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miércoles, 31 de enero de 2018

Enfrentando los problemas

¿Qué nos enseña nuestro Dios cuando se levantan enemigos?
A no huir, ellos serán los que huirán: “…la derrota, si se acepta de la forma apropiada, no tiene porqué ser un desastre. Ahora sabemos que no tenemos que huir, ni debemos de nuevo tratar de superar la adversidad por medio de otra ofensiva precipitada que sólo nos creará obstáculos más rápidamente de lo que podamos derribarlos.” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.271.

Muchos de nosotros aprendimos desde pequeños a no enfrentar las consecuencias de nuestros actos. Si podíamos culpar a otros, si aprovechábamos huyendo a tiempo de la escena del delito, si gritábamos y altercábamos para confundir y enredar el asunto, era mil veces preferible que afrontar la situación. También podíamos huir de los problemas, de nuestros errores, de las responsabilidades. Pero hemos aprendido en el Señor a confiar en Él y su palabra. Ya no tenemos que huir, porque de alguna manera al enfrentar la terrible situación con Dios, ésta huirá de nosotros. “Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.” Dt.28:7.

Padre, Tú me has enseñado que la derrota no es tan grave como parece cuando te he confesado la misma delante de Ti. Que mis errores pueden ser la llave de mi crecimiento. Enfrentarme a los problemas es lo mejor que puedo hacer, porque ahora creo en Ti y tus promesas, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

jueves, 3 de agosto de 2017

¿A Dónde huiremos de la presencia y juicio de Dios?
No existe lugar donde podamos escapar: “En medio del campo, comenzó a llover. Las personas corrían en busca de abrigo, excepto un hombre, que continuaba caminando lentamente. -¿Por qué no corre usted? -le preguntó alguien. -Porque más adelante también está lloviendo -fue su respuesta.”  Paulo Coelho; Reflexiones Diarias; LLUEVE MÁS ADELANTE; pág.81.

Es una acción instintiva.  Cuando sentimos que estamos en una situación de peligro emprendemos la huida hacia algún sitio donde podamos sentirnos seguros.  Pero hay algo que debemos de saber: Jamás podremos huir de la presencia y juicio del Señor sobre cada uno de nosotros. Nunca, no hay lugar donde podamos escondernos o guarecernos, por una razón muy sencilla: Él es Omnipresente, como Creador del Universo lo ve todo, está en todas partes.  Lo mejor es como el hombre de la historia China de Coelho: enfrentar la lluvia y no tratar de huir de ella.  Y con Jesucristo en nuestro corazón salimos airosos del juicio de Dios.  “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?” Sal.139:7.

Padre, estamos conscientes como el salmista que no podemos huir a ningún sitio donde Tú no tengas presencia y dominio. Como pecadores sabemos que merecemos la muerte, mas en tu gracia y amor has dispuesto para nosotros una vía de salvación: Jesucristo nuestro Señor.  Y Tú quieres que todos tomemos ese Camino, permite que lo hagamos en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.