¿Cuándo comenzaré
a buscar a mi Dios?
De madrugada: “La sed de Dios que tiene mi alma, me hace buscarlo antes de la mañana, de hecho: de madrugada. Lo busco, como quien busca una fuente de agua, en medio de un desierto. En tierra árida.”—afirmó Eustracio de corazón. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo con determinación: “Qué hermosa búsqueda sedienta, es lo que tu alma fomenta.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sedienta está mi alma por Ti mi Dios”; 14-06-2026.
Apenas abro los ojos mi corazón y mi alma buscan al Señor. Pongo mi vida y mi voluntad a su cuidado. Le doy gracias por ese día y le pido que me enseñe, que me muestre su voluntad, que pueda compartir la Palabra y alegrarme en su presencia. Porque tengo necesidad de Dios y mi alma lo busca para llenarse de su ser. “Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,” Sal.63:1.
Padre, mi alma está sedienta de tu presencia, de tu
amor y cuidados, de tu enseñanza. De tu protección y de tu guía, de tu Palabra
y bondades. Mi alma busca a
diario tus misericordias y el saber que puedo tener tu gracia y promesas porque
te creo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz
día en el Señor.

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