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sábado, 8 de marzo de 2025

¿Qué le suplico a mi Dios?

No escondas tu rostro sobre mí: “En mi súplica a Jehová yo voy más lejos, le solicito con vehemencia, “no escondas tu rostro a tu siervo”. Y aunque yo sé que jamás me dejará también le pido: “No me dejes ni me desampares Dios mío”. —dijo Eucadio con mucho ahínco. Su maestro, el sabio Gaudencio, habló con brillo: “Una humilde petición, sabiendo que nuestro Dios, en Cristo ya te ha dado la salvación y toda bendición” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te escondas de tu siervo, no me apartes ni me desampares”; 05-03-2025.

A través de su Palabra me doy cuenta que Jehová nunca jamás me dejará ni me desamparará. Que su gracia y misericordia se ha derramado en Jesucristo, nuestro Señor. Que Él ahora habita en mí por medio de su Santo Espíritu. Que ya somos uno en Cristo, de tal manera que no podemos apartarnos. Que su salvación se ha hecho efectiva por medio de mi Salvador. Pero Él es mi Dios Todopoderoso, y de eso no me olvido. “No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.” Sal.27:9

Padre, te pido que no me dejes ni me desampares, que no apartes con ira a tu siervo porque Tú eres mi amor, mi amigo, mi ayuda, mi amparo, mi fortaleza, mi refugio y el Dios de mi salvación. Que tu gracia, amor y misericordia sean derramadas sobre mí, para tu gloria y mi bien. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 8 de junio de 2019

Porque tú eres el Dios de mi salvación


¿Por qué el Señor debe de encaminarnos hacia la verdad y enseñarnos?
Por es el Dios de nuestra salvación: “Orquídea entusiasmada le preguntó a su profesor amado: “¿Cómo hace usted para ser sabio? ¿Por qué siempre tiene la respuesta adecuada a cada pregunta formulada?”—inquirió la discípula. El sabio Gaudencio con humildad le dijo: “Cada día, no sólo le entrego a Dios a su cuidado mi voluntad y mi vida. También le pido, que me indique cuál es hoy el camino. Con sinceridad le digo: Encamíname en tu verdad. Y le suplico de corazón: ¡Enséñame Señor! Porque tú eres el Dios de mi salvación” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Diario le pido a Dios: Encamíname en tu verdad y enséñame Señor”; 08-06-2019.

Dios mismo prometió en su Palabra que Él personalmente enseñaría a su pueblo. Se cumplió esta promesa en Cristo, pero se sigue cumpliendo hoy a su Iglesia por su Espíritu. Así que cada uno de nosotros podemos invocarle y pedirle a diario que nos guíe, que nos encamine hacia su verdad y suplicarle que nos enseñe. Por una razón: somos sus hijos y Él es el Dios de nuestra salvación. “Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día.” Sal.25:5.

Padre, hoy te pido de corazón Señor, que me encamines hacia tu verdad y que me enseñes tu Palabra mi Dios. Porque Tú amado Padre, eres mi Dios y Salvador; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 20 de abril de 2019

Me gozaré en el Dios de mi salvación


¿Cuál debe de ser nuestra actitud a pesar de la difícil situación?
Con todo me alegraré y me gozaré en el Dios de mi salvación: “Eustorgia llegó angustiada, por eso dijo apurada: “La situación está difícil, el país entero está en crisis. ¿Qué vamos a hacer? ¿Ya no podremos estar bien?—dijo ella llorando. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo contento: “¿Por qué pones tu mirada en las circunstancias? Ponla en Dios, Él es nuestra salvación cualquiera que sea la situación. Y eso es suficiente: ¡Gózate en el Señor!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Gózate en el Señor, cualquiera que sea tu situación”; 20-04-2019.

Me hablaron de la crisis, del especial día en que años cumplía, que podía ser peligroso, etc. Ha sido todo lo contrario, mi alegría está en Jehová y mi gozo en el Dios de mi salvación. Ayer celebramos mi cumpleaños con un fiestón, porque vinieron mis hijos del exterior: Jill y David; y vino mi hijo mayor Daniel con su familia, el que vive en la nación. Pero también, amigos, mucha familia y estuve con los que trabajan conmigo. Nos gozamos mi esposa y yo. Dios, mi Señor Jesucristo, fue exaltado, no sólo en la fiesta sino también en lo alegre, en el gozo con que celebramos todo. “Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.” Hab.3:18.

Padre, que tu amor y sacrificio por darnos salvación y vida eterna, sea siempre suficiente argumento para estar alegres a pesar de los problemas. Tú eres mi gozo y mi alegría, gracias mi Dios y Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.