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miércoles, 12 de febrero de 2020

Haré una ayuda ideal para él

¿Qué no es bueno para el hombre?
Que esté solo: “Siento ansiedad, como que algo me falta, es un vacío interno existencial y se siente de verdad”—dijo emocionado Eustaquio. Su maestro, el sabio Gaudencio calló por un momento, y luego le dijo al rato: “Padeces de Eremofobia, es el miedo a ser abandonado o a estar a solas. Examina tu vida de manera retrospectiva y verás que en un momento de tu infancia fuiste desamparado, o bien te encontraste en soledad, completamente del mundo aislado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No es bueno que el hombre esté solo”; 11-02-2020.

Desde el comienzo de la creación del ser humano, Dios lo creó en unión ideal y en sociedad. Así que el hombre bíblico (varón y mujer), es un ser social y no puede existir ni desarrollarse sin relacionarse. Sin embargo, producto del pecado, en un momento de su vida si es abandonado, puede desarrollar un miedo irracional al aislamiento, a la soledad, a ser abandonado o a ser ignorado. La fobia se llama Eremofobia o Autofobia. El daño emocional hace que desee estar desesperadamente en compañía de otros, necesite estar en contacto permanente de manera desesperada. Dios también esto sana. “Después, el Señor Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él».” Gén.2:18.

Padre, aunque me encuentre a solas jamás lo estoy, porque Tú siempre estás ahí conmigo; y si bien necesito del contacto de mi ayuda idónea, sé que Tú jamás me abandonas. Sana mi dependencia emocional y Eremofobia, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 11 de febrero de 2020

Porque estoy solo y profundamente angustiado

¿Qué soledad debemos de evitar?
Aquella en que estamos así por haber sido dañados: “Prefiero estar a solas, en ella me siento a gusto—confesó Eustorgia a su maestro—porque de esa manera evito que me pregunten cosas”—se expresó sinceramente. El sabio Gaudencio le dijo esto vehementemente: “Es bueno que estés sola, si en ella buscas a Dios o bien, si en tu actuar reflexionas. Más si es por miedo a que te dañen, te afectará en tus relaciones interpersonales. Con Dios debes de aprender a no temer si te lastima alguien” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En Soledad por temor al mal que me harán”; 10-02-2020.

Puede ser porque hemos vivido experiencias intensas de rechazo, que hayamos sido lastimados por no saber algo, porque de nuestro actuar se burlaron, o porque nuestra situación social sea peor que el desamparo. La soledad puedes experimentarla y anhelarla cuando tienes un pasado doloroso, hayas sido abandonado (a), o bien, sí sufriste de intensa indagación por algo malo que hiciste. Antrofobia, desarrollas. Es el miedo silencioso a las personas porque temes ser dañado (a), “Vuélvete a mí y ten misericordia de mí, porque estoy solo y profundamente angustiado.  Mis problemas van de mal en peor, ¡oh, líbrame de todos ellos!

Padre, que jamás me encuentre solo porque esté angustiado o porque mis problemas vayan de mal en peor porque temo ser por las personas dañado. Que mi soledad sea para buscarte y poder autoanalizarme o para reflexionar en tu andar; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 1 de junio de 2018

La soledad, un vacío emocional


¿Cómo salir de la soledad?
Con torrentes de agua viva: “Es que no soporto estar solo, siento que me sofoco. El problema es que esto me sucede: me siento solo aun con el cuarto lleno de gente.”—casi gritó Eulalio.  El maestro Gaudencio, mientras hablaba lo quedó viendo: “Eulalio, hay una diferencia abismal, entre estar solo y la soledad. Estar solos mi estimado, es no tener personas al lado. Pero la soledad, es un grave estado emocional. Es sentir un vacío en tu corazón que te hace sentir triste y sin esperanzas, te angustia, te deprime y con nadie tienes confianza. Mas te digo, Dios es tu única esperanza” Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Estar solo a tener soledad, una diferencia abismal”; 31-05-2018.

Algunas veces queremos aliviar nuestra soledad, abriendo una nueva relación de manera constante. Pensamos que, si tenemos muchas más personas con quien compartir, no tendremos esa terrible sensación de estar solos. La soledad puede ser la causa de algunas adicciones de droga o alcohol, inclusive del sexo. ¿Cómo nos curamos de la soledad? Con la presencia de Dios en nuestras vidas a través de una relación íntima con Él, leyendo y estudiando su Palabra; sirviendo a otros con los propósitos del Reino de Dios. Lo ríos de agua viva llenarán los vacíos de nuestra soledad. “Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.” Isa.35:6.

Padre, cuando te busco en la mañana o durante el día para estar a solas contigo, pues ya no padezco de soledad. Porque Tú Padre, has llenado ese vacío emocional con los torrentes de agua viva que emanan de tu Santo Espíritu, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 4 de mayo de 2018

Dios nos libra de nuestros complejos y traumas


¿Hasta de qué nos restaura el Señor?
De nuestros complejos, traumas e indignidad: “Cuando era niño, sufrí algunos traumas emocionales muy fuertes. Había graves trastornos familiares; yo tenía un aspecto físico desgarbado y otras cosas por el estilo. Otros muchachos, por supuesto, también padecen de estas dificultades emocionales y salen de ellas sanos y salvos. Pero yo no. Es evidente que yo era hipersensible, y por lo tanto, súper temeroso. Fuera lo que fuera, se desarrolló en mí una fobia cierta de que yo no era como los demás muchachos, y nunca podría serlo. Al principio esto hizo que me hundiera en una depresión y de ahí me llevó a la soledad del aislamiento” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.266; “Este asunto del miedo”.

Cuando padecemos de complejos ocasionados por algo tenebroso que nos sucedió de pequeños, tendemos a padecer no sólo de continuas depresiones, sino también de una baja autoestima ocasionada por ello. Así, podemos llegar a expresar un despreciable concepto de nosotros mismos.  Pero Dios, nos libra totalmente de esto y nos devuelve el honor y la dignidad perdidos. “Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?  Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.” 2Sam.9:8-9.

Padre, de todos mis complejos y traumas me has librado para tener un concepto digno y mesurable de mí mismo. Porque Tú has restaurado mi total dignidad afectada por complejos, traumas y demás, vividos en mi infancia. Gracias, Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  


sábado, 25 de noviembre de 2017

Para meditar, reflexionar y orar: a solas hay que estar

¿Cómo vamos a meditar y a orar?
En lo secreto, en lo íntimo, solos: “Aconsejaba el sabio Gaudencio, de lo importante de meditar y orar en lo secreto. “Es simplemente hermoso, deberías experimentarlo a diario.  Estamos solos con Dios, estamos solos, pero no solitarios—dijo entusiasmado—Antes teníamos soledad, esto es una terrible enfermedad.  Pero ahora, ya no más, la soledad se va. Cuando con Dios estás en comunión, ya no hay más soledad. Pero es importante estar solos con Dios. Meditar sobre algún problema, algún proyecto, algún defecto que tengas. Una mala acción, un error, o bien un acierto, un éxito que tengas.  No importa, meditar, reflexionar y orar.  Tres pasos importantes para dar.  Sólo estando a solas. Nuestro espíritu se alegra y se llena con su presencia.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Meditar, reflexionar, orar a solas has de estar”; 24-11-2017. 

En nuestra vida cotidiana buscamos estar solos para leer, para escuchar música, para hablar con un ser querido, para analizar un escrito, para trabajar o realizar algún proyecto.  Incluso para escribir.  Es importante para nosotros estar a solas.  Nunca solitarios.  A solas. Experimenta la importancia de meditar y reflexionar sobre temas, asuntos, acciones, problemas, errores, éxitos y proyectos; y, luego, ponerlos en oración a Dios, hablar con Él.  Agradecerle, alabarle, adorarle.  Decirle lo importante que Él es para ti.  Si Jesús mismo necesitaba hacer esto, ¿cuánto más nosotros? “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.” Mt.14:23.

Padre, las “multitudes” de mi azarosa vida debo de dejarlas todas a un lado, despedirlas.  Para poder subir al monte contigo.  A ese momento íntimo, donde medito, reflexiono, recapacito y de Ti recibo orientaciones y acciones.  Qué lindo es estar contigo, a solas en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 16 de mayo de 2017

¿Por qué no tenemos miedo a la soledad?

Porque Dios va con nosotros y delante de nosotros: “Aurelio se encontraba en un rincón apartado, estaba llorando, angustiado.  Se le acercó en silencio el sabio Gaudencio.  Esto fue lo que le confesó cuando Gaudencio le preguntó qué era lo que sucedía, su llanto a qué se debía.  “Hermano, estoy solo como un perro sin amo; la soledad me embarga en un ahogo quita vida, aunque esté rodeado de gente la soledad se impone siempre.  Trato de ser sociable, quiero ponerme una máscara de alegría cada día, pero imposible, sigo solo todavía.”  Gaudencio sonrió asentando, y entonces le dio un gran abrazo.  “Con Cristo en tu vida, yo te lo afirmo y te lo digo, jamás te sentirás solo, porque Él siempre estará contigo.  Jamás te dejará, ni te desamparará”.  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Jamás estás solo con tu Señor y Salvador”; 15-05-2017. 

La soledad es terrible, es una sensación de vacío que agobia y destruye.  Ella desemboca en depresión y en trastornos emocionales y mentales. Fácilmente una persona puedo usar cualquier tipo de drogas o bien hacerse daño hasta morir, aunque jamás quitará de sí esa sensación de soledad.  Como seres sociales necesitamos sentirnos amados, en compañía, ser parte de una familia, un grupo, una institución o de la sociedad.  Con Dios en nuestras vidas, jamás estamos solos.  Él nos prometió: “Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.”  Dt.31:8.

Padre, gracias porque Tu Presencia siempre está en nosotros y nos evita el sentirnos solos y desamparados.  Porque Tú habitas en nosotros, por medio de tu Santo Espíritu y nos rodeas siempre con tu persona, das propósito a nuestras vidas y nos haces sentir necesarios e importantes para otros, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.