domingo, 8 de marzo de 2020

Y a todo el que llama, se le abrirá la puerta.

¿Qué hay que hacer para recibir, encontrar y que las puertas se abran?
Pedir, buscar y llamar: “Eustorgia lanzó la pregunta que parecía tener lógica: “Maestro, si Dios ya sabe nuestras necesidades y las peticiones que le vamos a hacer, ¿por qué razón tenemos que orar para pedirle lo que ya sabe de antemano que vamos a solicitarle a Él?”—inquirió con honestidad. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con sinceridad: “Es una acción de humildad: cuando le pedimos le estamos diciendo que lo necesitamos pues de Él dependemos y que además como Rey lo reconocemos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pide, busca y llama que recibirás, encontrarás y la puerta se te abrirá”; 07-03-2020.

En realidad cuando nos humillamos ante nuestro Padre y Dios para pedirle algo, cuando en nuestro corazón busca algo que deseamos y cuando somos insistentes en pedirle que nos abra una puerta que nos dará una oportunidad de servirle, estamos reconociendo delante de Él que dependemos de su Señorío y Poder, que además lo reconocemos como el Rey y Todopoderoso. “Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta.” Mt.7:8 NTV.

Padre, Tú eres mi Dios y mi Proveedor, mi buen Pastor, por tanto nada me ha de faltar pues yo te pido y recibo, yo busco y encuentro, y llamo a tus puertas y éstas se abren para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 7 de marzo de 2020

Lo repito, ¡alégrense!

¿Cómo debemos de estar siempre en el Señor?
Llenos de alegría: “Aureliano le dijo a Aurelio con corazón abierto: “Así que no te preocupes que Dios no se olvidará jamás de la labor que haces. Por el contrario, porque le sirves al Señor debes de alegrarte”—le aconsejó sinceramente. Su maestro, el sabio Gaudencio apoyó estas palabras sabiamente: “Aurelio, lo que te dijo tu hermano es cierto. Debes de estar en Cristo alegre no lo olvides, porque al mero Creador del Universo es a quien tú sirves” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Alegres en Cristo porque a Él servimos”; 06-03-2020.

A pesar de que vivimos en un mundo afectado y caído; donde el dolor, la tragedia, la enfermedad y la muerte se impregnan en él; y, aparentemente no hay lugar para la alegría y el gozo, con Cristo sí la hay y en abundancia. Porque el Señor sufrió, padeció y murió no sólo para salvarnos de la muerte, sino que también para revertir los efectos de este mundo dañado. Por eso, como sobre él triunfamos, estemos alegres. “Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense!” Flp.4:4-

Mi alegría y gozo amado Padre proviene de ese Nuevo Pacto que hiciste con nosotros por medio de Jesucristo tu Hijo; quien nos ha dado a tu Santo Espíritu para recibir ese gozo y esa paz, al vencer sobre este mundo tan bárbaro y desalmado en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 6 de marzo de 2020

Habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún

¿Se acordará Dios de mi trabajo a los santos?
Él se acuerda porque no es Dios injusto: “Aurelio llegó muy serio y le dijo así a su maestro: “He trabajado diez años en estos ministerios; he formado en clases bíblicas a muchos maestros. Pero ya me siento cansado y me preguntó: ¿Será que Dios ha olvidado este trabajo pequeño que yo hago?”—inquirió con Aurelio. El sabio Gaudencio le explicó con esto: “Tu trabajo en el Reino para nada es pequeño. Y Dios nos es injusto para olvidar la labor que tú haces, ten por seguro que Dios te pagará mucho más por lo que haces.” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Dios no olvida nunca tu trabajo de amor”; 05-03-2020.

Nuestro Dios y Rey jamás se olvida de quiénes le sirven a sus hijos y los que engrandecen su Reino y su nombre. Él si paga más que bien a los que bien le trabajan. Siempre está presente nuestra labor en su corazón y el trabajo en el Señor tiene un peso eterno de gloria. “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.” Heb.6:10.

Padre, te pongo mi trabajo y mis fuerzas en tus manos y para tus propósitos amado Rey, recíbelos como Tú lo haces, con alegría y reconocimiento de amor para los que trabajan para vos, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 5 de marzo de 2020

Inmediatamente, mientras aún hablaba, el gallo cantó

¿Me podrá usar el Señor a mí?
Si usó a un gallo, claro que sí: “Laurentino estaba alicaído; con mucho pesar a su maestro le dijo: “¿Podrá el Señor ocuparme a mí en algún ministerio que tenga por ahí? ¿Crees que pueda ser útil, que en algo pueda servir?”—preguntó y quiso saber lo que el maestro le iba a decir. El sabio Gaudencio le dijo por fin: “¿Qué en algo puedas servir? Claro que sí. Si el Señor usó un gallo, para al apóstol Pedro conmocionar, ¿cómo a ti no te va a poder usar?” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios quiere usarte para incrementar su Reino”; 04-03-2020.

Nunca tengas miedo en cuanto a creer que el Señor no va a poder usarte en sus ministerios, porque puedas tener la percepción que no estás preparado, o porque te sientas incapaz de poder realizar algo.  Jesucristo te conoce, te ha dado dones y talentos que Él sabe perfectamente puedes usar eficientemente para su Reino engrandecer. “Pero Pedro dijo: «¡Hombre, no sé de qué hablas!». Inmediatamente, mientras aún hablaba, el gallo cantó.” Lc.29:60. NTV.

Padre, aquí estoy dispuesto a ser usado por Ti en tus ministerios. Sé perfectamente cuál es mi llamado y siempre estoy listo para ejecutar con eficiencia y eficacia lo que Tú me has designado, para tu agrado.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  

miércoles, 4 de marzo de 2020

Así que no se angustien ni tengan miedo

¿Cómo podemos superar la preocupación?
Con paz en la mente y en el corazón: “¿Qué puedo hacer entonces maestro Gaudencio, para no padecer de preocupaciones ni descontentos?”—le preguntó Eustorgia a su mentor. Él le contestó con gozo en el corazón: “Jesucristo antes de irse nos dio un regalo maravilloso: El Espíritu Santo esplendoroso. Por medio de Él, podemos obtener lo que el mundo no nos puede dar: Paz. Y con esa paz en nuestra mente y corazón, seguro que dejamos a un lado la preocupación” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Recibe el regalo de Cristo: Paz por medio de su Santo Espíritu”; 03-03-2020.

Este versículo es precioso, nos habla de que el Señor nos deja un regalo muy especial. Cristo se va a ir, pero nos deja a su Santo Espíritu quien nos va a recordar todo lo de Él; pero además nos va a dar una paz inigualable: en la mente y en el corazón. Por medio de esa paz podemos dejarnos ya de preocupar, de estar ansiosos, de tener temor, o estar angustiados. “Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.” Jn.14:27 NTV.

Padre, yo recibo tu regalo que me has dado por medio de tu amado Hijo; tu Santo Espíritu; y recibo esa paz en mi mente y mi corazón; por tanto no voy a angustiarme, ni a temer, ni a preocuparme en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día el Señor.

martes, 3 de marzo de 2020

Él está cerca de los que confían en é

¿Qué es el Señor para los que confiamos en Él?
Un refugio seguro cuando llegan las dificultades: “Vivimos problemas difíciles a diario, entramos en conflicto con nuestros nuevos vecinos, hay pleitos y caos en nuestra casa y en el vecindario”—casi gritó Eulalio. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo estas palabras que lograron calmarlo: “Confía plenamente en Dios y en sus verdades, Él es refugio seguro en los momentos en que tienes problemas y dificultades. Él estará cerca de aquellos que confían en Él a pesar de todos los males” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El Señor es refugio seguro en momentos difíciles”; 02-03-2020.

Las dificultades a nuestra vida van a llegar y algunas veces hasta en raudales. Pero tenemos un refugio seguro donde guarecernos y protegernos de los efectos negativos de ellas. Si estamos seguros de quién es nuestro Dios y Señor y sabemos que Él nos hará triunfar en todos estos problemas y que a través de ellos nos perfecciona y complementa, entonces ten la seguridad que de nosotros, Él estará cerca. “El Señor es bueno, un refugio seguro cuando llegan dificultades.  Él está cerca de los que confían en él” Nh.1:7 NTV.

Padre, confío plenamente en Ti y sé Señor que usted es mi refugio seguro. Padre, cuando lleguen las dificultades sé que estarás conmigo para vencerlas y triunfar sobre ellas en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 2 de marzo de 2020

Porque él cuida de ustedes


¿Qué debemos de hacer con nuestras preocupaciones?
Ponérselas en las manos de Dios: “Eustorgia estaba conmocionada, se le notaba muy preocupada: “Sufro por Aureliano, no sé si en realidad me ama tanto”—dijo casi sollozando. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo meditativo: “Como una poción venenosa, vertida en nuestra mente, es la preocupación: es cochambrosa. Fluye por los canales intrínsecos de nuestros pensamientos, los destruye todos por completo hasta carcomerlos. No padezcas de preocupación para ello, pon tu preocupación en las manos de Dios” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pon toda preocupación en las manos de Dios”; 01-03-2020.

La preocupación divide: a- Los sentimientos; por lo tanto las emociones carecen de estabilidad. b- La compresión: hace que las convicciones sean superficiales y variables. c- La percepción: hace que lo que percibimos sea fallido y hasta falso. d-La Capacidad de Juzgar: por tanto nuestras actitudes y decisiones con frecuencia son injustas, conduciendo a daños y pesares. De ahí que vivir preocupado conduce hacia la fatalidad, la preocupación es una variante del temor. Por eso Dios nos dice: “Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.” 1P-5:7 NTV.

Padre, pongo todas mis preocupaciones y ansiedades en tus manos, cuida de mí para que no me afecte ni enferme y mantén sanos mis sentimientos, emociones, compresión, convicciones, mis actitudes y mis decisiones en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.