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jueves, 24 de enero de 2019

Entenderán los entendidos


¿Qué pasa con el pueblo de Dios?
Muchos serán limpios, emblanquecidos y purificados: “La confesión de Eustaquio, era más que sincera: “Ahora me doy cuenta que sin Cristo no puedo ser alguien perfecto. Sé que tengo defectos, pero en su Palabra medito y el cambio quiero y practico”—a su maestro Gaudencio le dijo. Éste con amor, así se expresó: “Eso nos dice la Palabra de Dios, que muchos seremos limpios, purificados y emblanquecidos; los que no son del pueblo de Dios jamás entenderán, pero sí entenderán los entendidos.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Limpios, purificados y emblanquecidos”; 24-01-2019.

Cuando meditamos y reflexionamos en la Palabra de Dios, cuando la espiritualidad practicamos y mantenemos nuestra vida en una relación con Dios; es que estamos siendo pulidos, como se pule el oro en un crisol. Muchos defectos nos tientan diariamente: ira, soberbia, grandiosidad, etc.; pero, lo importante: nos damos cuenta de ello y sabemos lo trascendental de escoger y practicar mejor lo bueno. “Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos.” Dn.12:10.

Padre, tu maravilloso plan de salvación incluye mi total transformación; Tú me llevas de la mano de mi Cristo a ese maravilloso Crisol que es tu Santo Espíritu; para ser limpio, puro y emblanquecido en el nombre de Jesucristo, para tu gloria, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 21 de mayo de 2018

Nuestra vida comparada con la Palabra


¿En qué debemos de meditar profundamente?
En nuestra vida comparada con la Palabra de Dios: “¿Cómo voy a cambiar, cómo Dios me va a transformar? No he podido en Cristo avanzar, siento que sigo siendo el mismo.”—gritó a los cuatro vientos el joven Aurelio. Su maestro, el sabio Gaudencio, esto le preguntó al momento: “¿Te has hecho acaso algún inventario de crecimiento?”—Sorprendido el joven preguntó: “¿Cómo es eso?, no lo entiendo” El maestro prosiguió: “¿Has comparado qué defectos o pecados tenías al recibir a Cristo y cuáles tienes ahora? Sé que no lo has hecho. Por lo tanto, no puedes hablar de crecimiento o de decrecimiento. ¿Has acaso meditado a diario sobre tu vida comparada con la Palabra divina? Hazlo y verás los cambios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Meditando en mi vida y en la Palabra de Dios”; 20-05-2018.

Podemos revisar honestamente nuestro comportamiento pasado y luego nuestras actitudes presentes, y revisar qué queremos conservar y qué deseamos eliminar. Imagina cómo sería tu vida si no tuvieras tal o cual defecto. Luego revisa en la Palabra de Dios, qué dice el Señor con respecto a esto. Y pídele con todas tus fuerzas que te lo quite. Tú mismo (a) no podrás jamás, pero Él sí puede ayudarnos. Ve luego de un tiempo los resultados. Ahora podemos hacer este ejercicio a diario: Reviso qué hice hoy, qué me gusta y qué no me gustó de mi actitud. Y puedo poner esto en las manos de Dios.  Entonces estaré meditando en su Palabra. “Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, y meditaré en tus estatutos.” Sal.119:48.

Padre, deseo a diario poder reflexionar en tu Palabra y mi actitud, poder determinar qué cosas son las que en mí están mal. De esa manera presentártelas y saber que Tú de un tajo, en un momento tuyo, me la vas a apartar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 15 de marzo de 2018

Lo primero de cada día

¿Qué debemos de hacer cada mañana?
Hablar con el Señor, presentarse delante de Él y esperar en Él: “Al despertar pensemos en las veinticuatro horas que tenemos por delante. Consideremos nuestros planes para el día. Antes de empezar, le pedimos a Dios que dirija nuestro pensamiento, pidiendo especialmente que esté libre de autoconmiseración, y de motivos falsos y egoístas.” “EL PLAN DE UN DÍA” A.A.HIVOC. 🇨🇴

Cada día es un nuevo comienzo, yo puedo comenzar una vida nueva hoy.  Cada nuevo día es especial, porque jamás he vivido un día como hoy.  Es diferente a todos los demás días que ha tenido la humanidad. Cada día es una buena oportunidad para presentarse delante de nuestro Padre Celestial, para alabarlo, para exaltarlo, para agradecerle, para poner nuestra vida a su cuidado, para decirle: Estoy en tus manos, sea hoy tu instrumento Señor. Cada día puedo aprender de su Palabra, meditar en ella, y reflexionar. Y luego, saber esperar para poder actuar. “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré” Sal.5:3.

Padre Celestial, te alabo y te bendigo hoy mi amado Dios y Salvador.  Heme aquí, en tus manos Señor, hazme un instrumento de gloria y de tu paz, haz brillar tu luz en mí, para que mi pensamiento sea tu fulgor y pueda hacer tu Voluntad mejor, hoy; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 25 de noviembre de 2017

Para meditar, reflexionar y orar: a solas hay que estar

¿Cómo vamos a meditar y a orar?
En lo secreto, en lo íntimo, solos: “Aconsejaba el sabio Gaudencio, de lo importante de meditar y orar en lo secreto. “Es simplemente hermoso, deberías experimentarlo a diario.  Estamos solos con Dios, estamos solos, pero no solitarios—dijo entusiasmado—Antes teníamos soledad, esto es una terrible enfermedad.  Pero ahora, ya no más, la soledad se va. Cuando con Dios estás en comunión, ya no hay más soledad. Pero es importante estar solos con Dios. Meditar sobre algún problema, algún proyecto, algún defecto que tengas. Una mala acción, un error, o bien un acierto, un éxito que tengas.  No importa, meditar, reflexionar y orar.  Tres pasos importantes para dar.  Sólo estando a solas. Nuestro espíritu se alegra y se llena con su presencia.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Meditar, reflexionar, orar a solas has de estar”; 24-11-2017. 

En nuestra vida cotidiana buscamos estar solos para leer, para escuchar música, para hablar con un ser querido, para analizar un escrito, para trabajar o realizar algún proyecto.  Incluso para escribir.  Es importante para nosotros estar a solas.  Nunca solitarios.  A solas. Experimenta la importancia de meditar y reflexionar sobre temas, asuntos, acciones, problemas, errores, éxitos y proyectos; y, luego, ponerlos en oración a Dios, hablar con Él.  Agradecerle, alabarle, adorarle.  Decirle lo importante que Él es para ti.  Si Jesús mismo necesitaba hacer esto, ¿cuánto más nosotros? “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.” Mt.14:23.

Padre, las “multitudes” de mi azarosa vida debo de dejarlas todas a un lado, despedirlas.  Para poder subir al monte contigo.  A ese momento íntimo, donde medito, reflexiono, recapacito y de Ti recibo orientaciones y acciones.  Qué lindo es estar contigo, a solas en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.