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miércoles, 15 de mayo de 2019

Asociándoos con los humildes


¿Cómo quiere Dios que estemos entre nosotros?
Unánimes, no altivos: “Eustorgia se sinceró ante su maestro, por eso le confesó esto: “Intentaba encontrar mi seguridad emocional, dominando a los demás. Había veces que necesitaba tanto la aprobación, que me afectaba mucho cuando no me daban la razón” –dijo con tenue voz. El sabio Gaudencio le expresó contento: “Muchos de nosotros seguíamos intentando en vano lograr la seguridad emocional, pero eso tan sólo era, falta de humildad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No altivos, sino asociándoos con los humildes”; 14-05-2019.

Nuestras relaciones personales se han visto afectadas por el pecado imperante en nuestras vidas. Por eso, queremos y anhelamos la seguridad emocional: con la familia, los amigos, en las relaciones amorosas, con los compañeros de trabajo, en la iglesia, en la comunidad, etc. Pero intentamos en vano esta seguridad por medio de la práctica de la dominación o la dependencia. Podíamos sentirnos aislados, solitarios, rechazados, no amados. Pero en Cristo, la dependencia de las relaciones nuestras está en Él, por tanto, no debemos de ser altivos ni sabios en nuestra opinión. “Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.” Rom.12:16.

Padre, te pido Señor la humildad necesaria hoy para estar unánimes con mis hermanos, para dejar la altivez a un lado y escucharte a Ti en cada aspecto de mi vida, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.

domingo, 28 de abril de 2019

Desmayó su corazón en él


¿Qué desea Dios sanarnos y que controlemos?
Nuestras emociones: “Laurentino no pudo sujetar sus emociones ni por un rato, por eso le gritó Aureliano: “Eres la peor alimaña que pueda encontrarse, ¡me dan ganas de matarte!”—vociferó muy enojado. El maestro Gaudencio, después que Laurentino se hubo calmado, le dijo mientras se ponía a su lado: “Con Dios puedes sanar tu corazón, pues debes de aprender a tener en ti un mejor control. Tus emociones te pueden afectar y dañar, y tu futuro totalmente truncar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Con Dios puedes tener control de tu emoción”; 27-04-2019.

Hubo un momento en mi vida, que tenía serias dificultades en controlar las relaciones interpersonales. Presa de la miseria emocional y la desesperación por querer todo controlar, me encontraba en un laberinto emocional que oscilaba en los extremos del enojo, el temor, la dependencia, la auto conmiseración, el sarcasmo, la impulsividad y la intolerancia. Esto no sólo me hacía infeliz, pues me hacía tener problemas con las personas, sino que también no podía servirle a los demás.  Pero con Dios todo cambió, y ahora sí puedo tener bastante control de mis emociones. Esto sucede porque dejo de pensar en mí: “Pero por la mañana, cuando ya a Nabal se le habían pasado los efectos del vino, le refirió su mujer estas cosas; y desmayó su corazón en él, y se quedó como una piedra.” 1Sam.25:37.

Padre, Tú eres quien me da la paz necesaria y la serenidad para aceptar aquellas personas, situaciones y circunstancias que no puedo cambiar. El valor suficiente para cambiar las que sí puedo. Me das la sabiduría necesaria para discernir entre una y otra en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 16 de marzo de 2018

El Creador es Dios


¿Quién es el verdadero Dios?
El Creador del Universo, el Hacedor de maravillas: “Sencillamente, no pude aprovecharme del amor de Dios, hasta que fui capaz de ofrecerlo de vuelta a Él, amando a los demás como Él me ama. Y yo no podía hacer eso mientras fui victimizado por falsas dependencias. Para mí, dependencia significa demanda, demanda de posesión y control de las personas y las condiciones que me rodean.  Bill Wilson; Lo Mejor de Bill, pág. 56.

Es que nos creemos Dios, nos endiosamos. Cuando nuestra dependencia se convierte en una demanda de control y manipulación de personas, circunstancias y eventos, estamos jugando seriamente a ser Dios. Pero, el verdadero Dios es ese Padre Celestial, el Creador de este Universo y el único que hace milagros. Recibo su amor, misericordia y bondad, cuando lo reconozco como mi Dios y soy capaz de amar a los demás, de la manera que Él me ama. “Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas, sólo tú eres Dios” Sal.6:10.

Padre, gracias por tu gran amor con que me amas, y dame siempre la fe para reconocerte como Dios y Señor, oh Creador de todo cuanto hay y existe.  Que siempre reconozca que sólo Tú eres Dios, y que Tú eres el único que debe de llevarse toda la gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Circunción del corazón

¿Qué hace Dios para eliminar nuestras dependencias paralizadoras?
Circuncida nuestro corazón: “Aquí parece que tenemos el ciclo primordial de la reconciliación: un amor efusivo ante la creación de Dios y para con sus criaturas, nuestros semejantes, y por medio del cual podemos aprovechar el amor de Dios para con nosotros. Se puede ver con suma claridad que la corriente efectiva no puede fluir hasta que no se rompan nuestras dependencias paralizadoras - hasta que no se rompan a fondo. Solamente entonces nos será posible tener siquiera la más remota idea de lo que realmente es el amor adulto.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.247.

Esas “dependencias paralizadoras” a que se refiere Bill Wilson, son aquellas que se convierten en maniáticas compulsiones y que van acompañadas por innumerables defectos de carácter, que la Biblia me clasifica en pecados.  Estas, son adquiridas; unos más, otros menos; por cada uno de nosotros cuando experimentamos la vida en este mundo afectado.  Estas dependencias extremas, se asientan en el corazón y nos impide nuestra relación con Dios y por lo tanto servirle.  Lo bueno, es que nuestro mismo Señor se encarga de eliminarlas, cuando Él decide circuncidar nuestro corazón y el de nuestra descendencia.  “Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” Dt.30:6

Padre, circuncida nuestro corazón para eliminar toda dependencia paralizadora que está impidiendo tener una relación fluida contigo y afecta nuestra integración en tus planes y propósitos.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

sábado, 2 de septiembre de 2017

Cómo lograr amar a mi prójimo

¿Cuál es la segunda ley más importante de todas?
Amar a mi prójimo como a mí mismo: “Llegué a darme cuenta de que las satisfacciones emocionales e instintivas nos vienen como dividendos de sentir el amor, ofrecer el amor, y expresar un amor apropiado para cada relación de nuestra vida. Claro estaba que no podría aprovechar el amor de Dios mientras no pudiera devolvérselo a Él, amando a mis prójimos como Él quería que yo hiciera. Y esto no lo podría hacer mientras siguiera siendo víctima de falsas dependencias. Porque mi dependencia significaba exigencia - una exigencia de apoderarme de la gente y de las condiciones que me rodeaban y de controlarlas.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.246.

Se debe de ser sumamente honesto consigo mismo, haberse hecho un inventario moral introspectivo como retrospectivo sin ningún temor para comprobar que en uno hay exigencias de control y manipulación de las personas con quienes te relacionan, pero sobre todo de aquellas muy cercanas a nosotros que conforman nuestra familia.  Aunque es posible que amemos a Dios, el llegar a amar al prójimo como a nosotros mismos se ve impedido por esta actitud nuestra que es como un mecanismo de protección interna.  Mas Dios nos dice: “Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”  Mt.22:39

Padre, te pido perdón por tratar de manipular y controlar las acciones, palabras y actitudes de los demás.  Por desear y tratar de que las personas sean y hasta reaccionen como yo.  Mas esto no debe de ser así, porque deben de ser y actuar como Tú.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 13 de junio de 2017

¿Cuándo nos hace prosperar el Señor?
Cuando buscamos de todo corazón a Dios: “De repente, me di cuenta de lo que había de malo. Mi defecto principal y característico siempre había sido el de la dependencia - de una dependencia casi absoluta - de otra gente o de las circunstancias. Siempre había contado con que me proporcionaran el prestigio, la seguridad, y cosas similares. Al no conseguir estas cosas tal y como las quería y conforme con mis sueños perfeccionistas, yo había luchado por tenerlas. Y cuando me vino la derrota, me sobrevino la depresión.  No tenía la menor posibilidad de convertir el amor altruista de San Francisco en una feliz y practicable manera de vivir hasta que no se extirparan esas dependencias funestas y casi absolutas.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.237.

Eventos traumáticos vividos en la niñez o adolescencia en este mundo afectado y caído minan nuestra estabilidad emocional y nos hacen llegar a ser dependientes de los demás, de una manera extrema y maníaca.  Dependemos de los buenos conceptos que puedan decirnos, de sus favores, de sus regalos, de sus presencias, de su sustento, de sus caricias y amores.  Sabemos que necesitamos de todo esto, pero cuando el depender de ellos se vuelve ponderada y la sentimos de vital importancia; de vida o muerte, y no llegamos a obtener de ellos lo que pretendemos, caemos enfermos de depresión y muerte.  No es así cuando buscamos y confiamos en nuestro Dios quien en su relación nos hace sentir realizados y sanos.  Como el rey Uzías. “Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.”  2Cr.26:5.


Padre, enséñame a depender de Ti solamente, de confiar en tus promesas y tu relación plenamente en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.