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viernes, 3 de agosto de 2018

Paz para hoy


¿Por qué hemos de estar confiados que venceremos en este mundo?
Porque Jesús venció al mundo: “No es difícil llegar a tener paz. Con Jesucristo lo puedes lograr. Tan sólo debes de saber que son dos días los que tienes que hacer desaparecer: el mañana y el ayer. El ayer ya pasó, no puedes seguir viviendo en él; el mañana, pon atención, aún no existe, por tanto no puedes caer hoy en la desesperación. Vive hoy, ayer ya se fue, lo que hiciste o no hiciste ya no importa, no puedes hacer que cambie la cosa. Sólo puedes aprender del ayer. Y mañana, no estés ansioso (a), ya tendrá su propio afán y su propia gracia. Hoy es el día para conseguir la paz, hoy es el día para vencer. Si Jesús lo pudo hacer, lo puedes hacer tú también.”—se expresó de esa manera a la audiencia, el sabio maestro Gaudencio, mientras recibía los aplausos de la concurrencia.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La paz es hoy, consíguela con el Señor”; 02-08-2018.

Este mundo afectado nos quiere robar la paz. Todo está tan dañado y hemos sufrido tanto que nosotros estamos también deteriorados. Y esta imperfección es integral: cuerpo, alma y espíritu. Lo primero que hay que arreglar es lo espiritual, pues al estar separados de Dios se ha malogrado todo lo demás. Nos unimos al Señor cuando le creemos, y su Palabra me dice que yo puedo vencer a este mundo porque Jesús lo venció. Yo puedo vencerlo en Él, por Él y para Él. No viviré deprimido pensando en el ayer, ni viviré con ansiedad viviendo en el mañana. Conquistaré la paz hoy porque hoy he confiado plenamente en el Señor. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Jn.16:33.

Padre, a pesar de las aflicciones que este mundo nos hace vivir, sé que en Ti puedo vencerlo. Sé por eso, que cuando confío totalmente en Ti y tu Palabra, tengo paz hoy porque Tú has vencido al mundo mi Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  


viernes, 4 de mayo de 2018

Dios nos libra de nuestros complejos y traumas


¿Hasta de qué nos restaura el Señor?
De nuestros complejos, traumas e indignidad: “Cuando era niño, sufrí algunos traumas emocionales muy fuertes. Había graves trastornos familiares; yo tenía un aspecto físico desgarbado y otras cosas por el estilo. Otros muchachos, por supuesto, también padecen de estas dificultades emocionales y salen de ellas sanos y salvos. Pero yo no. Es evidente que yo era hipersensible, y por lo tanto, súper temeroso. Fuera lo que fuera, se desarrolló en mí una fobia cierta de que yo no era como los demás muchachos, y nunca podría serlo. Al principio esto hizo que me hundiera en una depresión y de ahí me llevó a la soledad del aislamiento” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.266; “Este asunto del miedo”.

Cuando padecemos de complejos ocasionados por algo tenebroso que nos sucedió de pequeños, tendemos a padecer no sólo de continuas depresiones, sino también de una baja autoestima ocasionada por ello. Así, podemos llegar a expresar un despreciable concepto de nosotros mismos.  Pero Dios, nos libra totalmente de esto y nos devuelve el honor y la dignidad perdidos. “Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?  Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.” 2Sam.9:8-9.

Padre, de todos mis complejos y traumas me has librado para tener un concepto digno y mesurable de mí mismo. Porque Tú has restaurado mi total dignidad afectada por complejos, traumas y demás, vividos en mi infancia. Gracias, Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  


sábado, 17 de junio de 2017

“Por qué no debemos de tener miedo?
Porque Dios está con nosotros no temeremos mal alguno: “Eulalio temblaba, en el suelo en posición fetal estaba, además amargamente lloraba.  Esto confesaba: “Tengo miedo, tengo miedo.  Mi vida no tiene remedio.  En esta semana perdí mi trabajo, mi padre enfermó gravemente, mi mujer me dejó y me abandonó.  No quiero vivir, sólo me queda morir” Su amigo Gaudencio lo abrazó y así le habló: “Amado hijo: el miedo es una hebra maligna y corrosiva que paraliza toda tu vida, va tejiendo siempre la urdimbre en tu existencia para matar en ti el amor y la razón hasta no dejar ninguna huella.  Debes aprender en Dios a no sentir temor.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pon tu confianza en Dios y no tendrás ningún temor”. 16-06-2017.

El miedo es una emoción que surge ante un peligro real o imaginario; sea presente, pasado o futuro.  Surge ante una amenaza o cuando creemos que ocurrirá un hecho contrario a lo que deseamos.  Puede desembocar en ira, vanagloria y hasta en agresión.  Es la base de la conmiseración y es la favorita excusa para la depresión profunda; que te lleva a paralizarte, a enfermarte y hasta matarte.  Su expresión más alta es el terror.  ¿Solución?  Poner nuestra confianza en Dios, entonces se va todo temor. “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.”  Sal.23:4.

Padre, Tú que eres el perfecto Amor echas fuera de nosotros todo temor.  En nuestra relación contigo aprendemos que Tú estarás siempre, en todo momento, con nosotros y por lo tanto jamás estaremos solos ni abandonados, porque Tú lucharás a nuestro lado, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 13 de junio de 2017

¿Cuándo nos hace prosperar el Señor?
Cuando buscamos de todo corazón a Dios: “De repente, me di cuenta de lo que había de malo. Mi defecto principal y característico siempre había sido el de la dependencia - de una dependencia casi absoluta - de otra gente o de las circunstancias. Siempre había contado con que me proporcionaran el prestigio, la seguridad, y cosas similares. Al no conseguir estas cosas tal y como las quería y conforme con mis sueños perfeccionistas, yo había luchado por tenerlas. Y cuando me vino la derrota, me sobrevino la depresión.  No tenía la menor posibilidad de convertir el amor altruista de San Francisco en una feliz y practicable manera de vivir hasta que no se extirparan esas dependencias funestas y casi absolutas.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.237.

Eventos traumáticos vividos en la niñez o adolescencia en este mundo afectado y caído minan nuestra estabilidad emocional y nos hacen llegar a ser dependientes de los demás, de una manera extrema y maníaca.  Dependemos de los buenos conceptos que puedan decirnos, de sus favores, de sus regalos, de sus presencias, de su sustento, de sus caricias y amores.  Sabemos que necesitamos de todo esto, pero cuando el depender de ellos se vuelve ponderada y la sentimos de vital importancia; de vida o muerte, y no llegamos a obtener de ellos lo que pretendemos, caemos enfermos de depresión y muerte.  No es así cuando buscamos y confiamos en nuestro Dios quien en su relación nos hace sentir realizados y sanos.  Como el rey Uzías. “Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.”  2Cr.26:5.


Padre, enséñame a depender de Ti solamente, de confiar en tus promesas y tu relación plenamente en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

domingo, 4 de junio de 2017

¿Qué debemos hacer cuando por la frustración queremos caer en depresión?
Servir; resolver las necesidades de los demás. “Un conocido mío, a causa de su incapacidad para combinar el sueño con la realización, terminó con serios problemas financieros. Peor aún: involucró a otras personas, perjudicando gente a quien no deseaba herir. Al no poder pagar las deudas que se iban acumulando, llegó a pensar en el suicidio. Caminaba por una calle, cierta tarde, cuando vio una casa en ruinas. "Esa propiedad es como yo", pensó. En ese momento, sintió un inmenso deseo de reconstruir aquella casa.  Descubrió al dueño, se ofreció para hacer una reforma -y fue atendido, aunque el propietario no entendía qué ganaba mi amigo de todo ello.  Juntos consiguieron ladrillos, madera, cemento. Mi conocido trabajó con amor, sin saber por qué o para quién. Pero sentía que su vida personal iba mejorando a medida que la reforma avanzaba. Luego de un año, la casa quedó lista. Y sus problemas personales resueltos.”  Paulo Coelho; Reflexiones Diarias, LA REFORMA DE LA CASA.

Cuando no podemos construir nuestros sueños, no nos llegamos a sentir realizados: entonces la frustración aparece en nuestras vidas.  Esto puede hacernos caer en una horrible depresión que puede empujarnos hacia el desear no llegar a vivir.  Por experiencia sé que la mejor manera de salir de cualquier intento de depresión es servir.  A mí me preguntan el porqué nunca me ven decaído o deprimido, cualquiera sea mi situación.  Esto es porque cuando tienes graves problemas, pero te interesas más por los problemas de los demás, los tuyos desaparecen.  “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.”  Jn.13:14.


Padre, gracias porque al servirte a Ti y a nuestro prójimo no sólo nos enseñas a amar, sino que también esto hace posible que nos sintamos útiles y de bien para los otros.  Esta actitud de servicio jamás permite que caigamos en depresión, siempre nos sentimos optimistas y mucho mejor gracias a tu orden de servir en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

miércoles, 31 de mayo de 2017

¿En qué tiempo habita Dios y da su bendición?
En el presente: “¿Qué te pasa Aurelio?, te noto muy ansioso”—le dijo Gaudencio al muchacho al observarlo emocionalmente afectado. “Es que estoy inseguro con lo que va a pasar con mi futuro, no sé si podré ser mañana un hombre de éxito porque no me deja en paz mi resentimiento.  Tú sabes, mi mujer me dejó, de pronto me abandonó y esto mucho me deprimió”.  “¿Sabes?  No vives en el presente porque estás anclado en el pasado.  Esto es deprimente, las personas que viven en el pasado es porque aún daños que le hicieron, o que ellos realizaron, no han perdonado.  Esto te ocasiona depresión y ansiedad porque no sabes mañana qué contigo pasará.  Así que vives en el pasado y en el futuro, pero no en el presente.  Dios no habita en esos tiempos, el Señor está, actúa y bendice cuando vives el día de hoy todo el tiempo, porque éste es el día que hizo para ti hoy tu Dios y Señor.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Este es el día que hizo el Señor”; 29-05-2017. 

Aunque Dios ha sido Dios en el pasado, lo es hoy, y lo será mañana en el futuro por su cualidad Eterna; Él habita, se manifiesta en el hoy.  Es un Eterno presente.  Su nombre lo indica: Yo Soy (Yahvé, Jehová).  ¡El Yo Soy está en presente!  Él es, fue y será; pero habita, bendice y se manifiesta hoy, así es Jehová nuestro Señor.  ¿Por qué entonces queremos vivir en el pasado, deprimiéndonos porque no hemos (o no nos hemos) perdonado? O bien estar ansiosos, temerosos de qué va a pasar mañana, y no vivimos en el hoy.  No ves que el día de hoy es el regalo que nos ha hecho Dios (por algo se llama presente), tómalo, vívelo, no lo desprecies viviendo en otro tiempo.  “Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.”  Sal.118:24.

Padre, gracias por el día de hoy.  Es el día que me obsequias, que me regalas para vivirlo intensamente confiado en Ti.  Cada día trae su afán, es cierto, pero cada día trae multitud de bendición que yo tomo hoy de Ti.  No permitas que las rechace de tu mano por vivir en el futuro o en el pasado, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.  

domingo, 28 de mayo de 2017

¿Qué debemos de hacer cuando estemos en angustias y desesperación?
Fortalecernos en Jehová nuestro Dios: “Gaudencio lo encontró llorando, completamente angustiado Eulalio se encontraba en el suelo, cabizbajo.  Apenas musitaba palabras, completamente fuera de sí exclamaba: “¡Por qué vivir, para qué existir! Es mejor no sentir, es más tranquilo morir.”  Agachándose el sabio le preguntó a Eulalio: “¿Qué te pasa camarada cuál es tu pena, dime cuál es tu problema?”  “Ya no tengo fuerzas, estoy abrumado por el dolor y el sentimiento de vergüenza: mi esposa me dejó porque nunca pude levantarme y al alcohol opté por entregarme.  Mis hijos me rechazan, mis negocios fracasan y por las deudas hasta perdí mi casa”.  Sonriendo el buen Gaudencio le confesó: “Casi lo mismo a mí me pasó—con esto Eulalio le puso atención—caí, como tú, en una brutal depresión.  Casi logro matarme, pero alguien me llevó a Dios, y decidí al Él entregarme.  Ahí con Él, en un momento a solas, recobré fuerzas y sin entender con mi razón sentí que el poder de su Espíritu me fortaleció.  Hoy recobré todo, lo mismo va a pasar con vos.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Jehová es tu fortaleza, con Él recobras tus fuerzas”; 27-05-2017. 
 
Todos nosotros llegamos a tener momentos realmente duros y escabrosos.  En la angustia llegamos a sufrir tanto, que quedamos completamente agotados, sin fuerzas, con mucho quebranto.  Cuando así estemos, hagamos lo que el rey David hizo para encontrar la solución a su casi imposible conflicto: En Jehová su Dios se fortaleció.  “Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.”  1Sam.30:6.


Padre, gracias porque Tú eres nuestras fuerzas cuando no tenemos ninguna.  Eres el Consolador y solucionador de nuestras angustias.  Nos das la victoria sobre terribles situaciones y en Ti nos llega la victoria.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón,  feliz día en el Señor.