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domingo, 31 de mayo de 2020

Reconcíliense antes de que el sol se ponga

¿Qué debemos de evitar cuando estamos enojados?
Que el enojo nos controle y que el sol se ponga estando enojados: “Aureliano estaba muy enojado: “Mejor me vine para acá, porque Eulogia me enoja y no la voy a perdonar”—dijo aún mascullando carbones. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo sin emociones: “Está bien que te enojés, pero no pequés. Esto es, que no pierdas el control y vayas a ofender. Medita un poco en todo, y verás que pronto se te irá el enojo.  No dejes que el sol se ponga, y que aún estés diciendo que a Eulogia no perdonas” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Si te enojas no pierdas el control y perdona”; 30-05-2020.

Dos cosas hay que tener en cuenta cuando nos enojamos por lo que sea: uno, no pecar. Dos, reconciliarnos lo más rápido posible con quien te enojaste. Tengo un teorema con respecto a esto; para mí, la madurez del cristiano (a)  es directamente proporcional al tiempo que tardas en reconciliarte con la persona que te ofendió o le ofendiste. Mientras más rápido lo haces, más maduro estás. “Enójense, pero no pequen; reconcíliense antes de que el sol se ponga, y no den lugar al diablo.” Efe.4:26-27 RVC.

Padre, te pido Señor que me des de ese dominio propio necesario para evitar enojarme, y de hacerlo, no pecar. También, dame la humildad necesaria para pedir perdón y perdonar, para que en todo seas Tú glorificado por mí, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


lunes, 9 de marzo de 2020

Corres peligro de caer en los fuegos del infierno

¿Con qué podemos ser sujetos al juicio de Dios?
Con sólo enojarme con mi hermano (a): "Eulogia venía rabiando, estaba muy enojada, por eso dijo gritando: "Es esa Eustorgia; ya me tiene harta, la muy idiota me hace perder la calma. Ojalá que la ahoguen sus propias palabras"--dijo casi hablando en ráfaga.  Su maestro, el sabio Gaudencio le explicó para calmarla: "Cuando reaccionamos con ira herimos a nuestros hermanos; los maltratamos y hasta lo maldecimos. Dios quiere que definitivamente dejemos ese camino" Cuentos del Reino; Daniel Aragón; "Que el enojo no te haga perder el control"; 08-08-2020.

E Stanley Jones dice que es más probable que un cristiano peque por sus reacciones que por sus acciones. Y reaccionar con enojo a una actitud que no nos gusta de los demás; es muy común. Cuando esa repuesta tiene ira; o sea un enojo excesivo; vamos a lastimar con ella a los demás y serán palabras que matan las que vamos a usar. Por eso el Señor nos dice: "Pero yo digo: aun si te enojas con alguien, ¡quedarás sujeto a juicio! Si llamas a alguien idiota, corres peligro de que te lleven ante el tribunal; y si maldices a alguien, corres peligro de caer en los fuegos del infierno." Mt.5:22 NTV

Padre; que pueda controlar mi enojo y tranquilizarme sin llegar a lastimar a alguien, cuando reciba palabras o actitudes que no me agraden.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

domingo, 7 de julio de 2019

No se ponga el sol sobre vuestro enojo


¿Qué nos pide el Señor si nos enojamos?
Que no pequemos, que controlemos nuestro temperamento: “Eustorgia echaba humo, estaba muy enojada, por eso confesó malhumorada: “Qué se ha creído este Aureliano, anoche me dejó plantada donde nos citamos. Enojada aún estoy eso es un hecho, por eso voy a desquitarme, ahora saldré con Aurelio”—dijo adustamente. El maestro Gaudencio le dijo así astutamente: “No Eustorgia, uno puede enojarse pero también controlarse. No es necesario fallar a la moral, sólo porque estás airada. Una relación importante puedes severamente afectar” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Enojarse sin en lo moral afectarte”; 06-07-2019.

Nosotros tendemos a actuar de una manera desbocada cuando estamos enojados. Pero hay que pedirle al Señor que podamos aceptar los disgustos y conservar la tranquilidad, y que la presencia del Espíritu Santo esté con nosotros para que nos traiga paz en medio de agobiantes situaciones, perturbadoras circunstancias y controversiales conflictos. Lo mejor para adquirir la tranquilidad inmediata, es perdonar y que el enojo no duerma en nosotros. Veremos entonces que Dios sí está al lado nuestro, cuando logremos esto: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,” Efe.4:26.

Padre, sea en mí tu Santo Espíritu para que me dé el poder de controlar mi temperamento y mis emociones, entre ellas el enojo. De tal manera que pueda actuar en forma que te agrade y te dé honra y a mí paz, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 14 de enero de 2018

Prestos a oír, tardos en hablar

¿Cómo debemos de actuar en una conversación?
Prestos a oír, tardo para hablar y enojarnos: “La mayor parte de las personas no escuchan con la intención de comprender, sino para contestar.” Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 276.

Ese es nuestro principal problema.  No escuchamos para meditar y reflexionar acerca de lo nos están diciendo.  No escuchamos con la intención de comprender a la persona que nos está exponiendo algún problema, y más si el mismo tiene que ver conmigo.  No. Nuestra atención y escucha se produce con el objetivo de poder contender, de querer contraargumentar, de intentar aplastar los argumentos proferidos por la otra persona.  Lo hacemos de manera airada y que le quede muy claro que no somos lo que ella dice, que si le he herido o atacado ha sido por defensa y que su actuación me ha servido de base apologética para justificar mi mal actuar. Pero esto no debe de ser así, ni tampoco trae nada constructivo. “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” Sgo.1:19-20.

Padre, realmente debemos de aprender a escuchar con el objetivo de atender la queja o súplica que la otra persona desea expresarme al querer comunicarse conmigo.  Que mi actitud sea escuchar y no tratar de defenderme a costa de ni siquiera dejar hablar a mi contraparte. Que pueda comprender, entender y que mi contestación sea reflexiva, amable y basada en tu Palabra, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.