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viernes, 30 de agosto de 2019

Todos mis caminos te son conocidos


¿Qué conoce Dios de nosotros?
Nuestros pensamientos y todos nuestros caminos: “Eulogia se sentía como una excursionista perdida: “Estoy muy confundida conmigo misma. He querido hacer lo bueno y servir a los demás, pero todo lo he echado a perder, lo he tirado al fondo sin más ni más.  No sé qué me pasa, ni después qué pasará.”—confesó como sintiéndose extraña consigo misma. El maestro Gaudencio le dijo sin prisas: “Hay un conflicto interno entre tu verdadero yo, y tu personalidad. Tienes que recurrir a Dios, y Él tu situación compondrá” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios conoce nuestros pensamientos y nuestros caminos”; 29-08-2019.

En este mundo afectado, caído y dañado; todos nosotros creamos ciertas cualidades innatas como mecanismos de defensa. Esto es necesario para poder superarnos en la sociedad, para saber y hacer lo que podamos suponer que contentará a nuestros padres, esposa, hijos y amigos; o bien para poder permanecer en un determinado grupo. Estas cualidades nos ayudan a cumplir con las expectativas de la cultura y con nuestras necesidades básicas. A esto le llamamos “personalidad”; y nos sirve como una máscara. Hasta que entra en conflicto con nuestro carácter, nuestro verdadero yo. Pero sólo Dios puede ayudarnos para poder conocernos y vencer ese obstáculo: “Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.” Sal.139:2-3.

Padre, Tú conoces mis pensamientos y escudriñas mi andar y mi reposo, todos mis caminos te son conocidos. Permíteme conocerme y entender la brecha enorme que separa mi personalidad con mi carácter. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 16 de agosto de 2019

Y el entendido adquirirá consejo


¿Cómo aumenta el saber el sabio?
Escuchando: “Eustaquio inquirió al maestro: “Profe Gaudencio, quizás esto le parezca una tontería, pero: ¿cómo puede un sabio aumentar su sabiduría?”.  El sabio se quedó quieto, casi se abstrajo por completo; y de pronto sonriendo le contestó presto: “Buena pregunta has hecho, y pienso que puedo contigo esto compartir: El sabio aumenta su saber, cuando es capaz de poder oír” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Aumenta tu conocimiento escuchando contento”; 15-08-2019.

La capacidad para resolver problemas se desarrolla cuando hemos escuchado consejos, cuando hemos sido pacientes y analizado la información que se nos dio. Escuchar atentamente a otros, cuando ellos comparten sus problemas, sus anhelos, sus sueños, sus peticiones, puede llegar a desarrollar en nosotros, la intuición necesaria para manejar y vencer problemas cuando éstos surgen de manera espontánea e inesperada. Por ello, escuchar aumenta nuestra capacidad de comprensión y por tanto de sabiduría: “Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,” Pr.1:5.

Padre, permite que pueda yo saber escuchar a los demás, que antes de hablar haya aprendido y conocido mucho mejor cualquier situación y estado de cosas o personas; de tal manera, que pueda tener la capacidad de resolverlas para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 25 de julio de 2019

Muestre por la buena conducta sus obras


¿Cómo se conoce al sabio y entendido?
Porque muestra sus obras por la buena conducta y en mansedumbre: “Aureliano afirmaba ante los demás, poseer humildad: “Bueno estuvo el bacanal anoche, terminó uhh bien noche. Pero como les estaba diciendo, mucha humildad es la que poseo…”—y siguió parloteando. El sabio maestro le dijo esto, cuando de hablar ya estaba Aureliano acabando: “¿Sabes Aureliano que eres humilde cuando muestras tus obras en buena conducta, y no en trasnochadas y vida poluta?” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Humildad es vida impoluta y sabia conducta”; 24-07-2019.

Humildad es tener ante Dios una obediencia sumisa, mansa. Humildad es dejar a un lado mi orgullo y egocentrismo. Es querer dejar de ser egoísta y de pensar que somos el centro de este universo. Es anhelar dejar de desear el todo controlar: personas, instituciones y circunstancias.  Humildad es dejar que sea Dios quien nos perfeccione y no querer hacerlo nosotros, porque Él nos guía, nos enseña y nos pone en el camino de la perfección y santidad. “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.” Sgo.3:13.

Padre, necesito la humildad necesaria del día de hoy, para tener en Ti una buena conducta en sabia mansedumbre. Sí Tú me lo das Señor, podré incluso la sabiduría alcanzar para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 10 de mayo de 2018

Es de sabio saber escuchar


¿Quién escucha y oye el consejo?
El sabio y el entendido: “Maestro Gaudencio, usted tiene mucha sabiduría, y siempre está con la respuesta adecuada a la ocasión, dígame, ¿Cómo hizo para poder alcanzar ese estado de erudición?”—preguntó el muchacho Eustaquio. “Fácil amado hijo—contestó el sabio—he aprendido que no es cierto que tengo todas las respuestas, si las tuviera, nada más aprendiera. Que la fuente de la sabiduría e inteligencia es Dios, nuestro Señor. Tengo que tener la humildad de saber que puedo aprender de los demás, pero primero debo saber escuchar. Incluso debo de aprender de los consejos que ellos me dan. Aprendo también cuando estoy sirviendo, cuando doy consejo y extiendo la mano al necesitado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Escuchar para ser sabio”; 10-05-2018.  

Si no sabemos escuchar ¿cómo podremos aprender de los demás? El escuchar, no el oír, el escuchar los argumentos de los demás es muy importante para hilvanar una solución a un conflicto, para fortalecer las relaciones, para emprender un negocio o una empresa, etc. Pero, sobre todo, escuchar la Palabra de Dios y atender el consejo del Señor, eso es lo mejor. Pon en práctica esto: escucha a tu esposa (o), a tu hijo (a), a tu amigo (a), a tu jefe, a tu vecino (a), etc. Escucha sus quejas, sus argumentos, su posición. Respétela, toma lo bueno de esto. Medita en ello y Dios te dará una solución, ahí aprenderemos sabiduría. No escuchar a los demás, es soberbia y necedad. “Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,” Pro.1:5.

Padre, que mis oídos estén atentos a escuchar a los demás, porque si hablo no aprendo, pues hablo de lo que sé, pero si escucho tengo la oportunidad de aprender. Que mi corazón y mis oídos siempre estén humilde para escuchar y atender los consejos, pero sobre todo Señor, cuando vienen de Ti, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.