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lunes, 8 de abril de 2024

¿Qué le pide la Novia al esposo?

Que se apresure: “A Eucario le pedí con ahínco: Ven, ven rápido amado mío. Corre hacia mí como un cervatillo. Maréame con tu presencia y tus fragancias, que yo siento que eres como una imponente montaña. Así le supliqué a mi esposo con todo amor y gozo”—le contó Eunomía a su maestro, con versos llenos de preciosa poesía. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo sin alegorías: “Ágil y raudo llegará a ti tu esposo, él en realidad vendrá muy pronto.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El esposo viene muy pronto”; 04-04-2024.

El último verso de Cantares, es un llamado de la Iglesia (la esposa del Cordero), a Jesucristo para que Él venga por ella. Al igual que en los últimos versos de Apocalipsis en el capítulo 22: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: ven…” (17); y el Esposo dice: “Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús” (20). Esta es una petición para que venga raudo y veloz pues cuando Él venga, estaremos “sobre las montañas de los aromas”, pues su presencia en este mundo, perfumará todo. “Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas.” Cnt.8:14.

Padre, me uno a ese coro que comenzó con el apóstol Juan, para decir: sí, ven Señor Jesús, porque ciertamente tu presencia traerá alegría, gozo, paz y justicia. Padre, que venga pronto, veloz, presuroso. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

lunes, 1 de enero de 2024

¿Cómo es nuestro amado Señor?

Hermoso: “Cuando Orquídea me expresó lo que pensaba de mí, en el aire me sentí. Me dijo que para ella dulce yo le era, que también había ganado mucho conmigo, pues me ve hermoso y bien parecido. Y que cuando tenemos intimidad se llena de albores, y siente que nuestra cama, es como un lecho de flores”—le confesó Eustaquio a su maestro con toda confianza. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo estas hermosas palabras: “Bellísima descripción de amor y de mucha pasión. Ella Eustaquio te ama, y te ama con todo su corazón” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mi amado es dulce y hermoso”; 29-12-2023.

¿Cómo no ver y además saber, que nuestro amado Señor es hermoso?  Su sacrificio en la cruz por nosotros, lo hace precioso a los ojos de nuestra rescatada alma. Además, no tomó en cuenta nuestra afectada situación de pecadores, sino que se dispuso a salvar lo que se había perdido. Se entregó por aquellos que jamás podrían haber llegado a Dios Padre sin su amor y expiación. Eso lo hace dulce, tierno y apacible. Cuando estamos en intimidad con Él, se siente mejor que estar acostados en un lecho de flores. “He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; Nuestro lecho es de flores.” Cnt.1:16. 

Padre, eres hermoso y bello a mis ojos, porque tu entrega es total por nosotros. Me has amado con ese dulce y delicado amor, con esa tal manera de amar; que has entregado todo lo valioso por mí. Mi alma te alaba, te bendice y te ama. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 18 de julio de 2020

Ven a tu jardín, amado mío; saborea sus mejores frutos

¿Y qué dice la esposa?
Ven a tu jardín amado mío: “Eulogia comentó contenta: “Me encanta ser el jardín de mi amado, es un símil muy preciado”—hizo Eulogia su comentario. Su maestro, el sabio Gaudencio la animó con esta oración: “¿Qué podrías decirle vos, a tu esposo de corazón?”—preguntó interesado. Eulogia le contestó teniendo en la garganta un torozón: “Llamaría a los vientos del sur y del norte, para que en mi jardín soplen. Y mi fragancia por todos lados del huerto la esparzan. De manera que mi amado venga por el dulce olor a jazmín, y coma de los dulces frutos de su jardín” Cuentos del Reino; Daniel Aragón: “Ven a tu jardín a comer frutos dulces para ti”; 17-07-2020.

Qué bella es la actitud de la esposa al llamar a su esposo, por la fragancia de su aroma en el jardín, a deleitarse con sus frutos y con perfume de alhelí. De igual manera que esta esposa amante, la iglesia debe de llamar a su esposo (Jesucristo), a través de esparcir por los cuatro puntos cardinales de la tierra, el aroma dulce que en nosotros produce, la reconciliación con Dios y la reconciliación de todas las cosas en Él. “¡Despierta, viento del norte! ¡Levántate, viento del sur! Soplen en mi jardín y esparzan su fragancia por todas partes. Ven a tu jardín, amado mío; saborea sus mejores frutos.” Ctr.4:16 NTV.

Padre, que nosotros como tu Iglesia podamos esparcir el aroma fragante de tu amor y justicia para que pueda tu amado Hijo olerlo y venir a este jardín donde le mostraremos los frutos de tu Iglesia amada, para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.