¿Si Dios tuviera
hambre, comería carne de toros?
No, ni siquiera lo sabríamos: “Los sacrificios a Dios para que Él coma, realmente no son lógicos. Porque, ¿a de comer Jehová carne de toros y beber sangre de machos cabríos? Ciertamente no, para anunciar a su Cordero Divino, fue su pedido.”—explicó Guendolina con voz parsimoniosa. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo estas palabras maravillosas: “Si aun Jehová tuviere hambre, nunca lo sabríamos, porque no necesita de nosotros para alimentarse” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Si Dios necesitara comida, de nosotros no necesitaría”; 08-02-2026.
Dios nos deja claro que de nosotros no necesita absolutamente nada. Todo le pertenece a Él y es para Él. Aun si tuviera hambre, Él comería sin necesidad de solicitarnos ninguna cosa. Porque es autosuficiente. De tal manera, que los sacrificios que podamos hacer para Él, realmente no los necesita. De hecho son de Él. “Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud. ¿He de comer yo carne de toros, O de beber sangre de machos cabríos?” Sal.60:12-13.
Padre, todo te pertenece a Ti y es para Ti, de tal
manera que tan sólo nos queda darte las cosas en obediencia, porque todo es
tuyo y para tu gloria. Todo te
pertenece, incluso mi adoración y exaltación. En el nombre de Jesús, amén. Tu
hermano amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

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