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miércoles, 1 de mayo de 2019

Y la verdad os hará libres


¿Qué es lo que nos va a hacer libres?
La verdad: “Eustorgia venía contenta, traía en su mano la constitución de su nación, gozosa estaba por eso: “Miren, miren, aquí dice que yo soy una mujer libre”—gritaba a viva voz. El maestro Gaudencio le dijo esto sin estar molesto: “En prisiones estás y ni cuenta te das. Metida entre barrotes que de alguna forma nosotros mismos hemos construido, con nuestros temores, ansiedades y depresiones; deambulamos por ahí, sin saber que necesitamos libertad pues estamos anquilosados en nuestras escoriadas prisiones. Y lo peor, no sabemos que estamos prisioneros” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Conocer la verdad te da libertad”; 30-04-2019.

La cerradura de mi prisión saltó, junto con los barrotes, en mil pedazos en toda dirección. La llave que destruyo mi celda, es la verdad. Al conocer la verdad sobre cada área de mi ser, me hace ser libre de ese mal. Y la verdad es una persona, Jesucristo; y es su Palabra, por eso: Conocer al Señor me trae libertad plena para toda buena acción. “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Jn.8:32.

Padre que tu verdad me permita adquirir la libertad que necesito en mi vida, para estar pleno en Ti amado Rey y poderte servir en todo y darte gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.

miércoles, 30 de mayo de 2018

La libertad verdadera


¿Quién me libertó?
Cristo, mi hizo verdaderamente libre: “Un hombre que le quita la libertad a otro hombre es prisionero del odio, está encerrado tras las rejas de los prejuicios y la incapacidad de ver más allá... a los oprimidos y a los opresores se les priva de su humanidad por igual.” Nelson Mandela; “El largo camino hacia la libertad”; 1994.

Al Señor no le importó mi condición de latinoamericano, de haber nacido en un país tercermundista como Nicaragua, de pertenecer a la raza mestiza.  Tampoco se fijó en mi condición social, política, económica, ni en mi tipo de sexo, ni en mi nivel de escolaridad.  Él se fijó en mi necesidad de libertad, de ser libre de este mundo afectado, dañado y caído. De ser libre de las mentiras. Me pregunto: ¿trato igual a los demás como me ha tratado el Señor? O hay en mí fariseísmo que trata de poner obstáculos para que Cristo haga verdaderamente libres a los hombres como lo hizo conmigo. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” Jn.8:36.

Padre, Tú eres el único que nos das verdadera libertad, libertad en tu justicia.  Justicia que es diferentísima a lo que nosotros reclamamos. Una justicia basada en tu amor, que no importando mi condición me hizo libre. Que pueda tratar a los demás como Tú lo hiciste conmigo, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.