Mostrando entradas con la etiqueta yo en ti confío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta yo en ti confío. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2026

¿Qué hago en el día que temo?

Confío en el Eterno: “Por supuesto que lo que mis enemigos desean es que esté asustada hasta al extremo, que el miedo cale mis huesos. Y, lo confieso, el acoso de ellos me causa horror. Pero el día que tengo miedo, confío en mi Señor. Cuando hago esto, se va de mí todo temor.”—confesó Eunomía con valor. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con vigor: “Tu serenidad y paz, no están basados en tu control, sino en la plena confianza en nuestro Dios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cuando siento temor, confío plenamente en mi Señor”; 09-04-2026.

Sentir temor por el acoso enemigo, por su inclemente persecución es muy normal en todos nosotros. Cuando me acercó a Dios en oración para exponerle toda mi situación y hasta cómo me siento emocionalmente, es excelente decisión. Porque es en la intimidad que nos refugiamos en su presencia y entonces, en el día que temo, mi confianza en Él es plena. Ahí hay descanso, paz y tranquilidad, aún en medio de la tormenta. “En el día que temo, Yo en ti confío.” Sal.56:3.

Padre, mi paz interna no proviene de mi fortaleza, no. De hecho, tiene como fundamento mi refugio y total confianza en tu persona. Porque cuando tengo temor, me refugio en Ti y te dejo todos mis asuntos, incluyendo mi vida, en tus manos. Y ahí me das descanso. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

domingo, 15 de marzo de 2026

¿Qué hago en el día que temo?

Confío en el Eterno: “Por supuesto que lo que mis enemigos desean es que esté asustada hasta al extremo, que el miedo cale mis huesos. Y, lo confieso, el acoso de ellos me causa horror. Pero el día que tengo miedo, confío en mi Señor. Cuando hago esto, se va de mí todo temor.”—confesó Eunomía con valor. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó con vigor: “Tu serenidad y paz, no están basados en tu control, sino en la plena confianza en nuestro Dios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cuando siento temor, confío plenamente en mi Señor”; 09-04-2026.

Sentir temor por el acoso enemigo, por su inclemente persecución es muy normal en todos nosotros. Cuando me acercó a Dios en oración para exponerle toda mi situación y hasta cómo me siento emocionalmente, es excelente decisión. Porque es en la intimidad que nos refugiamos en su presencia y entonces, en el día que temo, mi confianza en Él es plena. Ahí hay descanso, paz y tranquilidad, aún en medio de la tormenta. “En el día que temo, Yo en ti confío.” Sal.56:3.

Padre, mi paz interna no proviene de mi fortaleza, no. De hecho, tiene como fundamento mi refugio y total confianza en tu persona. Porque cuando tengo temor, me refugio en Ti y te dejo todos mis asuntos, incluyendo mi vida, en tus manos. Y ahí me das descanso. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

domingo, 24 de enero de 2021


 ¿Qué hemos de hacer en el día que temamos?

Confiar en Dios: “Eustosia confesó que en realidad sentía temor: “Sé que una cristiana no debe de temer, aunque confieso que no todas las veces puedo, hay veces que siento miedo.”—expresó honestamente. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo encarecidamente: “Como seres humanos, es natural que a veces sintamos miedo, pero debes de decirte: En el día del temor, en Ti Jehová confío yo” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En el día del temor, en Ti confío oh Dios”; 21-01-20121.

Cuando nosotros ya no tenemos temor, es porque ya hemos vencido muchas veces a ese sentimiento angustiante. Así que como humanos, vamos a tener temor, y no es problema sentir un poco del mismo. El problema es que ese temor nos paralice: para estudiar, para trabajar, para cumplir, para dejar atrás el resentimiento, la amargura, el odio, el rencor, la apatía. etc. Porque el temor anquilosa, incluso el llamado de Dios y hasta nuestra vocación. Pero en el día que temamos, aprendemos y decimos: En Dios confiamos. “En el día que temo, Yo en ti confío.” Sal.56:3.

Padre, siempre que me quiere invadir el temor, acudo inmediatamente a Ti y te lo expongo, para que Tú te hagas cargo de ese horrible sentimiento. Y cuando en Ti confío totalmente, ese temor de mí, desaparece, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.