Mostrando entradas con la etiqueta Servir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Servir. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de septiembre de 2019

Por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros



¿Qué te causa la felicidad?
El amor y servicio de Dios a los demás por medio de nosotros: “Eulogia venía eufórica, hablaba de felicidad: “Ser feliz, para mí, es poder contar con propiedades, dinero, fama, títulos y tener mucha amistad. Mas ya tengo algo de eso, pero no consigo la felicidad por eso. ¿Qué pasará?”—preguntó con toda sinceridad. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo sin más: “Eulogia, la felicidad no la obtienes por tener algo, sino todo lo contrario. La felicidad es un fruto del amor, del servicio y de dar y darte a los demás.” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “La felicidad es un fruto de darte a los demás”; 02-09-2019.

La gran mayoría de las personas piensan que la felicidad es la obtención de cosas. Jamás meditan en que la felicidad es un fruto del amor y del servir.  Cuando se es padre se puede entender mucho mejor esto, porque por amor los padres entregan todo a sus hijos y además les sirven. Amar te empuja necesariamente a servir, y cuando nuestra vida se va construyendo en esto, obtenemos fortaleza, alegría y plenitud de satisfacción. Esto es, te da felicidad. “Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios,” 1Tes.3:9

Padre, te doy hoy mi acción de gracias a Ti porque ciertamente encontrarte (o mejor dicho, el hecho que me encontrarás Tú), me ha permitido amarte y servirte. Esto me ha hecho muy feliz y me ha hecho sentirme realizado plenamente, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 13 de abril de 2019

Tengamos gratitud y sirvamos a Dios


¿Qué debemos de tener al recibir de Cristo un Reino inconmovible?
Gratitud: “Eustaquio venía contento, le dijo esto a su maestro: “Estoy feliz, estoy sonriendo. De Jesucristo un reino inconmovible estoy recibiendo. Mire aquí—le dijo mientras señalaba el versículo bíblico—ahora sí tendremos un gobierno bueno y eterno”—le expresó riendo. El maestro Gaudencio se gozó con su discípulo, y tan sólo le dijo: “Es por ello que cada día debemos de tener gratitud por su gran regalía. Servirle con alegría, con amor y excelencia, y esperar que Él venga con toda paciencia” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Una vida de gratitud”; 12-04-2019.

A diario debo de estar agradecido con mi Dios y Señor por todo su amor. Por su gran sacrificio en esa cruz del Calvario, por haberme hecho hijo suyo y heredarme un reino inconmovible y eterno; donde brota todo lo bueno. Eso es para estar rebosante de gratitud, para ser feliz cada día, para que nosotros le podamos servir a los demás, con alegría, gozo y honestidad. “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;” Heb.12:28.

Te alabo Padre y me alegro en Ti porque estoy contigo eternamente agradecido. Por ese reino de amor que me has heredado, por esa tal manera de amarnos tanto, por ese sacrificio de tu Hijo amado en el Calvario, por tu guía a través de tu Espíritu Santo, gracias amado Padre, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Fervientes en espíritu sirviendo


¿Cómo obtengo felicidad?
Al servir: “Ay maestro, soy muy infeliz. No he logrado terminar mis proyectos, no he podido culminar, me he quedado por ahí. No tengo el título deseado, no he viajado. Todo lo que había planificado para mí, por la borda lo he echado. ¿Qué puedo hacer maestro para ser feliz?”—preguntó Eulogia con rostro infeliz. El maestro pensativo le dijo muy asertivo: “La felicidad no es algo que tienes que buscar. Es sencillo, la felicidad es fruto del amor y del servicio. En este ejercicio es que obtienes como fruto, al servir y por lo tanto amar: la felicidad.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La felicidad obtendrás al servir y al amar”; 07-09-2018.

Decidimos ser felices cuando aprendemos a amar, cuando servimos a las personas que tienen necesidad. La felicidad no está en el dinero que ganas, en los viajes realizados, en las propiedades que has comprado, en los títulos que has logrado. No, la felicidad es un fruto que obtenemos de alegría, fortaleza y satisfacción, cuando amamos y servimos a los demás. Cuando resolvemos a otros alguna necesidad y como el samaritano, a ti todo te ha costado. “En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;” Rom.12:11.

Padre, cuando servimos y amamos con diligencia y somos fervientes en espíritu sirviéndote al servir a los demás, es cuando en realidad encontramos la felicidad en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

lunes, 6 de agosto de 2018

Donde Cristo está está su servidor


¿Cómo encuentro la honra de Dios?
Sirviéndole al Señor: “Es la más dura escogencia, porque renuncias a lo que tú deseas, para escoger hacer lo que el Señor quiera. Pero en la medida que vas sirviendo, te vas dando cuenta que Él te ha llamado de corazón, para que pongas en práctica tu vocación. De manera que al servir a otros, encuentras tu completa realización. Por eso nos preparamos a diario, para que la semilla del Señor pueda producir en frutos al ciento por uno. Y esos frutos son el resultado de tu amor, de tu servicio. Ahí está la bendición del Altísimo.”—habló el maestro Gaudencio explicando el porqué del necesario diario crecimiento.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sirve al Señor y encontrarás la honra de Dios”; 05-08-2018.

Dios nos amó por medio del sacrificio que hizo su Hijo en la cruz del Calvario. Así que mostró su amor dándose todo para sacarme de la oscuridad, la esclavitud y la muerte. De tal manera que ahora desea que me prepare para dar a otros, lo que a mí Él me dio por medio de otros. Si quiero servir en el Reino; debo de seguir al Señor. Y además servirle, ¿cómo?: Sirviendo y amando al prójimo en su nombre, para su gloria. “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.” Jn.12:26.

Padre, permite que mi ser y mis pies sigan siempre a tu amado Hijo Jesús, que tu Santo Espíritu me guíe siempre en camino de rectitud, para poder servirle, para poder servir a mi prójimo y cumplir tus propósitos en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 2 de agosto de 2018

Nada de tu trabajo para llevar


¿Qué me llevaré cuando me marche de este mundo?
De lo que tengo nada, de lo que he dado todo: “¿Qué haces a estas horas Aurelio en tu trabajo? Tu mujer y tus hijos te esperan en casa, allá abajo”—le expresó con amor Gaudencio al joven trabajador. “Tengo que trabajar duro maestro, no sólo para llevar el sustento sino que también para realizar mi sueño. Quiero tener mucho dinero, acumular lo suficiente mientras puedo, para tiempo después, pasar una buena vejez”—le contestó Aurelio. “Deberías de pasar una vida buena ya y no pensar que viejo la conseguirás. Atiende y ama a los tuyos, cuando te vayas nada te llevarás. Y te aseguro que lo que tengas nada será tuyo, allá nada de eso cuenta. No tendrás nada acumulado, sino lo que tú has dado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Lo que cuenta no es lo que tengas, sino lo que das”; 01-08-2018.

No es lo que acumulemos lo importante, sino lo que hemos dado a los demás. De este mundo nada material nos vamos a llevar. Como nacimos desnudos, así nos vamos. Pero en toda esta vida preguntémonos: ¿qué hemos dado a los demás? Tiempo, amor, consejos, apoyo, ayuda a otros, educación, fortaleza, experiencias, esperanzas, buena Palabra, profecía, vida eterna, acompañamientos, vestido, comida, alegrías, consuelo, recursos, etc. Porque no valemos por lo que tenemos, sino por lo que hemos dado a otros. “Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano.” Ecl.5:15.

Padre, lo importante del trabajo no es el fruto que pueda acumular para mí, sino lo que pueda dar y compartir. Que mi vida no se trate de acumular para mí, sino de dar a los demás en tu nombre Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 30 de julio de 2018

Siervo de los demás


¿Qué debo hacer para ser el mejor de todos?
Servir a los demás: “Es que me tienen que servir: soy el que ha estudiado, el mejor entrenado, así que los demás deben de ayudarme a mí. Es la ley natural, al mejor dotado debes de ayudar.  Pero estoy frustrado, no lo hacen y más bien a mí me tienen a un lado, soy por todos ellos más bien despreciado”—expresó bien afectado el tal Eulalio. Eustaquio le quedó viendo como con pesar, y le así habló después de pensar: “Si quieres en realidad ser el mayor, y que además tengas aceptación, mira lo que nos aconseja el Reino de Dios: Ser de los demás el siervo.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mayor es el siervo de Dios”; 29-07-2018.

Todos de alguna u otra manera queremos la atención para nosotros. Los reflectores de la vida deben de estar apuntando a nuestra figura e imagen, considerando reflectores a los demás. Es una inclinación egocéntrica, siempre figurar, siempre resaltar. Cuando nos rechazan y no logramos acaparar el ser servido, entonces nos quejamos, señalamos, criticamos, murmuramos. Esto también es egoísmo. Dios tiene una solución: ¿Quieres ser el mejor, el mayor, el más importante de todos? Sirve a los demás y entonces verás que todos tus problemas también se acabarán. “El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.” Mat.23:11.

Padre, pon en mí ese querer como el hacer para servir a los demás. Que tu amor me dé el poder para ser siervo de todos y velar por las necesidades de los demás y no las mías, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 10 de julio de 2018

En las tinieblas nacerá tu luz

¿Cómo puedo salir de mi oscuridad?
Al servir a otros: “El aislarse solitariamente no resuelve tu miedo a ser dañado por la gente. Ni tampoco encuentras en tu clausura, la manera y la forma de salir de tus honduras. La comunidad es importante para poder vencer errores y defectos; estar en unidad es bueno para vencer el temor, para crecer, para aprender. Y llegar a servir, es la mejor manera para de tu oscuridad salir. Así que es importante “ser parte de algo”; y, mucho más cuando ese “algo” es servir para bien a los demás. No temas: comparte, da, ayuda, fortalece; y, testifica luego de cómo Dios te ha sacado de la aflicción, del terror y del miedo.”—meditó en voz alta el sabio Gaudencio ante su audiencia escolar, sin más ni más.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Servir con alegría para ver la luz del día”; 09-07-2018.

Cuando hemos sido afectados por cualquiera de los daños que ocasiona este mundo afectado y caído, tendemos a inclinarnos en un aislamiento silencioso. El temor, las adicciones, la intolerancia, el mal humor, la inquietud, la ansiedad, el ser huraño, estar a la defensiva, etc., son muestras de ese aislamiento. Nos volvemos “aparte de algo” y no queremos colaborar en nada. Pero cuando llegamos al Señor, y aprendemos a tener una comunión con Él, somos parte de su Iglesia, y el servir a los demás es parte de ser parte; nuestras tinieblas se disipan y nace en nosotros nuestra luz: “y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.” Is.58:10.

Padre, servir no es una opción para nosotros, es una obligación, es agradecer y dar parte de lo que Tú nos das, es reflejar tu gloria, es luz y paz en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 9 de julio de 2018

Dormir como Él en la tempestad


¿Qué debemos de Jesucristo aprender?
A dormir en medio de la tempestad: “Amiga, amiga, ¡no sé qué hacer! Está pasando la barca de mi vida, por una tormenta que la sacude de noche y de día. Temo que voy todo a perder.  Dime, ¿qué debo de hacer?”—suplicó Eulogia a su amiga Orquídea. La suave y amorosa sonrisa de la joven Orquídea, llenó de extraña paz a Eulogia, por eso le escuchó cuando su amiga le habló: “Debes de aprender a tener total confianza en Él. En Dios tu Padre amado, el que siempre estará a tu lado. Por lo tanto, aunque la barca de tu vida sea mecida por la tormenta más aguerrida, debes de aprender de Jesucristo: Su barca, en una gran tormenta por olas enormes era cubierta, las ondas la estremecían; pero Él, confiando en su Padre, tranquilamente dormía” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Aprende a dormir durante las tormentas que has de vivir”; 08-07-2018.

Cualquiera que sea el dolor, o la dificultad que pueda traer algún día; cualquiera que sea el tamaño de la tormenta que enfrentas, debemos de aprender a tener plena confianza en Él. Esa es nuestra manifestación de fe: agradecido, humilde, adorándole, sirviéndole, calmado y siendo siervo con los demás. He ahí nuestra actitud: Un espíritu que sea contagioso a los demás, donde se exprese la confianza en Dios de manera total. Y también, una amorosa manifestación de ayudar a otros. “Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.” Mt.8:24

Padre, te pido que me puedas dar esa total confianza y fe en Ti para poder dormir a placer en medio de cualquier tempestad. Oro para que pueda dar esa calma y confianza a otros que puedan estar sufriendo miedo por sus tormentas, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 1 de julio de 2018

Los de limpio corazón


¿Quiénes verán a Dios?
Los de limpio corazón: “No sé, no sé. ¿Cómo se puede creer en un Dios que no se puede ver?”—preguntó Eulalio totalmente azorado. Gaudencio le respondió calmado: “¿Quién dice que no puedes ver a Dios? Sí que puedes. Si te dispones a tener un limpio corazón, perfectamente podrás ver a Dios. Y te estoy hablando que podrás verlo en esta vida, podrás verlo en vos. Ahora, esto es fijo: que por tu cuenta jamás podrás tener un corazón limpio. Sólo será posible, si quien lo limpia es el Espíritu. Así, cuando perdones, podrás ver a Dios. Cuando des a otros, misericordia, podrás ver a Dios. Cuando realices cosas que jamás lo harías por ti mismo; conocerás al Altísimo” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Un limpio corazón, sólo con Dios”; 30-06-2018.

El Rey David oraba así en el salmo 51:10: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.”. Sólo Él puede limpiar nuestro corazón: perdonando nuestros pecados, instruyéndonos en su conocimiento, dándonos su misericordia y verdad. Cuando reconocemos que sin Él nada podemos hacer, cuando aceptamos que le necesitamos. Cuando perdonamos, cuando reconocemos nuestros errores, los confesamos y pedimos perdón; ya a Dios, o a otra persona. Cuando ayudamos, servimos y amamos. Ahí entonces, vemos a Dios; pues no nos vemos nosotros. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Mt.5:8.

Padre, te veo en mí cuando no me veo a mí. Cuando no me enfoco en lo mío, sino en Ti y tus propósitos. Cuando me humillo porque perdón pido, cuando reconozco mis errores, cuando me dispongo a ser misericordioso, cuando sirvo por amor, cuando amo. Entonces es cuando te veo, porque mi corazón has limpiado en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón; feliz día en el Señor.

lunes, 28 de mayo de 2018

La disciplina en el Señor


¿Qué se necesita para cumplir con tareas diarias continuamente?
Disciplina en el Señor: “Puertas he tocado y tocado, pero no veo en mi ministerio ningún resultado. He tenido la promesa del Señor de que mi labor será bendecida y que podré ayudar a muchas familias. ¿Pero no veo ningún avance, ni gente que quiera recursos donarme?”—se quejó frustrado Eustaquio. El maestro Gaudencio le dijo. “¿Y eres disciplinado?”—Eustaquio quedó intrigado y preguntó: “¿Cómo así?”. El sabio prosiguió: “¿Te has levantado cada mañana y a Dios le has orado? ¿Has abierto el ministerio y has comenzado a servir tú primero? ¿Si le has creído al Señor, has puesto tú de tu dinero para empezar tu labor? ¿Te has presentado a diario en tu ministerio para servir con agrado?” Eustaquio quedó consternado y tan sólo dijo: “No”. “El primero que debe de creer en la Palabra que Dios le dio, sos vos. Y luego tienes que orar, trabajar y servir con disciplina germánica para que veas cumplir esa Palabra” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Disciplina diaria para ver cumplida su Palabra”; 27-05-2018.

La disciplina, que en este caso quiero resaltar como el conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera constante conducen a cierto resultado, no es fácil. Para adorar y alabar al Señor tenemos que tener disciplina.  Para estudiar, para trabajar, para abrir un negocio, para el ejercicio, para servir, para el ministerio del Señor; se necesita de la disciplina. Cuando hacemos algo constantemente y de la misma forma, o sea en forma disciplinada, entonces llega a convertirse en un hábito, y si se trata de hacerlo para el Señor, entonces es un buen hábito. “Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.” Sal.145:1-2.

Padre, ayúdame a cumplir disciplinadamente con aquellos aspectos en mi vida que te den gloria y exaltación a tu nombre. Tú eres mi guía y maestro, soy formado en disciplina para amarte y servirte para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 7 de abril de 2018

Servir y amar para el Universo conquistar


¿Qué debemos hacer antes de querer conquistar el Universo?
Servir y amar a nuestro prójimo primero: : “Aurelio se encontraba desecho, estaba frustrado porque sus metas y sueños no había alcanzado: “Habría querido alcanzar y ver, te lo apuesto, las glorias y las maravillas del Universo. Pero, en vez de eso, ¿qué he hecho? Patinar y patinar y nunca ver mis sueños alcanzar”—le confesó sinceramente al maestro Gaudencio, éste le dijo pausadamente: “Debes de aprender a dejar a un lado tu frustración, tu preocupación, tu autocompasión. Quizás por el momento no puedas ver las glorias y regiones desconocidas del Universo, pero con Dios te voy a enseñar, la mejor manera de sentirte total y completamente realizado: si amas a tu prójimo y le sirves lado a lado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sirviendo a los demás primero, conquisto el Universo”; 06-04-2018. 

Creemos tontamente que la verdadera satisfacción está en haber alcanzado los peldaños más altos de la escalera de la humanidad. La verdadera bendición está en poder llegar a alcanzar la paz, viviendo en un mundo turbulento. La satisfacción personal y la realización no está en los bienes comprados, ni en los títulos alcanzados, ni en el dinero ahorrado, ni en las propiedades adquiridas; se encuentra sirviendo con amor a los demás, ayudando en sus necesidades y siendo agentes de cambio del Reino.  Cuando damos, cambiamos. “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” Hch.20:35.

Padre, que pueda ser siempre un dador alegre, una persona que sirva a los demás, que pueda llegar a tener siempre esa paz interior. Porque el gozo no se compra, se adquiere sirviendo a los otros, de esa manera alcanzaré a conocerte a Ti y a este Universo, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 4 de abril de 2018

La llave de la buena voluntad


¿Cuál es la llave que hace posible que nuestra fe produzca obras?
La buena voluntad: “Lo único que se necesita es una llave, y la decisión de abrir la puerta. Para nuestro caso solo hay una llave, que se llama la buena voluntad. Una vez que la buena voluntad ha quitado el cerrojo, la puerta se abrirá casi por sí misma. Cuando miramos a través de ella, podemos leer una inscripción: "Esta es la vía hacia una fe que obra."” AA.HIVOC.co -LA BUENA VOLUNTAD-

No es poder de lo Alto, pero sí la buena voluntad proviene de lo Alto. Para ayudar, para servir, para mostrar que tienes la fe en el Altísimo; no se necesita dirigir un ministerio especial; no se requiere tener grandes recursos, ni tampoco conocer y dominar tal o cual ciencia.  Lo que se necesita es tener buena voluntad y disponerse a ayudar a aquellos que tienen necesidad. Como Dios la tuvo para con nosotros, con el fin de darnos paz. “Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” Sgo.2:15-17.

Padre, gracias porque a través de la buena voluntad podemos llegar a disponernos a servir a los demás en sus necesidades. Gracias porque por esta buena volutad, nuestra fe puede tener obras para tu gloria.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 23 de marzo de 2018

Bienestar espiritual antes que el material


¿Qué debe de preceder al bienestar material?
El bienestar espiritual: “Eulalio estaba ansioso, su economía dependía de ese trabajo que estaba poco seguro que conseguiría. “La competencia es muy alta, porque el trabajo da muy buena paga. Estoy ansioso porque necesito ese sueldo, tengo temor financiero, pero se me quitará cuando obtenga el dinero que yo quiero.”  Gaudencio lo quedó fijo viendo, y le dijo sonriendo: “Eliminar tu temor y ansiedad porque no tienes el dinero que esperas ganar y mejorar tu situación económica, son dos cosas muy diferentes que hay que tratar. El temor y la ansiedad no se irán porque tú puedas obtener más. Eso es un problema espiritual, no material. Debes de saber que tienes primero que buscar el Reino de Dios y su justicia, primero los asuntos espirituales; para luego, obtener todas esas cosas materiales.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Primero el Reino de Dios y luego se te va el temor”; 22-03-2018. 

Cuando buscamos primero las cosas del Reino, su justicia.  Cuando aprendemos a servir a los demás y dar; entonces, nuestra situación pasa a segundo plano. Atendemos las necesidades de otras personas y Dios atiende las nuestras. Dios me ha dado dones y talentos para servir a otros.  También me ha dado recursos para servir de bendición. Si yo trabajo para ayudar y no para poseer, hay un cambio en mí.  Si yo aprendo a disfrutar lo que Dios me da y compartir, si sé que Él me lo da para gozar de su usufructo y no para ser el “dueño”; no habrá más ansiedad ni temor financiero. “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mt.6: 31-33.


Padre, permite que siempre busque tu Reino y su Justicia, que tenga en mente que las cosas son un medio, no el fin; y que lo principal es tener para ayudar y no para poseer, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

martes, 27 de febrero de 2018

Dios nos es injusto para olivdar tu obra

¿De quién tenemos recompensa si servimos con amor?
Del mismo Dios y Señor nuestro: “Comparta con todos gustosamente su amor, su alegría, su felicidad, su tiempo, su comida, su dinero. Reparta todo el afecto de que sea capaz con el corazón abierto y contento. Haga todo lo que pueda por los demás, y en respuesta le vendrán incontables bendiciones. El compartir atrae a los demás hacia usted. Acepte todo lo que venga como enviado por Dios, y, recíbalo con una regia bienvenida. Puede usted no ver jamás los resultados de haber compartido. Hoy pueden ellos no necesitar de usted, pero el mañana puede traer los resultados de que usted haya compartido hoy.” Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved.

Nuestro amado Dios jamás olvidará la obra de amor que nosotros hagamos por los demás. Mira que hay todo un abanico para poder compartir y ser capaces de darnos por los demás. Desde un vaso de agua, una palabra gentil y amable, un brazo extendido que ayuda a quien está en el suelo o a quien quiera pasar una calle.  Compartir tu alegría, tu gozo, tu testimonio, tus fortalezas, tus experiencias, tus sueños, tus esperanzas. Y qué de compartir comida, tiempo, dinero, presencia. “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.” Heb.6:10.

Padre, dispón de nosotros para poder con gozo darnos a los demás de manera que podamos servir a nuestros hermanos y prójimos de acuerdo a tu voluntad, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. 

sábado, 9 de diciembre de 2017

Vivir para servir, servir para vivir

¿Qué debemos de hacer según tengamos la oportunidad?
De hacer el bien a los demás: “Es una palabra sencilla sin títulos, simplemente es servicio. Servir es estar apta o ser útil una persona, o una cosa, para lograr un fin, un bien a una persona o grupo de personas. Es la condición voluntaria de alguien, que está a disposición de otro, para hacer lo que éste exige u ordena.  El servir requiere de una actitud elevada y fuerte.  Es dar solución a una necesidad.  Nos legó N. Eldon Tanner esta frase: “El servicio es la renta que pagamos por el privilegio de vivir en esta tierra”Es un privilegio, un ministerio del Reino; le da significado a tu vocación, estudios y trabajo. Es la razón por la cual vivimos; es un mandato de Cristo”—expresó el sabio Gaudencio a sus estudiantes como maestro.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La razón para vivir es, a los demás servir”; 08-12-2017. 

Escuché por ahí el siguiente adagio: “El que no sirve para servir, no sirve”; hay otros hermosos como: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”; “Vivir para servir, servir para vivir”; etc. Si en realidad queremos tener un propósito para esta vida, ese propósito es el servir a los demás, cualquiera que sea el área en que queramos ayudar. El servir es vida, es alegría, es fe, es gozo, es bondad, es benignidad.  El servir es amar a los demás. “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” Gál.6:10.

Padre, te doy gracias por la oportunidad que nos das en Ti, para ayudar a los demás.  Tu palabra nos exhorta a servir, porque ciertamente sólo así podemos demostrar tu amor hacia los demás.  Ese amor tuyo reflejado en mí, en el nombre de Jesús amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Somos pobre cuando no sabemos dar

¿Qué le sucede al que ama el dinero?
Nunca se va a saciar: “No conoces que padeces la opinión que tienes de la pobreza, y no la pobreza que tienes.  Eres pobre porque te parece que lo eres … “Moléstame la pobreza”, la pobreza no molesta sino al que no sabe con ella ser rico.  Epicuro dijo: Si quieres ser rico, no añadas dinero, quita codicia. “Soy pobre”, de lo necesario ninguno es pobre, de lo superfluo ninguno es rico... Dijeras verdad si dijeras: Yo me hago pobre, no porque no tengo mucho, sino porque no me contento con poco...A tí parece mucho, á él poco, pues desea más.”  Obras de Francisco Quevedo Villegas 1859; poeta español.

La codicia, ese deseo insaciable por poseer muchas cosas, especialmente bienes y riquezas, es un mal que de alguna u otra manera llevamos dentro. Los anuncios de venta de artículos, de préstamos, de tarjetas de crédito, etc., se enfocan en tocar esos delicados filamentos internos nuestros, de la codicia. En este mundo afectado, todo se te muestra para hacerte pensar que eres pobre y que necesitas siempre más.  Pero no es así, cuando sirves y tú a los demás te das, entonces eres rico.  “El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.”  Ecl.5:10.

Padre, ser pobre es un estado mental, es una creencia.  Tú nos has diseñado para ser ricos, pues nos has dado talentos, destrezas, conocimiento, inteligencia y ciencia; sentimientos para amar y darnos a los demás.  Soy realmente rico cuando a Ti te tengo, tengo a los míos y puedo amar y servir.  Cuando soy agradecido contigo por lo que tengo y me das, cuando no codicio más; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

La locura del amor de Dios

¿Qué buscaré con ansias y compulsión?
La locura del amor de Dios: “Lo que veo es puro fanatismo, locura desborda al infinito.  Está bien creer en Dios, pero eso de abandonar todo lo que sos: dejar de festejar y ya no bacanalear, abandonar tus antiguas amistades y no frecuentar ya las discotecas y lupanares.  Dejar de fumar, de tomar y todos los días frecuentar tu comunidad espiritual, me parece una locura sin par.”—le expresó Eulalio a su amigo Eustaquio.  “Y te faltó: ahora medito y reflexiono, a diario estudio la Palabra de Dios.  Leo literatura de provecho, aquella que te hace crecer. Sirvo a los necesitados de amor y a ellos comparto mi experiencia, mi fortaleza y mi esperanza en este Reino de Dios.  Sé que para ti es locura, pero el loco he sido yo, ahora Dios me ha devuelto la cordura” Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Maravillosa locura me ha devuelto Dios”; 09-11-2017. 

Es que la manera de pensar, como producto de existir, vivir, estar y actuar en un mundo caótico, afectado y caído; es de la misma manera. Cuando conocemos al Señor entonces comenzamos a creer su Palabra por la fe que renace en nosotros.  Al creerla, meditarla, vivirla y actuarla nuestros pensamientos y actuaciones van cambiando tanto, que se hacen diametralmente opuesto a lo que ha sido norma en este mundo.  Por eso es que la persona natural, sin Dios, piensa que lo que hacemos es locura.  Y no puede ser entendida porque se discierne por el propio Espíritu de Dios. “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”  1Cor.2:14.

Padre, gracias por tu fe, por tu Palabra, por la divina locura de tu Reino, porque ciertamente nos enseñas a pensar de esa tal manera, que pensaste y actuaste Tú en Cristo Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Amarnos los unos a los otros

¿Por qué amarnos los unos a los otros?
Porque al dar amor, recibimos amor.  Al recibir amor, podemos dar amor: “Al estar encerrado en mis propios deseos, al vivir en ese error, me privé de poder dar amor. Pero cuando vine a esta comunidad, donde recibí comprensión, amor y hermandad; pude aprender a ser útil a los demás.”—testificó entusiasmado Eustaquio.  “Si bien la ley espiritual nos dice que dando es como recibimos, nuestra vida tiene propósito, cuando el amor compartimos”—se expresó Gaudencio, el sabio maestro.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Una vida con propósito: Al amarnos los unos a los otros”; 05-11-2017.

Cuando al Señor llegamos y en la iglesia o comunidad de fe nos congregamos, sentimos el amor de hermanos.  Nos reciben, nos comprenden: sin juzgarnos, sin señalarnos. Nos animan y nos preparan para emprender los propósitos del Altísimo en nuestras vidas.  Entonces servimos a otros y le damos también de ese amor recibido.  La verdad es que nuestra vida se abre para adquirir un propósito en Dios, y esto es posible cuando nos amamos los unos a los otros. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”  Jn.13:34.

Padre, te doy gracias por la comunidad espiritual donde me has llevado.  Ahí me recibieron con ese amor que cubre multitud de pecados. No me señalaron, no me juzgaron.  Tan sólo me dieron la oportunidad de poder ser como ellos para poder dar luego, amor a los demás, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


jueves, 26 de octubre de 2017

Trabajar, servir y crear para al Señor exaltar

¿Cómo debemos de trabajar y servir?
Como siervos de Cristo: “Aurelio fue quien dio la orden: “Ya se fue el jefe, pueden descansar y relajarse. A divertirse, yo montaré guardia y estaré pendiente.”  Su amigo Eustaquio llegó donde él y así le aconsejó: “Tú eres un gerente, tu jefe ha confiado en ti plenamente.  ¿Por qué vas a trabajar eficientemente mientras él está presente? Debes de trabajar siempre de corazón, no para agradar a los hombres, sino para engrandecer al Señor. Esta es la voluntad de Dios” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No agradando a los hombres sino a Dios” 25-10-2017.

Trabajar, producir, crear, son dones que Dios nos ha dado al ser hechos a imagen de Él.  Nos parecemos más al Señor, cuando servimos, cuando resolvemos necesidades y cuando lo hacemos con calidad, eficiencia y productividad.  Pero muchos de nosotros aún creemos que el trabajo es una “maldición” y no una bendición.  Por eso, muchos lo hacemos sólo para servir al ojo, o sea, mientras nos están observando y vigilando.  Muchos lo hacemos para agradar a los hombres.  Sin embargo, podemos trabajar de manera excelente como sirviendo a Cristo, nuestro Señor.  “No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios”. Efe.6:6.

Padre, que pueda producir, trabajar, crear, con mucha alegría, gozo y productividad.  Que lo que hago sea para exaltar tus dones y darte la gloria a Ti en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Crecer para la obra de Dios hacer

¿Qué se necesita para poder servir bien?
Crecer: “¿Y para qué quiero estudiar, disciplinarme o en la Palabra de Dios meditar?  Si lo que deseo es ser alguien importante.  Quiero tener a mucha gente a quien mandar, mucho dinero para gastar y muchas propiedades con muchos amigos para disfrutar”—expresó con entusiasmo el joven Eulalio.  El sabio Gaudencio le dijo contento: “Jajajajaja, risa me das con tus argumentos estrafalarios mi buen Eulalio, no ves que para ser alguien importante, se necesita crecer de manera constante” Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Si la obra del Señor quieres hacer, en Él necesitas crecer”; 26-09-2017. 

Decía el poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe: “Todo el mundo quiere ser alguien, pero nadie quiere crecer.”  Queremos ministerios, puestos “importantes”, aumentos salariales, queremos “ser alguien”.  Por otro lado, no queremos la disciplina, ni el ser constantes, menos perseverantes.  No deseamos estudiar, prepararnos, adquirir valores; con Dios relacionarnos, meditar y su Palabra escudriñar.  No queremos crecer de manera integral. Aun aquel muchacho pastor que mató al gigante, si quería ser rey, tenía que crecer. “Y David iba adelantando y creciendo, y Jehová de los ejércitos estaba con él.” 1Cr.11:9.

Padre, Tú quieres nuestro continuo crecimiento, sobre todo en tu conocimiento.  Porque cuando así lo hacemos, vamos creciendo y creciendo para poder llegar a ser, un servidor completo para tu gloria.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.