Mostrando entradas con la etiqueta servidor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta servidor. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de octubre de 2019

Alabad el nombre de Jehová.


¿Qué hacen además de servir con alegría los servidores de Dios?
Alabar al Señor: “Así de simple lo explicó el maestro Gaudencio: “Somos hijos de Dios, pero también somos sus siervos. Por tanto, te lo digo yo, sírvelo a Él con alegría de corazón. Si así le servimos, te lo garantizo, será la mejor alabanza que le podamos dar al Dios vivo. Esto hay que anunciar: Con los hombres y con Dios hay que ser servicial” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “A Dios alabar, siendo servicial”; 11-10-2019.

Somos los siervos de Dios, debemos pues de servir con alegría y amor. Hay que darnos mucho más de lo que se dan los demás: Realizar con alegría aquellas tareas que nadie quiere hacer, trabajar mucho más, llegar siempre puntual, atender excelentemente a quienes necesiten de nosotros. Hacerlo porque de Dios somos siervos, le servimos a Él y para Él, y por Él. Sirviendo así, adoremos: “Alabad, siervos de Jehová, Alabad el nombre de Jehová.” Sal.113.1.

Padre, te alabo y te bendigo Señor porque tu me has escogido como hijo tuyo y como tu siervo. A Ti te trabajo y es lo mejor que puedo hacer; servirte a Ti y a tu Reino siendo un servidor de los demás, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Cristo cabeza de la Iglesia


¿Qué significa ser cabeza y no cola?
Que en todo eres el primer servidor: “Eulalio llegó contento, había encontrado un tremendo verso: “Mire maestro—dijo sin más el joven—aquí está este verso; “Te pondrá Jehová, por cabeza y no por cola; y estarás encima solamente”; somos de los “de arriba”; de los que los demás le sirven nada más.”—expresó mientras esbozaba una sonrisa. Su maestro guía le dijo: “No mi querido Eulalio, ese no es el sentido. Para Dios alguien está “por encima” de los demás, cuando sirve a todos. Mira Jesús, la cabeza de la Iglesia; vino a servir y a dar su vida en rescate de muchos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Ser cabeza en Dios, es ser servidor”; 22-12-2018.

Qué difícil es para nuestro ego saber que el primero, el cabeza, el que está “encima”, para el Señor es quien sirve a los demás mucho mejor. Esto es para mantenernos útiles y humildes; ahí en realidad hay plena satisfacción y realización; Él nos ha enseñado cómo hacerlo. Cristo es la cabeza de la Iglesia, y la Iglesia es su cuerpo, la que sirve, saluda, camina, evangeliza, bautiza y discipula; la que lo muestra con su amor. “Y todo sometió bajo sus pies, y a Él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,”

Padre, eres mi Dios y Señor y Cristo mi amado Salvador; a Él es la gloria cuando somos como Iglesia, quienes sirven. Teniéndolo a Él por cabeza, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  

viernes, 19 de octubre de 2018

Si alguno me sirve sígame

¿Quién estará donde está Jesús?
Su servidor: “Eulalio llegó rápido, por eso habló un poco agitado: “Corriendo me vine, porque me dijeron unos evangélicos que lo que Jesús quiere es que sea yo su siervo. ¿Cómo pues voy a ser libre si mi propósito será servirle?” –preguntó de lleno. El maestro Gaudencio le dijo mientras lo quedaba viendo: “El Señor sigue caminando y esta vez no por Galilea, Samaria o Judea. Ahora camina por donde menos te lo imaginas. Pero Él quiere que tú le sirvas y sigas, pues Él prometió que donde Él estuviere, también estará su servidor.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Él nos quiere para seguirle y servirle”; 18-10-2018.

¡Qué bendición, tú y yo somos los servidores de Dios! Si yo me declaro como siervo del Señor, es porque le sigo, y su promesa dice que donde Él esté, ahí estará su servidor. ¡Waooo, qué hermosa declaración! Por eso le sirvo con alegría de corazón, y cuando le sirvo a uno de sus pequeñitos, a Él le sirvo yo. Yo puedo sentir, vivir, y estar en esta promesa fiel. ¿Tú también en esa promesa estás? “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.” Jn.12:26

Padre, qué precioso saber que tengo tu honra al haber seguido y servido a tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Qué alegría me causa saber esta promesa fiel, que sí yo estoy con Él, soy su servidor fiel, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 4 de febrero de 2018

Mi Padre me honrará si sirvo a los demás

¿Qué te identifica como seguidor de Jesucristo?
Si eres un servidor de Él, por ende, de los demás: “El servicio es la mejor expresión de buena voluntad y servir adecuadamente es “hacer lo correcto por el motivo correcto.” …Aprendemos a aplicar el principio de buena voluntad para contrarrestar el egocentrismo. En lugar de intentar servirnos sólo a nosotros mismos, empezamos a servir a los demás. En vez de pensar sólo en lo que podemos sacar de una situación, aprendemos a pensar primero en el bienestar de otros. Cuando nos enfrentamos a una decisión moral, aprendemos a parar, recordar los principios espirituales y actuar apropiadamente.  A medida que empezamos a "hacer lo correcto por el motivo correcto" detectamos un cambio en nosotros.  Donde antes nos regía la terquedad, ahora nos guía la buena voluntad hacia los demás.” AAHIVOC. *BUENA VOLUNTAD.

El servir a otros “haciendo lo correcto por el motivo correcto”, nos sana de ese terrible mal llamado egocentrismo. Servir es amar, porque amar es resolver a alguien una necesidad y que te cueste a ti.  El servir a los demás, provoca la atención del Padre, el gozo del Hijo y la alegría de su Santo Espíritu. Sólo necesitamos para servir, buena voluntad, la misma que Dios usó con nosotros cuando nos envió a su Hijo a servirnos y dar su vida. “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.” Jn.12:26.

Padre, como hijos tuyos, como seguidores de nuestro Señor Jesucristo, debemos de ser tus servidores. Que siempre estemos dispuestos a servir a los demás con ese amor que Tú nos das, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.