Mostrando entradas con la etiqueta escudo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escudo. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2019

Mi gloria, y el que levanta mi cabeza


¿Qué es Dios para nosotros?
Escudo alrededor de nosotros: “Quiso Eustorgia saber, por eso preguntó con placer: “Maestro, pienso en Dios como nuestro ayudador, ¿En realidad interviene para evitar que el mal nos afecte?”—fue su pregunta directa. El sabio Gaudencio le contestó de forma amena con más preguntas que respuestas: “¿Te ayuda un casco puesto en la cabeza, a la hora de un accidente en motocicleta? ¿El daño de una bala de pistola recortas, con el chaleco antibala que portas? ¿Te libra de la espada y de la muerte, el escudo que usas para defenderte? Piensa bien Eustorgia, pues tú tienes la respuesta contigo ahora” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios es nuestro escudo alrededor y nuestro ayudador”; 24-10-2019.

Usamos diversos utensilios en diferentes actividades para salvaguardarnos de daños que por accidente o directamente pueda ocasionarnos: chalecos antibalas, trajes anti radiactivos, rodilleras, guantes, cascos, etc. Pues, piensa que Dios actúa como un escudo alrededor nuestro, y esto es mucho mejor que un chaleco. Y este escudo es como un campo de fuerza invisible, nadie lo ve, pero detiene todo mal que contra nosotros quieran gestar. “Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.” Sal.3:3.

Padre, no sólo eres un escudo alrededor de mí, también quien me da gloria y quien levanta mi cabeza cuando la he bajado por el mal experimentado. Escudo y protección mía, gloria eterna y quien a mis enemigos derribas, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 20 de julio de 2019

En Él confió mi corazón y fui ayudado


¿Qué necesitamos para resistir los golpes de este mundo?
Un escudo: “Eulogia venía adolorida, por eso dijo resentida: “Sólo recibo golpes en esta vida, espadazos de personas que me abren mi pecho y me dejan muy herida. ¿Para qué seguir viviendo? Me tomaré, unas cien pastillas, y así de este mundo me iré”—expresó muy acongojada. El maestro Gaudencio compartió con ella estas palabras: “La única manera en que no puedas ser dañada, por esos punzantes golpes de espada, es que hagas de Dios tu escudo. Ahí, en ese escudo, llegarán los espadazos, más a ti no te alcanzarán ni te dañarán” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Jehová es mi escudo en Él confía mi corazón”; 19-07-2019.

Si dejamos a Dios que Él sea nuestro escudo, entonces ningún golpe de este mundo podrá a nosotros dañarnos. El desprecio, las ofensas, las conspiraciones y traiciones, los duros golpes serán amortiguados y recibidos por nuestra plena confianza en Dios, por su guía y dirección, por su Palabra y su esperanza: De esa manera se convierte en mi escudo y fortaleza. Sé que con Él siempre seré socorrido, por lo que se goza mi corazón y me hace cantar alabanzas a mi Señor. “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.” Sal.28:7.

Padre, sé mi escudo y mi fortaleza amado Dios, que siempre te tenga a Ti entre mis manos y brazos para que nadie pueda dañarme y en Ti siempre pueda refugiarme, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.