Mostrando entradas con la etiqueta amable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amable. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de enero de 2019

En esto pensad


¿En qué debemos de pensar?
En lo verdadero, honesto, justo, puro: “Simplemente me dio risa; lo que el tal Eustaquio me decía—confesó Aurelio a su maestro—Soñaba con servir a los niños necesitados de la calle, en darles albergue, en darles sanidad. Yo le dije, deja de así pensar y ve la realidad. Es una estructura de pecado, de poder y dominio; a ésta hay que destruir y acabar”—confesó casi enojado. Su maestro, le expreso calmado: “En eso debe de Eustaquio pensar, porque es algo honesto, puro y digno de alabar; ¿por qué tú quieres que deje de soñar y con bien pensar? Yo te aseguro, que sueños y pensamientos, Dios lo respaldará” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En esto pensad: en lo verdadero, puro y honesto”; 18-01-2019.

Debemos de aprender a despojarnos de los pensamientos que nos son inútiles y dañinos: pesimistas, de temor, de fracaso, de derrota, de ansiedad, de tristezas, de depresiones, de maldad. Debemos de poder reemplazarlos por pensamientos optimistas, de valor, de victoria, de triunfo, de sobriedad, de alegría, de fortaleza. “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Flp.4:8.

Padre, permíteme pueda mis pensamientos cambiar de manera que piense en todo lo verdadero, honesto, puro, justo, amable y de virtud; que mi pensamiento esté en Cristo, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 23 de octubre de 2018

La blanda respuesta quita la ira

¿Cómo no debemos actuar o hablar?
De forma apresurada: “¿Cómo puedo ser justo o tolerante si actúo o hablo ante cualquier problema de manera apresurada o bien precipitada? ¿Cómo me ayuda esto a ser imparcial ante un hecho, ante una persona si mi mente en tiempo no razona? Cuando contesto de forma violenta, hago arder el fuego de la ira. Mas cuando tengo una blanda respuesta, apago el enojo y mi furor mejor controlo” –expresó en su clase el maestro Gaudencio ante los jóvenes que le escuchaban muy atentos.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Controla tu enojo con palabras suaves hacia todos”; 22-10-2018.

Debemos de aprender a ser cariñosos, amables y tolerantes con las demás personas. En nuestra familia, con nuestras esposas o esposos, con nuestros hijos.  Con nuestros amigos, nuestros compañeros del trabajo, con nuestros vecinos. Aprender a hablar en forma mesurada, con palabras blandas, no ásperas. “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.” Pr.15:1

Padre, te pido que me des la tolerancia y la capacidad de contestar con buenas y amables palabras, de manera que no encienda ningún furor en mí para decir algo que ofenda a mi hermano (a) en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 9 de marzo de 2018

Tú sustentas mi suerte

¿Tengo suerte con las personas o se construye con las actitudes?
Se confecciona con Dios: “…y si tengo suerte, ella y yo seremos felices para siempre”—le confesó Eustaquio a su maestro Gaudencio. Y éste le dijo: “NO existe la suerte en las relaciones. Debes de tomar conciencia que tu actitud hacia la vida y la gente, es lo que sustenta tu suerte. La actitud positiva hacia las personas y la vida, sólo a través de la Palabra de Dios y su relación, pueden sustentar tu suerte hoy. Cuando eres amoroso, proveedor, tierno, amable tienes un efecto positivo tangible y además mesurable (que se puede medir).  Por tanto, sólo en Cristo puedes estar lleno de amor y de gozo en todo momento, yo lo he visto” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La suerte tú y Dios la confeccionan hoy”; 08-03-2018. 

¿Cómo respondo ante los diferentes retos que me aparecen durante el intercambio de las relaciones con los seres humanos?  Esta actitud, esta respuesta que doy, ¿está ensamblada con un fundamento espiritual cristiano? Si espero que algo bueno me va a suceder hoy, seguramente así será.  Si estoy negativo, maldiciente, iracundo, intolerante, posiblemente me mantenga tenso y afectado.  Pero si en Cristo estoy contento, soy afable y tengo una buena palabra, muy posiblemente todo me salga muy bien. “Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte.” Sal.16:5.

Amado Padre, Tú eres quien me llena de alegría, de gozo, de paz, de afabilidad, de amabilidad, de paciencia, de tolerancia, en fin, de amor. Por eso Señor eres Tú quien sustenta mi suerte en cada acción, en cada situación, en cada momento.  Gracias Padre, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

domingo, 14 de enero de 2018

Prestos a oír, tardos en hablar

¿Cómo debemos de actuar en una conversación?
Prestos a oír, tardo para hablar y enojarnos: “La mayor parte de las personas no escuchan con la intención de comprender, sino para contestar.” Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 276.

Ese es nuestro principal problema.  No escuchamos para meditar y reflexionar acerca de lo nos están diciendo.  No escuchamos con la intención de comprender a la persona que nos está exponiendo algún problema, y más si el mismo tiene que ver conmigo.  No. Nuestra atención y escucha se produce con el objetivo de poder contender, de querer contraargumentar, de intentar aplastar los argumentos proferidos por la otra persona.  Lo hacemos de manera airada y que le quede muy claro que no somos lo que ella dice, que si le he herido o atacado ha sido por defensa y que su actuación me ha servido de base apologética para justificar mi mal actuar. Pero esto no debe de ser así, ni tampoco trae nada constructivo. “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” Sgo.1:19-20.

Padre, realmente debemos de aprender a escuchar con el objetivo de atender la queja o súplica que la otra persona desea expresarme al querer comunicarse conmigo.  Que mi actitud sea escuchar y no tratar de defenderme a costa de ni siquiera dejar hablar a mi contraparte. Que pueda comprender, entender y que mi contestación sea reflexiva, amable y basada en tu Palabra, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

domingo, 11 de junio de 2017

¿En qué deben de estar alineados nuestros pensamientos?
En todo lo verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre: “Se me vienen como oleadas del Océano cuando está en marejadas.  No lo puedo evitar aunque yo quiera, está mentalidad que tengo me lleva a retrotraerme a mis viejas ideas.  Mi mente es así, experta en plantar y cultivar sentimientos negativos dentro de mí”—expresó a manera de queja el tal Eulalio.  Tan sólo asintió Eustaquio, pareció que le comprendió.  Como que hizo puente de comprensión.  Pero así le aconsejó: “No puedes quedarte pensando en ellos.  Tengo la certeza que no puedes evitar que éstos como buitres estén dando vueltas sobre tu cabeza, pero sí puedes espantarlos y no dejarlos en tu mente anidar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pensad en amor, pensad en el Señor”; 10-06-2017.  

Muchas veces nuestra mente se vuelve el recipiente donde se mueve toda una vorágine de pensamientos negativos: Envidia, temores, traumas, ansiedades, culpa, lujuria, codicias, odios, resentimientos, amarguras, idolatrías, avaricia…una lista sin fin y de muerte.  Pero cuando cultivamos nuestra mente a pensar, razonar y reflexionar sobre lo que útil, inteligente y de vida; esto es en Jesucristo, en su Palabra, en su Reino de amor y Justicia, entonces esos pensamientos negativos son espantados y sacados de nuestro ideológico laberinto.  “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”  Flp.4:8.

Padre, hoy puedo pensar en lo honesto, lo puro, lo amable, lo de buen nombre, en lo que hay virtud, en lo que es justo, es lo que es digno de alabanza; o sea, en mi Cristo del alma, en tu Palabra, en tu Persona, en tu Reino de Justicia y de Gloria, en tu Santo Espíritu.  Pero no lo puedo hacer solo, necesito de Ti para lograrlo en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día el Señor. 

miércoles, 7 de junio de 2017

¿Cómo debo de hablar a los demás para incentivarlos a mejor trabajar?
Con palabra amable, agradable y bondadosa: “Una de las primeras personas en el mundo norteamericano de los negocios a la que se le pagó un salario anual de más de un millón de dólares (cuando no había impuesto a los ingresos y una persona que ganaba cincuenta dólares a la semana podía vivir muy bien), fue a Charles Schwab…Schwab aseguraba que se le pagaba ese sueldo por su capacidad de tratar con la gente…considero—dijo Schwab—que el mayor bien que poseo es mi capacidad para despertar entusiasmo entre los hombres, y que la forma de desarrollar lo mejor que en el hombre es por medio del aprecio y del aliento…yo jamás critico a nadie…estoy deseoso de ensalzar, pero soy remiso para encontrar defectos”  Dale Carnegie, “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” (1936); pág.17.

No es con gritos ni ofensas, no es con señalamientos ni críticas, no es juzgando ni castigando, que se logra lo mejor de las personas.  Es con palabras amables, con aprecio, amor y aliento para ellos.  Uno puede pensar que debe de encontrar más dinamismo, producción y productividad en las personas a base de hacer lo contrario, pero no es así, ni así lo señala la Palabra: “Y ellos le contestaron diciendo: Si te condujeres humanamente con este pueblo, y les agradares, y les hablares buenas palabras, ellos te servirán siempre.”  2Cr.10:7.

Padre, pido perdón porque en un tiempo de mi vida pensé que la mejor dirección que podía hacer en los demás era señalar los errores, criticar a los demás (aunque le llamaba constructivamente) y hasta gritar.  Esto no debe de ser así, debo de recordarme que la buena palabra, la amable, el aliento y aprecio, son mejores argumentos para la unidad, productividad y coordinación laboral.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.