Mostrando entradas con la etiqueta descontrol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta descontrol. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de febrero de 2018

No seamos sin dominio en la ira

¿Cómo es la persona que no sabe dominarse”
Como ciudad sin defensa y sin murallas: “Le dije cosas furioso que luego me arrepentí.  Es que estaba fuera de mí.  Sé que la ofendí y profundamente la herí.  Fue un arranque temperamental, pero sé que con mis gritos y rabietas hice mal”—se confesó Aurelio ante el siempre paciente amigo, Gaudencio. Y la respuesta del sabio salió como un rayo: “Cuando nos ponemos así mi estimado señor, lo mejor de nosotros dejamos a un lado para sacar del fondo de nuestro corazón lo peor. Decimos, hacemos y pensamos cosas desagradables por nuestro temperamental arranque. Para luego ver cómo hemos arrasados a los que quizás más amamos.  Les dañamos, luego lo comprobamos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “De vos no saqués lo peor”; 19-02-2018.

Un vídeo de Mauricio Benoist nos dice: “hay una ley universal que dice: emoción sube, inteligencia baja” En otras palabras, cuando el cerebro emocional se activa, el racional se apaga.  Entonces decimos, hacemos y pensamos cosas terribles, que luego, cuando la emoción se va, viene la razón y nos dice: “Fallaste, humillaste, arrasaste, golpeaste, mataste” Ciertamente cuando no nos dominamos, quedamos sin defensa y sin murallas, listo para que el enemigo entre y nos destruyas por una rabieta temperamental: “Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.” Pro.25:28, NVI.

Padre, te pido que el fruto del Espíritu Santo: Dominio propio y paciencia, sean en nosotros.  Que el arrebato de la cólera no sea en nosotros y que podamos tener dominio propio en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor,


domingo, 18 de febrero de 2018

Tómalo con calma

¿Quién es el que es grande en entendimiento?
El que tarde en airarse: “Cuando te vi ansioso y desesperado y vi que ibas a hacer algo alocado, tan sólo te dije: “Tómalo con calma mi hermano”, más tú estallaste airado.”—le reclamó el sabio Gaudencio al joven Eulalio. “¿Qué? ¿Acaso no tengo derecho a enojarme? —le espetó el muchacho—¿Ni siquiera sabes por qué estoy desesperado?, te aseguro que mi ira y proceder está justificado” A lo que el sabio replicó: “Estás vivo, eres humano. Derecho tienes a enojarte, más aún cuando tu ira está justificada, debes de ser capaz de controlarte. En ese estado, tú no sales ganando y te aseguro que a los demás los estás dañando. Lo peor del ser humano sale cuando está muy enojado pues está muy descontrolado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te enojes al extremo del descontrol”; 17-02-2018.

He aprendido en esta vida, que muchas veces he creído que mi enojo está plenamente justificado y he actuado en forma desbocada y enfurecida.  El resultado: Ninguna solución, y era peor la situación después de mi explosión.  También he comprobado que la ira me ha cegado, no me dejó meditar bien la situación y no pude comprobar que realmente era así como lo suponía. Años después, cuando aprendí a no dispararme (esto con la ayuda del Espíritu Santo), he podido comprobar muchas veces que mi enfoque estaba equivocado. Mas aun, cuando estuviera en lo correcto, aprendí a no dejarme lastimar por la actuación de los demás, y hablar el asunto con calma. Resultado: solución, y paz. No es fácil, hay veces que aún pierdo la calma, pero trato casi siempre de no enfurecerme. “El que tarda en airarse en grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad” Pr.14:29.

Padre, Tú eres mi ayuda para no perder el control de mi sosiego. Que la ira no me tome ni me controle. Que aprenda a no dejarme sentir ofendido, ni afectado por los demás, que pueda bendecir y tratar las cosas con calma, para mi salud y tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.