Mostrando entradas con la etiqueta aceptar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aceptar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de agosto de 2019

Por todos los hombres


¿A qué nos exhorta el Señor?
A que hagamos rogativas, oraciones por todos los hombres: “Eulalio preguntó al sabio: “Por más que le digo a mi hermano Laurentino que cambie su actitud y pues, haciendo así, mejorará su destino, no me hizo caso, le importó un comino”—se quejó el muchacho. Su maestro le dijo muy despacio: “Eulalio, Dios no nos manda a cambiar a las personas, Él nos exhorta a orar, a pedir, a rogar por ellas. Para el cambio esa es la forma” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; "Orar, pedir, rogar por los demás”; 20-08-2019.

Qué importante y necesario para nosotros y los demás, sería si en el momento preciso que a nosotros nos parezca que una persona esté con actitudes equivocadas, que quizás no nos gusten, comencemos a orar por ella. Esto sería nuestra obligación y responsabilidad para que por mi influencia, Dios logre cambiarla y transformarla. Pero nosotros queremos primero convencer y después de esto ver cambios. Pero no es así, porque la transformación de las personas, incluido yo, es de Dios. “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;” 1Tim.2:1.

Padre, haz que pueda aceptar a las personas y sus actitudes que de ellas no puedo cambiar, para elevar una oración, rogativa, petición y acción de gracias por las mismas. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 4 de julio de 2019

Si no te fuese dada de arriba


¿Cuándo tienes tranquilidad de espíritu?
Cuando aceptas las circunstancias porque confías en Dios: “Eulalio venía sofocado, expresó esto muy enojado: “Me he peleado con Aurelio, pues él se cree sobre nuestro carro con todo el derecho. Ambos pusimos el dinero y ahora él se cree su dueño. Pero le respondí como debía: le he quebrado al auto el parabrisas”—confesó aún exaltado. Su maestro lo tomó y lo abrazó; y, junto a él caminó y así le habló: “Eulalio, esto tienes que aprenderte: Tú de todo lo material, de las circunstancias y de las decisiones de la gente, debes de desprenderte.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Tranquilidad es aceptar de Dios su voluntad”; 02-07-2019.

Debemos de aprender a practicar la aceptación de las diversas circunstancias de la vida, de esta manera encontraremos la paz de espíritu. Estamos acostumbrados a batallar contra las decisiones de las demás personas, contra sus pensamientos, contra sus actitudes. No nos gusta aceptarlas cuando están contrarias a nosotros, menos aquellas circunstancias que nos dañan y afectan. Pero cuando confiamos en Dios totalmente, aprendemos a aceptar esas cosas que no podemos cambiar. “Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte?  Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.” Jn.18:10-11.

Padre, ayúdame a entender tu voluntad y a aceptarla. Que pueda desprenderme de las decisiones de las personas, de las circunstancias variables de esta vida y de cualquier cuestión material, para darte a Ti la honra y la gloria en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 23 de junio de 2018

Acepto que necesito del Señor


¿Qué se necesita para poder fructificar en una determinada área?
Aceptar que necesitamos al Señor: “Tuvimos que abandonar toda nuestra querida filosofía de la autosuficiencia. Esto no se consiguió con la acostumbrada fuerza de voluntad; se trataba más bien de un asunto de desarrollar la buena disposición de aceptar estas nuevas realidades de la vida. Ni huimos ni peleamos. Pero si aceptamos. Y entonces nos liberamos. No había ocurrido ningún desastre irremediable.” 03-1962; William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.271.

Nuestra vanidad muchas veces nos impide poder pedirle al Señor la dirección necesaria para vencer en tal o cual área de nuestra vida. Es aceptar el reconocer que le necesito porque no puedo ni tengo el poder para controlar personas, eventos o circunstancias. Reconocer que necesito de Él y de su ayuda para poder vencer. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Jn.15:5.

Padre, dependo de Ti en todo, porque sin Ti no puedo llevar frutos en ninguna de mis áreas donde me desempeño y desarrollo como ser humano. Acepto que te necesito en cada una de ellas en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 10 de junio de 2018

Aceptamos la derrota para obtener la victoria


¿Para Dios qué es posible?
Para el Señor todo es posible: “Tuvimos que abandonar toda nuestra querida filosofía de la autosuficiencia. Esto no se consiguió con la acostumbrada fuerza de voluntad; se trataba más bien de un asunto de desarrollar la buena disposición de aceptar estas nuevas realidades de la vida. Ni huimos ni peleamos. Pero si aceptamos. Y entonces nos liberamos. No había ocurrido ningún desastre irremediable” 03-1962; William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.271.

¿Puedes con esa enfermedad? ¿Crees que puedes enfrentar esa adicción? ¿Piensas que tu vida saldrá de ese constante fracasar? ¿Aspiras a algo mejor, pero ves lo difícil y casi imposible que es llegar con éxito a la meta? ¿Podrás alcanzar aquellas cosas que tanto anhelas y por lo cual peleas sin resultado? Son muchas las áreas donde en realidad necesitamos éxito. Pero éste no puede venir sin antes realizar dos cosas: La primera, aceptar que nosotros no podemos con lo que hemos por tanto tiempo luchado solos. La segunda es rendirnos ante el Señor, pues lo que nosotros no podemos lograr con Él sí podremos llegar a coronar nuestro anhelo “Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.” Lc.18:27.

Padre, lo que es para mí imposible, y tengo que llegar a aceptar esto, es posible para Ti. Lo que es posible para mí, es porque Tú me has dado esa victoria. Sé que la aceptación de mis derrotas en las diversas áreas de mi vida y el ponerlas a Ti, es lo que me da la victoria en Cristo Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 19 de enero de 2018

Aceptar que solo no puedo

¿Por qué debemos de aceptar las cosas que nos afectan?
Porque tenemos un Dios que nos sustenta: “Todos nosotros cometeremos errores, algunos reparables y otros no. A menudo nos encontraremos con fracasos - a veces por accidente, a veces causados por nosotros mismos, y aun otras veces provocados por la injusticia y la violencia de otra gente. La mayoría de nosotros llegaremos a alcanzar algún grado de éxito material en el mundo, y en cuanto a esto, el problema del tipo apropiado de aceptación será verdaderamente difícil. Luego se presentarán la enfermedad y la muerte. ¿Cómo podremos aceptar todas estas cosas?” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.270.

¿Aceptar que cometo errores y tengo defectos? ¿Tener que reconocer que he fracasado? ¿Concluir que no puedo controlar sucesos, acontecimientos, ni accidentes? ¿Determinar que solo no puedo conmigo mismo, menos que tenga poder para manipular las reacciones de las demás personas, enrumbar su criterio, y controlar las injusticias?  ¡Eso es rendirme! ¡Es aceptar que he sido vencido!  ¡Es llegar a la conclusión que necesito de Dios!  Tarde o temprano llegaremos a esta determinación: Dios te necesito hoy, porque desfallezco en este mundo afectado y caído.  Pero Él me dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Is.41:10.

Padre, he luchado toda mi vida y he pensado en que solo podía ganarle a este mundo.  Pero concluí que no pude ni conmigo mismo.  No pude cambiar, menos cambiar los resultados de este mundo afectado.  Pero contigo y tu Palabra, sí he podido por Ti ser amado y sustentado, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.