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jueves, 30 de julio de 2020

“Tú eres mi Padre, mi Dios y la Roca de mi salvación”


¿Qué le clamo a diario a mi Señor?
Tú eres mi Padre, mi Dios y mi Roca: “Fue Eustaquio quien hizo este comentario: “Cada día que me acerco a Dios y le doy gracias, le pido que en todo el día me acompañe y que muestre el mejor camino por donde ande.”—con entusiasmo se expresó. Su maestro, el sabio Gaudencio le compartió: “Cuando recibo todas sus hermosas bendiciones, clamo a Él con todo mi corazón y le digo con emoción: Mi Padre eres Tú, mi Dios y la Roca de mi salvación”

Y es que a diario comprobamos la bondad, el cuidado, el conocimiento y la provisión que tiene nuestro Dios para nosotros. Y todo ese bien abundante en un diario agradecimiento debe de manifestarse. Por eso cada día le clamo y le remarco: Eres mi Padre amado, eres mi Dios adorado, eres mi Roca firme que me salva en todo, sin límites. “Y él clamará a mí: “Tú eres mi Padre, mi Dios y la Roca de mi salvación”. Sal.89:26 NTV.

Padre, gracias por todas tus múltiples bendiciones, por tu divina protección diaria, por tu guía, por tu consejo, por tu Palabra.

domingo, 16 de febrero de 2020

Haced duelo delante de Abner.

¿Qué debemos de hacer cuando las personas nos fallan?
Dejarle estas fallas a Dios: “Aurelio venía molesto, dijo muy descontento: “Eulalio me tiene enojado, hizo algo descabellado. Se portó injustamente con Laurentino y lo humilló delante de todos sus amigos. Voy a hacerle lo mismo, vamos a ver si le gustará eso al que fue mi amigo”—dijo aún malhumorado. Su maestro el sabio Gaudencio le dijo muy concentrado: “La gente de vez en cuando te fallará, ¿tú también te sumarás para hacer más mal?” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “De las fallas de los demás no te vengarás”; 15-02-2020.

Cuando convierto mis expectativas, mis esperanzas en exigencias; de pronto, surge un problema: las situaciones y actitudes de las personas pueden dirigirse hacia resultados que no me pueden satisfacer. ¿Qué voy a hacer?: ¿Me auto conmiseraré? ¿Me vengaré? ¿Me enojaré de tal manera que reaccionaré de forma violenta? O mejor, confío plenamente en mi Señor y le dejó a Él esa situación. El rey David le dejó el asesinato de Abner al Señor y no se vengó de Joab. “Entonces dijo David a Joab, y a todo el pueblo que con él estaba: Rasgad vuestros vestidos, y ceñíos de cilicio, y haced duelo delante de Abner. Y el rey David iba detrás del féretro.” 2Sam.3:31.

Padre, que en aquellas “pequeñas cosas” que me alteran en las actitudes de las personas que a mí no me gustan, o aún en las “grandes” que yo considere: que no me altere; que pueda confiar en Ti para dejarlas en tus manos y no quiera yo vengarme o hacer justicia por mi mano, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.