Mostrando entradas con la etiqueta Díganle a Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Díganle a Dios. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2020

¡Qué imponentes son tus obras!


¿Qué hemos de decirle a Dios?
Qué imponentes son tus obras: “Aurelio quiso indagar, por eso se atrevió a preguntar: “Maestro, ¿De dónde surge a Dios alabar?”—inquirió el joven de corazón. Su maestro, el sabio Gaudencio, así le contestó: “De las maravillas que Dios realiza al proceder a contestar a nuestro favor. Cuando a Él acudimos para que nos ayude a superar una angustiosa situación, vemos en su respuesta una poderosa acción. ¡Ahí nace el alabar a Dios!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La alabanza canta las imponentes obras de Dios”; 18-06-2020.

¿Qué cómo es alabar a nuestro Dios? Es decirle con palabras: ya directas y sencillas, ya en poema, o en una composición con música y letra las maravillas que Él por nosotros hace. Describe y dile a viva voz, en una oda o con maravillosa canción: Cuán imponentes son sus obras. Ya sea porque lo ha hecho en este momento, o por lo que por nosotros hizo con anterioridad. La más grandiosa de ellas: la salvación que nos dio y nos regaló, por medio del sacrificio de Jesucristo, nuestro Señor. “Díganle a Dios: «¡Qué imponentes son tus obras! Tus enemigos se arrastran ante tu gran poder.” Sal.66:3 NTV.

Padre mío, yo te doy gracias y te alabo por lo las maravillas que Tú has hecho en mi vida Señor. Gracias por mi familia, gracias por tus imponentes obras, por la vida de esos mellizos: Isabella y Caleb que ayer tuvo mi hija Darling Jill, por haberla salvado y tener con bien a los tres. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias

¿Con Dios de qué debemos de preocuparnos?
De nada: “Eustorgia llegó con el semblante lívido, luego se expresó con sigilo: “Tengo problemas y no cuento con lo que necesito. Estoy preocupada, no sé si pueda arreglar nada”—dijo lamentándose. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo muy contento: “Eustorgia, ¡no debes de preocuparte por nada! Porque ninguna preocupación ha dado a algún problema una solución. Más bien, esto te causa depresión. Ora, y habla con Dios del problema que tenés vos. Pero antes, recuerda bien lo que por ti el Señor ha hecho, y dale gracias por todo eso” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Decirle a Dios lo que necesito y darle gracias por lo que me ha provisto”; 27-12-2019.

Si aprendiéramos a llevarle en oración a Dios nuestras necesidades.  Si supiéramos que es mi relación espiritual con Dios y estar en su Palabra en reflexión para su debida aplicación, lo que resuelve todos mis problemas, entonces estaríamos viviendo de diferente manera. Ya no habría en nosotros preocupación, porque todo lo pondríamos en manos del Señor por medio de la oración. Le digo mis necesidades, pero también le agradezco por todo lo que Él por mí ha hecho. Al agradecerle, pues lo haré alabándole y diciéndole sus maravillas. “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.” Fil.4:6.

Padre, debo de aprender a poner en tus manos todos mis problemas, y con ello dejar de preocuparme por éstos. Basta decirte a Ti lo que yo padezco, pero también darte gracias por todo lo que por mí Tú has hecho. Gracias Señor por tu amor y cuidado, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.