Mostrando entradas con la etiqueta mañana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mañana. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de julio de 2019

Basta a cada día su propio mal


¿Por qué no nos debemos de afanar por el día de mañana?
Porque basta a cada día su propio mal: “Eufrosina, la prima de Eulogia, estaba angustiada: “Hice mal un trabajo y me pidieron que hoy lo arreglara, yo pienso que esto no me lo perdonan, me despedirán mañana, es una situación bien clara.” –expresó alterada. Orquídea, su mejor amiga, le dijo estas palabras: “¿Por qué te afanas por lo que va a pasar mañana? Atiende lo mejor que puedas, hoy mismo esa tarea. Si das lo mejor de ti siéntete satisfecha. Y luego despreocúpate, diviértete, ve a pasear. Basta a cada día su propio mal” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dice el Señor: Enfréntate al mal del día y basta de preocuparte por hoy”; 07-07-2019.

¿Quién de nosotros se acuerda de cuál fue el problema del día de antier? ¿Cuál era el de hace un mes? Así que, ¿por qué hemos de preocuparnos por los problemas que surjan hoy? Si le damos una respuesta del Reino al problema de hoy; en otras palabras, sí lo enfrentamos con una buena actitud interior; con fe, con confianza en Dios, entonces podremos verlo solucionado casi de inmediato. Y cuando así sea, sigamos viviendo y disfrutando la vida al máximo. Por los problemas de mañana no debemos de preocuparnos. Ya los enfrentaremos en su momento. “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” Mt.6:34.

Padre, Tú estás conmigo cada día para enfrentar el problema del día. Gracias te doy porque contigo los supero fácilmente hoy. Y a disfrutar de la vida de servicio, de amor, la buena vida que me das Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 12 de junio de 2019

Clamaré y él oirá mi voz


¿Por qué debo de buscar a Jehová?
Para mi sanidad espiritual: “Aureliano se sintió derrotado, las amenazas que se cernían sobre él lo tenían desolado: “No sé si aguantaré más ataques a mi ser, me tienen por perder totalmente mi sano juicio. Creo que voy a perder mi equilibrio”—confesó con sinceridad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo la verdad: “Lo que padeces es un mal espiritual, cuando llegamos a tener una relación con Jesucristo, nos componemos de manera física y mental” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Buscaré a Jehová para mi sanidad espiritual”; 11-06-2019.

Muchas veces nuestro gran orgullo, disfrazado astutamente de algún éxito material como producto de mi poder intelectual, no nos deja reconocer que padecemos de un gran vacío espiritual. Y como estamos vacíos nos empuja a buscar el éxito en tener un gran prestigio, una gran fortuna, a buscar más títulos y poseer propiedades. Pero cuando las tormentas de esta vida se avecinan y amenazan con sacarnos de nuestro status quo, sentimos la necesidad de llenarnos espiritualmente, pues comprobamos que estamos por dentro vacíos totalmente. “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz” Sal.17.

Padre, yo necesito de tu llenura de Espíritu a diario, y cada día a toda hora. Por eso necesito de tu presencia, de tu compañía.  Señor, reconozco que sin Ti, tengo mi vida vacía. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.

sábado, 11 de mayo de 2019

Basta a cada día su propio mal


¿Qué es lo que debemos diario atender?
La urgencia de cada día: “Eulogia llegó sofocada, hasta la las lágrimas derramaba: “Ayy, sólo tengo 100 pesos y necesito comprar un quintal de arroz, uno de frijoles, y 30 libras de queso”—dijo mientras se soltaba en lágrimas. Su mentor, el maestro Gaudencio, le dijo esto con amor: “Eulogia, ¿Van a comer hoy, toda esa comida tu familia y vos?”—“No—contestó la chica—claro que no, eso es el consumo del mes, para hoy gastaremos tres libras de arroz, dos de frijol y 1 libra de queso”. “¿Entonces por qué estas sufriendo? Bien puedes comprar la comida de hoy, con esos cien pesos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Por el problema de mañana no tienes que afanarte”; 10-05-2019.

Hoy tenemos que enfrentar todas las situaciones adversas que se presenten. Hoy es el día para vencer. No debemos de preocuparnos por el problema que traerá mañana o pasado mañana, o bien la próxima semana. No. Basta a cada día su propio afán, basta a cada día la fortaleza de Dios en nosotros, la fe, la humildad para hoy, para poder vencer. Cada día trae su afán, cada día Dios nos fortalece para triunfar. “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” Mt.6:34.

Padre, gracias porque hoy me harás vencer de cualquier problema, cualquier situación adversa, cualquier tentación que me quiera dañar. Basta a cada día su propio afán, por el mal de otro día no me debo preocupar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Me extiendo hacia lo que está adelante


¿Qué nos ordena el Señor con el pasado?
Olvidarlo: “Eulogia se quejaba: “Ayy, es que no aguanto; ¿por qué me tuvo que dejar? Aún no entiendo a Eulalio y qué le pudo pasar. Han pasado cinco años y todavía me duele, ¿cómo puedo levantarme de este dolor, si ya mi consorte se marchó? Se fue, me dejó.” –se expresó Eulogia con pasión. Su maestro le indicó: “Debemos de olvidar lo que ha quedado atrás, sea muy bueno, o sea dolor. Debes de seguir adelante hacia algo mejor. Dios quiere que vivas el hoy, el pasado, ya pasó” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El pasado se fue, ya pasó”; 29-11-2018.  

Nosotros tenemos un propósito en Dios y no podemos jamás estar viendo hacia atrás. Debemos de vivir el hoy, ahí está Dios y su bendición; no está en el pasado, aunque digamos que fue mucho mejor. Con Dios, lo mejor siempre está por venir, debemos de vivir hoy para tomar lo que está adelante; lo que el nos tiene preparado. “…pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta…” Fil.3:13-14.

Padre, debo de ver siempre hacia adelante; vivir el hoy, porque el hoy me dará la pautas para vivir mejor mañana. El pasado, por muy doloroso, triste, trágico; o bien, por muy alegre, delicioso y bueno; ya pasó. Tú nos tiene algo mucho mejor en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 3 de agosto de 2018

Paz para hoy


¿Por qué hemos de estar confiados que venceremos en este mundo?
Porque Jesús venció al mundo: “No es difícil llegar a tener paz. Con Jesucristo lo puedes lograr. Tan sólo debes de saber que son dos días los que tienes que hacer desaparecer: el mañana y el ayer. El ayer ya pasó, no puedes seguir viviendo en él; el mañana, pon atención, aún no existe, por tanto no puedes caer hoy en la desesperación. Vive hoy, ayer ya se fue, lo que hiciste o no hiciste ya no importa, no puedes hacer que cambie la cosa. Sólo puedes aprender del ayer. Y mañana, no estés ansioso (a), ya tendrá su propio afán y su propia gracia. Hoy es el día para conseguir la paz, hoy es el día para vencer. Si Jesús lo pudo hacer, lo puedes hacer tú también.”—se expresó de esa manera a la audiencia, el sabio maestro Gaudencio, mientras recibía los aplausos de la concurrencia.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La paz es hoy, consíguela con el Señor”; 02-08-2018.

Este mundo afectado nos quiere robar la paz. Todo está tan dañado y hemos sufrido tanto que nosotros estamos también deteriorados. Y esta imperfección es integral: cuerpo, alma y espíritu. Lo primero que hay que arreglar es lo espiritual, pues al estar separados de Dios se ha malogrado todo lo demás. Nos unimos al Señor cuando le creemos, y su Palabra me dice que yo puedo vencer a este mundo porque Jesús lo venció. Yo puedo vencerlo en Él, por Él y para Él. No viviré deprimido pensando en el ayer, ni viviré con ansiedad viviendo en el mañana. Conquistaré la paz hoy porque hoy he confiado plenamente en el Señor. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Jn.16:33.

Padre, a pesar de las aflicciones que este mundo nos hace vivir, sé que en Ti puedo vencerlo. Sé por eso, que cuando confío totalmente en Ti y tu Palabra, tengo paz hoy porque Tú has vencido al mundo mi Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.