Mostrando entradas con la etiqueta avasallamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta avasallamiento. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de febrero de 2018

Tómalo con calma

¿Quién es el que es grande en entendimiento?
El que tarde en airarse: “Cuando te vi ansioso y desesperado y vi que ibas a hacer algo alocado, tan sólo te dije: “Tómalo con calma mi hermano”, más tú estallaste airado.”—le reclamó el sabio Gaudencio al joven Eulalio. “¿Qué? ¿Acaso no tengo derecho a enojarme? —le espetó el muchacho—¿Ni siquiera sabes por qué estoy desesperado?, te aseguro que mi ira y proceder está justificado” A lo que el sabio replicó: “Estás vivo, eres humano. Derecho tienes a enojarte, más aún cuando tu ira está justificada, debes de ser capaz de controlarte. En ese estado, tú no sales ganando y te aseguro que a los demás los estás dañando. Lo peor del ser humano sale cuando está muy enojado pues está muy descontrolado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te enojes al extremo del descontrol”; 17-02-2018.

He aprendido en esta vida, que muchas veces he creído que mi enojo está plenamente justificado y he actuado en forma desbocada y enfurecida.  El resultado: Ninguna solución, y era peor la situación después de mi explosión.  También he comprobado que la ira me ha cegado, no me dejó meditar bien la situación y no pude comprobar que realmente era así como lo suponía. Años después, cuando aprendí a no dispararme (esto con la ayuda del Espíritu Santo), he podido comprobar muchas veces que mi enfoque estaba equivocado. Mas aun, cuando estuviera en lo correcto, aprendí a no dejarme lastimar por la actuación de los demás, y hablar el asunto con calma. Resultado: solución, y paz. No es fácil, hay veces que aún pierdo la calma, pero trato casi siempre de no enfurecerme. “El que tarda en airarse en grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad” Pr.14:29.

Padre, Tú eres mi ayuda para no perder el control de mi sosiego. Que la ira no me tome ni me controle. Que aprenda a no dejarme sentir ofendido, ni afectado por los demás, que pueda bendecir y tratar las cosas con calma, para mi salud y tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.