías al recibir a Cristo y cuáles tienes ahora? Sé que no lo has hecho. Por lo tanto, no puedes hablar de crecimiento o de decrecimiento. ¿Has acaso meditado a diario sobre tu vida comparada con la Palabra divina? Hazlo y verás los cambios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Meditando en mi vida y en la Palabra de Dios”; 20-05-2018.

Podemos revisar honestamente nuestro comportamiento pasado y luego nuestras actitudes presentes, y revisar qué queremos conservar y qué deseamos eliminar. Imagina cómo sería tu vida si no tuvieras tal o cual defecto. Luego revisa en la Palabra de Dios, qué dice el Señor con respecto a esto. Y pídele con todas tus fuerzas que te lo quite. Tú mismo (a) no podrás jamás, pero Él sí puede ayudarnos. Ve luego de un tiempo los resultados. Ahora podemos hacer este ejercicio a diario: Reviso qué hice hoy, qué me gusta y qué no me gustó de mi actitud. Y puedo poner esto en las manos de Dios.  Entonces estaré meditando en su Palabra. “Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, y meditaré en tus estatutos.” Sal.119:48.

Padre, deseo a diario poder reflexionar en tu Palabra y mi actitud, poder determinar qué cosas son las que en mí están mal. De esa manera presentártelas y saber que Tú de un tajo, en un momento tuyo, me la vas a apartar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 15 de marzo de 2018

Lo primero de cada día

¿Qué debemos de hacer cada mañana?
Hablar con el Señor, presentarse delante de Él y esperar en Él: “Al despertar pensemos en las veinticuatro horas que tenemos por delante. Consideremos nuestros planes para el día. Antes de empezar, le pedimos a Dios que dirija nuestro pensamiento, pidiendo especialmente que esté libre de autoconmiseración, y de motivos falsos y egoístas.” “EL PLAN DE UN DÍA” A.A.HIVOC. 🇨🇴

Cada día es un nuevo comienzo, yo puedo comenzar una vida nueva hoy.  Cada nuevo día es especial, porque jamás he vivido un día como hoy.  Es diferente a todos los demás días que ha tenido la humanidad. Cada día es una buena oportunidad para presentarse delante de nuestro Padre Celestial, para alabarlo, para exaltarlo, para agradecerle, para poner nuestra vida a su cuidado, para decirle: Estoy en tus manos, sea hoy tu instrumento Señor. Cada día puedo aprender de su Palabra, meditar en ella, y reflexionar. Y luego, saber esperar para poder actuar. “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré” Sal.5:3.

Padre Celestial, te alabo y te bendigo hoy mi amado Dios y Salvador.  Heme aquí, en tus manos Señor, hazme un instrumento de gloria y de tu paz, haz brillar tu luz en mí, para que mi pensamiento sea tu fulgor y pueda hacer tu Voluntad mejor, hoy; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 25 de noviembre de 2017

Para meditar, reflexionar y orar: a solas hay que estar

¿Cómo vamos a meditar y a orar?
En lo secreto, en lo íntimo, solos: “Aconsejaba el sabio Gaudencio, de lo importante de meditar y orar en lo secreto. “Es simplemente hermoso, deberías experimentarlo a diario.  Estamos solos con Dios, estamos solos, pero no solitarios—dijo entusiasmado—Antes teníamos soledad, esto es una terrible enfermedad.  Pero ahora, ya no más, la soledad se va. Cuando con Dios estás en comunión, ya no hay más soledad. Pero es importante estar solos con Dios. Meditar sobre algún problema, algún proyecto, algún defecto que tengas. Una mala acción, un error, o bien un acierto, un éxito que tengas.  No importa, meditar, reflexionar y orar.  Tres pasos importantes para dar.  Sólo estando a solas. Nuestro espíritu se alegra y se llena con su presencia.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Meditar, reflexionar, orar a solas has de estar”; 24-11-2017. 

En nuestra vida cotidiana buscamos estar solos para leer, para escuchar música, para hablar con un ser querido, para analizar un escrito, para trabajar o realizar algún proyecto.  Incluso para escribir.  Es importante para nosotros estar a solas.  Nunca solitarios.  A solas. Experimenta la importancia de meditar y reflexionar sobre temas, asuntos, acciones, problemas, errores, éxitos y proyectos; y, luego, ponerlos en oración a Dios, hablar con Él.  Agradecerle, alabarle, adorarle.  Decirle lo importante que Él es para ti.  Si Jesús mismo necesitaba hacer esto, ¿cuánto más nosotros? “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.” Mt.14:23.

Padre, las “multitudes” de mi azarosa vida debo de dejarlas todas a un lado, despedirlas.  Para poder subir al monte contigo.  A ese momento íntimo, donde medito, reflexiono, recapacito y de Ti recibo orientaciones y acciones.  Qué lindo es estar contigo, a solas en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.