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domingo, 1 de agosto de 2021

¿En quién hay perdón?

En Dios: “Tan sólo quiero saber, a quién puedo acudir para mis pecados destruir”—fue la pregunta implícita en la frase, que Laurentino a su maestro dijo. El sabio Gaudencio le quedó viendo y así le confirmó: “Sólo en Jehová hay perdón, y su plan es hoy, que por Jesucristo encuentres tú y yo, la salvación” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En Jehová hay perdón, por medio de Jesucristo su plan de salvación”; 30-07-2021.

Cuando estamos conscientes que Dios, para perdonar nuestros pecados se valió de un Redentor, que se ofreció a sí mismo como ofrenda expiatoria por nosotros, y que ese Salvador es Jesucristo el Señor; tiene que ser reverenciado, alabado y exaltado por nosotros. Sólo en Jesucristo hay perdón y con ese perdón total, la salvación de Jehová. “Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado. Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.”  Sal.130:4-5.

Padre, en Ti hay perdón y sabemos que toda espera en Ti es fructífera y hermosa. Yo he encontrado tu perdón y salvación en Cristo Jesús, mi Señor. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

viernes, 2 de julio de 2021

¿Por qué espero en la Palabra de Dios?

Porque Él es mi escondedero y escudo: “Aureliano inquirió a su amigo Aurelio con esto: “¿Te has sentido que de pronto tú ya sabes, que no puedes hacer nada y tan sólo te quedas esperando en Dios y su palabra?—preguntó con entusiasmo. Aurelio así le contestó a su amigo: “Sí, es una sensación de impotencia ante un hecho que sabes que tú no tienes el poder para revertirlo de una vez. De Dios has recibido una Palabra, y tan sólo te queda esperar en Él” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios es el escudo y escondite que me ampara, mientras espero en su Palabra”; 29-06-2021.

Cuando de pronto el ambiente se carga con rayos y la lluvia cae con fuerza de tormenta, y si estamos en un parque, bosque o montaña; nosotros buscamos un seguro refugio mientras esperamos que la tempestad acampe porque se ha anunciado en la radio que unas horas menguará.  Así sucede en nuestra vida; habrá momentos que necesitemos de un refugio y de un escondedero. Necesitaremos un escudo y mientras estamos en Dios, tan sólo esperamos en sus promesas de amor, en su Palabra de vida. “Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado.” Sal.119:114.

Padre, mi escudo y mi refugio eres Señor en todo momento; y mientras pasa el vendaval en tu Palabra espero para contigo triunfar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.