Mostrando entradas con la etiqueta Cuando fueres a la casa de Dios guarda tu pie y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios porque no saben que hacen mal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuando fueres a la casa de Dios guarda tu pie y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios porque no saben que hacen mal. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de agosto de 2023

¿Qué debemos de hacer en la casa del Señor?

Oír más que hablar: “Llegó Eucario perplejo al templo. Estaban preciosas las alabanzas, había además un grupo de danza. Movimiento, música, cantos y banderas; daban al ambiente un toque de belleza. ¡De pronto! Todo eso cesó, llegó el momento de la oración. Eucario le dijo a su amigo Eulalio: “Es el momento que esperaba yo, ahora voy a hacerle varias promesas al Señor” Pero su amigo le dijo rotundamente que no. ¿Por qué maestro, Eulalio hizo eso?”—inquirió Eufracio con afán. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo a manera de refrán: “Cuando fueres a la casa de Jehová, ten cuidado en no ofrecer sacrificios por emoción, porque no podrás hacerlos sin la ayuda del Señor.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mejor oye la Palabra y no ofrezcas por el momento nada”; 15-08-2023.

Es mejor que actuemos sensatamente delante de Dios. Ahora no es necesario llevar votos o sacrificios al templo, porque el templo de Jehová somos nosotros. De tal manera que cuando oremos solos o en el templo, lo mejor será oír, escuchar lo que Dios tiene que decirnos. Para que después de conocer su Palabra oremos conforme a ella. “Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.” Ecl.5:1.

Padre, mejor es no decir nada que comprometerme a realizar algo delante de Ti y no hacerlo. Sé que sólo Tú podrás ayudarnos a realizar cualquier cambio o sacrificio, porque sólo en Ti está el hacerlo de manera continua y perseverante. Por eso a Ti y sólo a Ti te doy toda la gloria en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.