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viernes, 8 de febrero de 2019

Tu diestra me sustentó y me has engrandecido


¿Tres maravillas que Dios ha hecho por nosotros¡
Nos dio el escudo de salvación, su diestra nos sustentó y su bondad nos engrandeció: “Son hermosas las maravillas de nuestro Dios; y precioso es nombrarlas: Me dio su escudo de salvación. Esto es, seguridad de la vida eterna que me ofrece el Señor. Por otro lado, su diestra me sustentó: me ha sostenido cada vez que estuve en peligro. Y luego, su bondad me ha engrandecido, eso es, me abierto el camino para entender los cambios que debo de hacer, a dónde debo de ver, y me ha dado las bendiciones integrales, que debo de tener para su voluntad hacer”—expresó emocionado el sabio maestro Gaudencio, a su auditorio, que le escuchó en silencio.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios me salva, sustenta y engrandece”; 07-02-2019.

Qué bello es comprobar en las promesas del Señor, que Él nos ha dado esas bendiciones inigualables. No ha prometido salvarnos, esto es de manera integral. Nos ha prometido sustentarnos con su diestra, esto es sostenernos para no caer. Y además nos ha prometido por su benignidad, engrandecernos. Esto es ser mejores cada día. “Me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha engrandecido.” Sal.18:35.

Padre, gracias te doy porque en tus promesas descanso yo; por tu salvación, por tu sustentación, por tu engrandecimiento; porque Tú me las das en Cristo Jesús, Señor nuestro, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 18 de septiembre de 2018

Echa sobre Jehová tu carga


¿Estás afectado emocionalmente?
Echa sobre Dios tus cargas: “Ayy, no sé qué hacer. Eulalio se ha ido con otra mujer. Creo que voy a enloquecer. No sé si esto lo soportaré. Pero va a saber quién soy yo, le voy a ir armar su show.”—gritó Eulogia a todo pulmón. Su maestro, el paciente y sabio Gaudencio le indicó a viva voz: “Trata de serenarte Eulogia, y deja a Dios tus cargas. Mira que ahorita estás afectada. Te aseguro que Dios jamás te dejará dañada. Él te sustentará y de ese hoyo tenebroso te sacará”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios sanará tus heridas emocionales”; 17-09-2018.

No es fácil, pero se puede lograr que jamás respondas a un trastorno emocional, con otro trastorno emocional. Debemos en esas circunstancias procurar, con la ayuda de Dios, estar serenos ante este tipo de problemas. Por difícil que sea la circunstancia, pídele a Dios que te ayude a no tomar venganza, a no buscar revancha o a no desear desquitarte de ese dolor que te hicieron sentir. Recuerda que si eres capaz de echar tu carga al Señor, Dios te podrá sostener y no dejarte caído (a) en esos resentimientos que nos aplastan y hunden. “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.” Sal.55:22.

Padre, necesito de tu poder y sanidad para poder perdonar, olvidar y soltar a quien me ha causado daño emocional. Yo perdono a esta persona y no me vengaré ni le desearé mal. Por el contrario la bendigo y Señor, no me dejes aquí hundido (a), en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.

domingo, 15 de julio de 2018

Sustenta mis pasos en tus caminos


¿Qué debe de sustentar el Señor en sus caminos?
Mis pies, para que no resbalen: “Cada día tenemos que buscar la manera de caminar en sus caminos. No en los nuestros. ¿Es fácil hacer esto? No, no lo es. Si caminamos en nuestros propios caminos vamos a ver los abismos en los cuales podemos caer. Tan sólo que resbalen mis pies. Y, ¡cataplún! Por allá vamos a quedar. Adoloridos después de despeñarnos, nos estamos sobando y lamentando, o deseamos que otras personas nos estén mimando y curando. Y luego le echamos la culpa a Dios o al camino, pero nunca decimos que hemos sido nosotros quien lo escogimos.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sostén mis pasos en tus caminos”; 15-07-2018.

Cuando perseveramos en el sendero del crecimiento espiritual, en los caminos del Señor;  podemos ver hacia atrás y poder comprobar que hemos crecido, que hemos recibido de Él las fuerzas necesarias para vencer en aquellas cosas que ni siquiera hubiéramos imaginado. ¿En todas hemos vencido? Quizás no, pero sí ha habido mucho progreso en otras. Ahora, ¿qué tenemos que hacer? Poner nuestro ser a su cuidado, en sus manos. Pedirle que en esa área mis pasos estén en sus senderos, para no llegar a caer. “Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.” Sal.17:5.

Padre, pongo mi vida y mi voluntad a tu cuidado, te pido Señor que guíes mis pasos, en esa área que tengo muchos problemas, en tus senderos. Padre, susténtalos, de manera que mis pies Señor, no resbalen. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


viernes, 9 de marzo de 2018

Tú sustentas mi suerte

¿Tengo suerte con las personas o se construye con las actitudes?
Se confecciona con Dios: “…y si tengo suerte, ella y yo seremos felices para siempre”—le confesó Eustaquio a su maestro Gaudencio. Y éste le dijo: “NO existe la suerte en las relaciones. Debes de tomar conciencia que tu actitud hacia la vida y la gente, es lo que sustenta tu suerte. La actitud positiva hacia las personas y la vida, sólo a través de la Palabra de Dios y su relación, pueden sustentar tu suerte hoy. Cuando eres amoroso, proveedor, tierno, amable tienes un efecto positivo tangible y además mesurable (que se puede medir).  Por tanto, sólo en Cristo puedes estar lleno de amor y de gozo en todo momento, yo lo he visto” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La suerte tú y Dios la confeccionan hoy”; 08-03-2018. 

¿Cómo respondo ante los diferentes retos que me aparecen durante el intercambio de las relaciones con los seres humanos?  Esta actitud, esta respuesta que doy, ¿está ensamblada con un fundamento espiritual cristiano? Si espero que algo bueno me va a suceder hoy, seguramente así será.  Si estoy negativo, maldiciente, iracundo, intolerante, posiblemente me mantenga tenso y afectado.  Pero si en Cristo estoy contento, soy afable y tengo una buena palabra, muy posiblemente todo me salga muy bien. “Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte.” Sal.16:5.

Amado Padre, Tú eres quien me llena de alegría, de gozo, de paz, de afabilidad, de amabilidad, de paciencia, de tolerancia, en fin, de amor. Por eso Señor eres Tú quien sustenta mi suerte en cada acción, en cada situación, en cada momento.  Gracias Padre, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

viernes, 19 de enero de 2018

Aceptar que solo no puedo

¿Por qué debemos de aceptar las cosas que nos afectan?
Porque tenemos un Dios que nos sustenta: “Todos nosotros cometeremos errores, algunos reparables y otros no. A menudo nos encontraremos con fracasos - a veces por accidente, a veces causados por nosotros mismos, y aun otras veces provocados por la injusticia y la violencia de otra gente. La mayoría de nosotros llegaremos a alcanzar algún grado de éxito material en el mundo, y en cuanto a esto, el problema del tipo apropiado de aceptación será verdaderamente difícil. Luego se presentarán la enfermedad y la muerte. ¿Cómo podremos aceptar todas estas cosas?” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.270.

¿Aceptar que cometo errores y tengo defectos? ¿Tener que reconocer que he fracasado? ¿Concluir que no puedo controlar sucesos, acontecimientos, ni accidentes? ¿Determinar que solo no puedo conmigo mismo, menos que tenga poder para manipular las reacciones de las demás personas, enrumbar su criterio, y controlar las injusticias?  ¡Eso es rendirme! ¡Es aceptar que he sido vencido!  ¡Es llegar a la conclusión que necesito de Dios!  Tarde o temprano llegaremos a esta determinación: Dios te necesito hoy, porque desfallezco en este mundo afectado y caído.  Pero Él me dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Is.41:10.

Padre, he luchado toda mi vida y he pensado en que solo podía ganarle a este mundo.  Pero concluí que no pude ni conmigo mismo.  No pude cambiar, menos cambiar los resultados de este mundo afectado.  Pero contigo y tu Palabra, sí he podido por Ti ser amado y sustentado, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.