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sábado, 27 de octubre de 2018

No te apresures a enojarte


¿En quiénes reposa el enojo?
En los necios: “Tan sólo llegó Aurelio a preguntarle a su maestro Gaudencio, pensando que le afirmaría lo que él ya había como bueno aceptado: “Sé de usted que enojarse es egoísta, además que nos predispone a cometer errores. Mas, ¿qué pasa con el enojo justificado? Eso sí es acertado.” El maestro lo vio asombrado, y le dijo de inmediato: “Aurelio, no debe de haber ese concepto de “ira justificada” en nosotros, y tomarlo como algo bueno. Sólo Dios la posee y en Él sí que es cierto.  Enojarse apresuradamente en nosotros, ¡es cosa de necios!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El enojo reposa en el seno de los necios”; 26-10-2018. 

Para no enojarnos, nosotros debemos de analizar y meditar si debo de cambiar hasta mi forma de sentir, pues quizás mis sentimientos pueden ser lastimados con facilidad por todo y por nada. Preguntémonos: ¿Cómo puedo realmente estar de frente a las cosas que me afectan o perturban y no llegar a enojarme? ¿Qué debo de hacer para no sentirme así? Porque ciertamente debo de aprender a dominar mi temperamento, de manera que no estalle cuando considere que por tal o cual cosa sí debo de enojarme de forma apresurada. “No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.” Ecl.7:9.

Padre, permíteme no justificar mi enojo desmedido por considerarlo justo. Que pueda controlar mi temperamento y que llegue a no enojarme apresuradamente, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 18 de febrero de 2018

Tómalo con calma

¿Quién es el que es grande en entendimiento?
El que tarde en airarse: “Cuando te vi ansioso y desesperado y vi que ibas a hacer algo alocado, tan sólo te dije: “Tómalo con calma mi hermano”, más tú estallaste airado.”—le reclamó el sabio Gaudencio al joven Eulalio. “¿Qué? ¿Acaso no tengo derecho a enojarme? —le espetó el muchacho—¿Ni siquiera sabes por qué estoy desesperado?, te aseguro que mi ira y proceder está justificado” A lo que el sabio replicó: “Estás vivo, eres humano. Derecho tienes a enojarte, más aún cuando tu ira está justificada, debes de ser capaz de controlarte. En ese estado, tú no sales ganando y te aseguro que a los demás los estás dañando. Lo peor del ser humano sale cuando está muy enojado pues está muy descontrolado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te enojes al extremo del descontrol”; 17-02-2018.

He aprendido en esta vida, que muchas veces he creído que mi enojo está plenamente justificado y he actuado en forma desbocada y enfurecida.  El resultado: Ninguna solución, y era peor la situación después de mi explosión.  También he comprobado que la ira me ha cegado, no me dejó meditar bien la situación y no pude comprobar que realmente era así como lo suponía. Años después, cuando aprendí a no dispararme (esto con la ayuda del Espíritu Santo), he podido comprobar muchas veces que mi enfoque estaba equivocado. Mas aun, cuando estuviera en lo correcto, aprendí a no dejarme lastimar por la actuación de los demás, y hablar el asunto con calma. Resultado: solución, y paz. No es fácil, hay veces que aún pierdo la calma, pero trato casi siempre de no enfurecerme. “El que tarda en airarse en grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad” Pr.14:29.

Padre, Tú eres mi ayuda para no perder el control de mi sosiego. Que la ira no me tome ni me controle. Que aprenda a no dejarme sentir ofendido, ni afectado por los demás, que pueda bendecir y tratar las cosas con calma, para mi salud y tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.