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domingo, 15 de noviembre de 2020


 ¿De qué debemos de librarnos?

De toda amargura, furia, enojo: “Airada venía Eulogia, por eso dijo girando y gritando como una noria: “No aguanto a mi padre, lo odio, y voy a hacer todo lo contario de lo que él me mandó para yo no obedecer”—se expresó sin ninguna censura. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con dulzura: “Debes de quitar de ti toda amargura, toda palabra áspera, todo enojo, toda furia. Además debes evitar tener esa mala conducta” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Libres de toda amargura, furia y mala conducta”; 06-11-2020.

Parece fácil, pero no lo es. Realmente es una tarea titánica donde sólo el Espíritu Santo puede ayudarnos. Para librarnos de toda amargura se necesita tener la capacidad de perdonar los daños recibidos. Aquí damos un paso para sanarnos de la furia y el enojo, porque son manifestaciones subyacentes de la ira, el cual en este caso es un afluente de los resentimientos, de la amargura. Asimismo sucede con la mala conducta. “Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta.” Efe.4:31 NTV.

Padre, te pido que me ayudes a mantenerme siempre libre de toda amargura, y esto sólo sucederá si no albergo resentimientos por la falta de perdón. Con esto me libraré del enojo, las palabras ásperas, las calumnias y la mala conducta como fallas resultantess de la amargura, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

lunes, 30 de marzo de 2020

Viven toda su vida bajo una carga pesada: con enojo, frustración y desánimo

¿Cómo viven los que quieren trabajar para hacer dinero?
Con enojo, frustración y desánimo: “Fue Eustaquio quien hizo el comentario: “Don Eucadio, el pobre está llorando. El hombre más adinerado de este pueblo ha caído derrotado por culpa de tanto dinero. No tiene esposa, sus hijos se le fueron, y ahora se siente solo y vacío por dentro.”—comentó el buen discípulo. Su maestro, le dijo casi al unísono: “Muchos creen que trabajar para sólo dinero acumular, les va a dar cierto bienestar social. Al final, este vano esfuerzo les traerá: enojo, frustración y desaliento” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Trabajar para servir y dar, no para acumular”; 29-03-2020.

Si el único fin del trabajo es el acumular riquezas: ¿de qué te va a servir, en qué te va a llenar, cuál será el valor que tendrá tu trabajo?  Ninguno. Cuando experimentamos eso, el mismo se vuelve una pesada carga que nos trae entonces enojo, frustración y desánimo. Todo se vuelve vacío y nada ya tiene sentido. La infelicidad y amargura será tu acompañante y luego sabrás que tu vida se ha desperdiciado, pues no te irás mejor de lo que eras cuando naciste. Sólo pasaste por esta vida. Teniendo vida, no viviste. “No podemos llevarnos las riquezas al morir. Esto es otro problema muy serio: las personas no se van de este mundo mejor de lo que llegaron. Todo su esfuerzo es en vano, como si trabajaran para el viento.  Viven toda su vida bajo una carga pesada: con enojo, frustración y desánimo.” Ecl.5:15.17.

Padre, dame la sabiduría en Ti y que pueda servirte con los talentos, habilidades, ciencias y destrezas que Tú me has dado, para poder ejercer mi llamado y darme con amor a los demás; y no desear Señor, hacerlo por dinero, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 8 de octubre de 2019

Toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia


¿Qué debemos de quitarnos nosotros?
Toda amargura, enojo, ira, maledicencia, etc.: “No me explico por qué reacciono con enojo, para todo tengo como respuesta ira en manojo.”—dijo frustrado Eulalio. Su maestro el sabio Gaudencio le dijo esto despacio: “Debes aprender a quitarte todas esas malas actitudes: amargura, enojo, maledicencia. Todo resentimiento, ira y malicia. Pero para ello debes primero conocerte, saber que de todo eso padeces para luego pedirle, al Santo Espíritu que te lo quite” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Conocer lo malo en ti para quitarlo en Cristo por fin”; 07-10-2019.

Hacerse un autoexamen, o lo que se conoce como un inventario personal, requiere indagar y escarbar dentro de uno mismo, para encontrarse con la miasma interna personal. Es algo que provoca un shock en uno, porque hasta ahora te das cuenta de la realidad: estamos llenos de puras actitudes nocivas, o bien, defectos de carácter; o, lo que conocemos como pecados. Pero sólo sabiendo qué y cuánto de esto tenemos, podremos pedirle a Dios que nos quite esos defectos. “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” Efe.4:31.

Padre, enséñame Señor a poder auto examinarme con el fin de saber qué padezco mi Dios, y así pedirte a Ti puedas quitar todo pecado en mí, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 7 de julio de 2019

No se ponga el sol sobre vuestro enojo


¿Qué nos pide el Señor si nos enojamos?
Que no pequemos, que controlemos nuestro temperamento: “Eustorgia echaba humo, estaba muy enojada, por eso confesó malhumorada: “Qué se ha creído este Aureliano, anoche me dejó plantada donde nos citamos. Enojada aún estoy eso es un hecho, por eso voy a desquitarme, ahora saldré con Aurelio”—dijo adustamente. El maestro Gaudencio le dijo así astutamente: “No Eustorgia, uno puede enojarse pero también controlarse. No es necesario fallar a la moral, sólo porque estás airada. Una relación importante puedes severamente afectar” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Enojarse sin en lo moral afectarte”; 06-07-2019.

Nosotros tendemos a actuar de una manera desbocada cuando estamos enojados. Pero hay que pedirle al Señor que podamos aceptar los disgustos y conservar la tranquilidad, y que la presencia del Espíritu Santo esté con nosotros para que nos traiga paz en medio de agobiantes situaciones, perturbadoras circunstancias y controversiales conflictos. Lo mejor para adquirir la tranquilidad inmediata, es perdonar y que el enojo no duerma en nosotros. Veremos entonces que Dios sí está al lado nuestro, cuando logremos esto: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,” Efe.4:26.

Padre, sea en mí tu Santo Espíritu para que me dé el poder de controlar mi temperamento y mis emociones, entre ellas el enojo. De tal manera que pueda actuar en forma que te agrade y te dé honra y a mí paz, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 5 de mayo de 2019

Enojo, ira, gritería, maledicencia


¿Qué desea Dios que abandonemos?
Todo sentimiento y emoción negativa: “Aurelio llegó molesto tirando sillas, Eulogia lo sacó de sus casillas: “Esta mujer ya no la soporto—dijo gritando—es un tropezón en ayunas, ya no la aguanto. Ojalá nunca la hubiera conocido, pues sólo malestar trajo conmigo”. Su maestro, lo escuchó atento y le dijo contento: “Aurelio, quítate ese enojo, cae de hinojos y pídeselo al Señor. Que te quite esa amargura, esa gritería, ese dolor. Y toda maledicencia salga de tu boca, más toda malicia que hablar mal te provoca”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Abandonemos toda mal emoción y mal sentimiento”; 04-05-2019.

Alguien dijo por ahí, “la ira es un lujo que no me puedo permitir”. Cuando uno está airado, tiende a ser dominado por esta negativa emoción. Pero además, debo de desechar los resentimientos, las amarguras; porque están son las bases para la gritería y la maledicencia. Si abrazamos estos sentimientos y emociones, nos volvemos más vulnerables a los ataques y enfermedades. “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” Efe.4:31. 

Padre amado, que no abrace yo ninguna de estas emociones negativas, ninguno de estos sentimientos egocéntricos. Líbrame Señor de todos ellos, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 28 de abril de 2019

Desmayó su corazón en él


¿Qué desea Dios sanarnos y que controlemos?
Nuestras emociones: “Laurentino no pudo sujetar sus emociones ni por un rato, por eso le gritó Aureliano: “Eres la peor alimaña que pueda encontrarse, ¡me dan ganas de matarte!”—vociferó muy enojado. El maestro Gaudencio, después que Laurentino se hubo calmado, le dijo mientras se ponía a su lado: “Con Dios puedes sanar tu corazón, pues debes de aprender a tener en ti un mejor control. Tus emociones te pueden afectar y dañar, y tu futuro totalmente truncar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Con Dios puedes tener control de tu emoción”; 27-04-2019.

Hubo un momento en mi vida, que tenía serias dificultades en controlar las relaciones interpersonales. Presa de la miseria emocional y la desesperación por querer todo controlar, me encontraba en un laberinto emocional que oscilaba en los extremos del enojo, el temor, la dependencia, la auto conmiseración, el sarcasmo, la impulsividad y la intolerancia. Esto no sólo me hacía infeliz, pues me hacía tener problemas con las personas, sino que también no podía servirle a los demás.  Pero con Dios todo cambió, y ahora sí puedo tener bastante control de mis emociones. Esto sucede porque dejo de pensar en mí: “Pero por la mañana, cuando ya a Nabal se le habían pasado los efectos del vino, le refirió su mujer estas cosas; y desmayó su corazón en él, y se quedó como una piedra.” 1Sam.25:37.

Padre, Tú eres quien me da la paz necesaria y la serenidad para aceptar aquellas personas, situaciones y circunstancias que no puedo cambiar. El valor suficiente para cambiar las que sí puedo. Me das la sabiduría necesaria para discernir entre una y otra en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 27 de octubre de 2018

No te apresures a enojarte


¿En quiénes reposa el enojo?
En los necios: “Tan sólo llegó Aurelio a preguntarle a su maestro Gaudencio, pensando que le afirmaría lo que él ya había como bueno aceptado: “Sé de usted que enojarse es egoísta, además que nos predispone a cometer errores. Mas, ¿qué pasa con el enojo justificado? Eso sí es acertado.” El maestro lo vio asombrado, y le dijo de inmediato: “Aurelio, no debe de haber ese concepto de “ira justificada” en nosotros, y tomarlo como algo bueno. Sólo Dios la posee y en Él sí que es cierto.  Enojarse apresuradamente en nosotros, ¡es cosa de necios!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El enojo reposa en el seno de los necios”; 26-10-2018. 

Para no enojarnos, nosotros debemos de analizar y meditar si debo de cambiar hasta mi forma de sentir, pues quizás mis sentimientos pueden ser lastimados con facilidad por todo y por nada. Preguntémonos: ¿Cómo puedo realmente estar de frente a las cosas que me afectan o perturban y no llegar a enojarme? ¿Qué debo de hacer para no sentirme así? Porque ciertamente debo de aprender a dominar mi temperamento, de manera que no estalle cuando considere que por tal o cual cosa sí debo de enojarme de forma apresurada. “No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.” Ecl.7:9.

Padre, permíteme no justificar mi enojo desmedido por considerarlo justo. Que pueda controlar mi temperamento y que llegue a no enojarme apresuradamente, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 10 de abril de 2018

La ira a hacer lo malo te inclina


¿Qué debemos de dejar definitivamente?
La ira, el enojo: “Gaudencio siguió dándole a Eulalio el consejo, esta vez le habló de la ira: “Esta emoción la experimentamos en demasía haciéndonos altamente peligrosos y desagradables a otros. Y cuando usamos sustancias nocivas para encontrar la alegría, lo que aparece es un grave descontrol de la ira. No es casualidad que los alcohólicos y otros adictos en su gran mayoría vayan a parar a las cárceles y hospitales. Cantidad de seres queridos nuestros lastimados de diferentes maneras ya sea física, mental, y/o emocionalmente por nuestros actos injustificados de ira descontrolada e impulsiva. Mas con Dios aprendemos a desechar la ira y apartar el enojo” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La ira a hacer lo malo te inclina”; 09-04-2018. 

En otras palabras, la ira nos empuja de alguna manera, a realizar lo malo. A través de la ira, nos volvemos violentos, injustos, intolerantes, resentidos y abusivos, acentuando con esto nuestra soledad y el rechazo de otros.  La meditación y la oración, el conocerse a sí mismo, son herramientas que permiten controlar la ira destructiva e impulsiva. Dios nos ordena: “Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.” Pr.37:8.

Padre, desecha en mí la ira, el enojo y el total descontrol emocional.  Que la paz y la amabilidad sean los dones que Tú me das, para mi ira controlar. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 22 de febrero de 2018

La ira y sus disfraces

¿Qué debo hacer para no enojarme ni hacer enojar?
Una blanda respuesta dar: “No lo entiendo maestro Gaudencio, simplemente no lo entiendo. Ya nos habíamos calmado, y aunque suave, reconozco que le hablé con sarcasmo.  Esto provocó una explosión y fuimos subiendo los dos el tono de nuestra voz. Cuando vi, ambos airados estábamos, y malas palabras y maldiciones nos decíamos”—le confesó Eulalio al sabio. Éste último le dijo raudo: “La ira, mi querido muchacho, se infiltra subrepticiamente utilizando muchos disfraces: el sarcasmo, lo que tú usaste. Pero también está presente en la intolerancia, en la angustia, en la envida, en el cinismo y la desconfianza. En el descontento, la autocompasión, la malicia, las sospechas, los celos, la conmiseración.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La ira y sus disfraces”; 21-02-2018.

Dar una respuesta blanda, significa una palabra sincera, amable y con suave tono. Pero cuando usamos ironía, sarcasmo, intolerancia y desconfianza, por ejemplo; estamos disfrazando nuestra respuesta “amable”, pues dentro de ella hay una emocional fórmula reactiva que va a causar una gran explosión por medio de la ira. Por eso debemos de auto examinarnos y con nosotros sincerarnos: ¿Qué disfraz del enojo usé en mi respuesta? Esos sentimientos como la malicia, sospechas y celos, son autodestructivos. Me impedirán dar una buena respuesta que va a hacernos enojar. “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.” Pr.15:1.

Padre, líbrame de esos disfraces emocionales y sentimentales que la ira tiene para infiltrase y que impedirán que pueda dar una respuesta amable. Que pueda tener autocontrol y sepa apaciguar la cólera con una respuesta noble para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

domingo, 18 de febrero de 2018

Tómalo con calma

¿Quién es el que es grande en entendimiento?
El que tarde en airarse: “Cuando te vi ansioso y desesperado y vi que ibas a hacer algo alocado, tan sólo te dije: “Tómalo con calma mi hermano”, más tú estallaste airado.”—le reclamó el sabio Gaudencio al joven Eulalio. “¿Qué? ¿Acaso no tengo derecho a enojarme? —le espetó el muchacho—¿Ni siquiera sabes por qué estoy desesperado?, te aseguro que mi ira y proceder está justificado” A lo que el sabio replicó: “Estás vivo, eres humano. Derecho tienes a enojarte, más aún cuando tu ira está justificada, debes de ser capaz de controlarte. En ese estado, tú no sales ganando y te aseguro que a los demás los estás dañando. Lo peor del ser humano sale cuando está muy enojado pues está muy descontrolado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te enojes al extremo del descontrol”; 17-02-2018.

He aprendido en esta vida, que muchas veces he creído que mi enojo está plenamente justificado y he actuado en forma desbocada y enfurecida.  El resultado: Ninguna solución, y era peor la situación después de mi explosión.  También he comprobado que la ira me ha cegado, no me dejó meditar bien la situación y no pude comprobar que realmente era así como lo suponía. Años después, cuando aprendí a no dispararme (esto con la ayuda del Espíritu Santo), he podido comprobar muchas veces que mi enfoque estaba equivocado. Mas aun, cuando estuviera en lo correcto, aprendí a no dejarme lastimar por la actuación de los demás, y hablar el asunto con calma. Resultado: solución, y paz. No es fácil, hay veces que aún pierdo la calma, pero trato casi siempre de no enfurecerme. “El que tarda en airarse en grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad” Pr.14:29.

Padre, Tú eres mi ayuda para no perder el control de mi sosiego. Que la ira no me tome ni me controle. Que aprenda a no dejarme sentir ofendido, ni afectado por los demás, que pueda bendecir y tratar las cosas con calma, para mi salud y tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 23 de octubre de 2017

Mejor dejemos la ira al Señor

¿A quién hemos de dejar la justa ira?
A nuestro Dios y Señor: “Estoy muy molesto, indignado.  Justa ira tengo, ellos no son de mi agrado.  Y sé que Dios me ha de utilizar como instrumento, de mi sabrán qué cosa es el tormento”—Gritó a todo pulmón, enfurecido Eustaquio.  Gaudencio tan sólo le dijo: “No, no mi querido hermano.  Eso sólo es ira de humanos.  Si por ellos te sientes lastimados, te aseguro que tal sentimiento es equivocado.  Deja al Señor la ira santa, deja para Él el enojo justificado.  Definitivamente deja esa cólera a quien en realidad está calificado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La justa ira del Señor”; 21-10-2017. 

Pensamos y creemos que nosotros tenemos el derecho para enojarnos de manera desmedida por aquellas razones que creemos convenientes.  Si vemos algo que nos parece injusto, entramos en cólera y queremos “justicia”.  Si nos ofenden, pensamos que esto es argumento suficiente para sentir esa ira desmedida, a la cual nosotros llamamos “santa” o “justificada”.  La verdad es que debemos de aprender a dejar ese tipo de furor al único que la merece tener: A nuestro Dios y Señor.  Debemos pues de aprender a no enojarnos, y si nos airarnos a no pecar, sin tratar de vengarnos.  Por algo dijo Robert Ingersoll que “La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia” “Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová.”  Nm.32:13.

Padre, debo de entender que sólo Tú eres capaz de sentir una ira justa y santa por cuando sólo Tú eres perfecto.  Ayúdame a controlar esa emoción de sentir ira, cólera o enojo por cualquier “buena razón”.  Para poder realizar lo correcto y no afectare más, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 30 de septiembre de 2017

Dejemos la ira y desechemos el enojo

¿Qué nos aconseja el Señor con respecto a la ira, al enojo?
Que la dejemos y desechemos: “A veces, mi agresividad era sutil, y otras veces muy ruda. Pero, de cualquier forma, era injuriosa - y tal vez letal - para numerosos incrédulos. Huelga decir que estas actitudes no se manifiestan únicamente en el trabajo... Es muy probable que vayan infiltrándose en nuestras relaciones con todo el mundo. Hoy todavía, me veo en ocasiones cantando ese mismo refrán obstaculizador: "Haz lo que yo hago, cree lo que yo creo, si no.…” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.252.

El deseo de dominar y controlar a personas, acontecimientos y acciones nos llevan muchas veces a la ira y con ella a la intemperancia. Esto es, tenemos falta de moderación, de tacto, de diplomacia, de amabilidad.  Por el contrario, el enojo nos llega a controlar tanto que terminamos haciendo algo brusco y malo.  Luego esta actitud nos hace sentirnos mal.  Dios pues nos ordena: “Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.”  Sal.37:8.

Padre, que haya en nosotros sanidad emocional de tal manera que la ira no nos lleve a ese enojo desmedido que nos hace realizar tonterías que afectan a otros.  Líbranos de la ira y el enojo Señor en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 5 de septiembre de 2017

Quita el enojo de tu corazón

¿Qué debemos de quitar de nuestro corazón?
El enojo y apartar de nuestra carne el mal: “Daremos una lista de la formas y matices que pueden presentar la ira en algunas ocasiones: Intolerancia, Vanidad, Tensión, Desconfianza, Desprecio, Rigidez, Sarcasmo, Ansiedad, Envidia, Cinismo, Auto-compasión, Sospechas, Odio, Descontento, Malicia, Celos…  Tal vez el miedo también debiera estar en esa lista, ya que muchos de nosotros creemos que la ira es frecuentemente una manifestación del temor. No siempre estamos seguros acerca de qué nos produce ese temor. En ocasiones, no es más que un miedo vago, generalizado e indefinido. Y puede ocasionar una ira igualmente generalizada, que repentinamente acabará enfocándose sobre algo o alguien. Los sentimientos de frustración también pueden dar origen a la ira” Vigilando la ira y los resentimientos; 25 de noviembre de 2011; Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention.

Manifestaciones del enojo en nosotros, se disfrazan bajo el manto de muchos defectos subyacentes como la intolerancia, la desconfianza, el sarcasmo, las sospechas o los celos.  Esto también tiene mucho que ver con la inmadurez emocional, la cual repunta durante nuestra adolescencia; pero, si no se desarrolla, se termina expresando una inmadurez pueril durante nuestra vida por medio del enojo desmedido.  “Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.” Ecl.11:10.

Padre, haz posible que podamos quitar de nuestro corazón ese enojo desmedido, de manera que apartemos el mal de nuestra carne, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

El enojo desmedido

¿Qué hará la persona que fácilmente se enoja?
Hará locuras y entonces será aborrecido: “Le seguí esta conversación en su celular con su “amigo” que casi indica que me engaña, eso está fijo.”—dijo Eulalio adolorido a su mentor y amigo el sabio Gaudencio.  “Sin embargo, iré donde ella y una explicación le exigiré.  Sin hacer escándalos, sin mandar todo al carajo” Gaudencio asentó en silencio, y así le indicó: “Sabio eres Eulalio si haces eso que de ti he oído, el hombre que se enoja fácilmente hace locuras y es luego aborrecido.”  Y el joven se fue afligido, mas luego regresó sonriendo donde su amigo Gaudencio.  “Ya me explicó lo que pasó.  No fue su amigo quien chateaba conmigo, sino un amigo de su amigo quien resultó un usurpador como yo, y su amigo delante de mí se excusó, todo lo aclaró, y lo comprobó”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El enojo desmedido te hace un hombre aborrecido”; 03-09-2017. 

Hay situaciones extremas en nuestra vida, situaciones que bien pueden ser ciertas o no.  Pero cuando la ira nos ciega, las respuestas que damos es locura incierta.  Nada es bueno si nos enojamos de manera extrema, al final es más el daño que podemos hacer que el que nos hicieron, pues hacemos las cosas sin sentido.  Por ello luego somos aborrecidos. “El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.” Pr.14:17.

Padre, te pedimos que quites de nosotros todo enojo, que la ira en mí no tome ningún control.  Por el contrario, Señor: que la respuesta amable, la decisión correcta y sin violencia sea siempre nuestra contestación, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor.