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jueves, 14 de noviembre de 2019

Y conoce a los que en él confían


¿Cómo es Dios con nosotros?
Bueno y fortaleza en la angustia: “Aurelio llegó llorando, así se expresó exclamando: “Estoy en angustias, pero sé que no he obedecido al Señor, ¿podré invocarle ayuda yo?” –preguntó a viva voz. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo a su interlocutor: “Dios es bueno Aurelio. Además no desechará un corazón humillado, a eso ponle sello. Háblale de tu problema y verás cómo encontrarás en Él verdadera fortaleza. Plenamente en Él fíate, pues Él conoce a los que en Él confían” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios es fortaleza en el problema”; 13’11-2019.

Los que confiamos plenamente en Dios lo hacemos porque le conocemos. Sabemos por su Palabra que Él es bueno, que jamás desecha un corazón contrito y humillado, y que además es escudo que te protege y que en las angustias totalmente te fortalece. Te saca del pozo, donde metido te encuentres y te da paz, alegría y gozo. Y cuando de tu corazón brota la total confianza en Él, te conoce, pues siempre ve nuestro corazón y hace más de lo que le pedimos y deseamos por su gran amor. “Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.” Nhm.1:7.

Padre, confío plenamente en Ti porque conozco que Tú eres bueno y que conoces, ayudas y fortaleces a quienes confían en Ti y se encuentran en problemas. Líbrame cuando clame de todos ellos, porque Tú oh Señor, eres bueno. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 20 de julio de 2019

En Él confió mi corazón y fui ayudado


¿Qué necesitamos para resistir los golpes de este mundo?
Un escudo: “Eulogia venía adolorida, por eso dijo resentida: “Sólo recibo golpes en esta vida, espadazos de personas que me abren mi pecho y me dejan muy herida. ¿Para qué seguir viviendo? Me tomaré, unas cien pastillas, y así de este mundo me iré”—expresó muy acongojada. El maestro Gaudencio compartió con ella estas palabras: “La única manera en que no puedas ser dañada, por esos punzantes golpes de espada, es que hagas de Dios tu escudo. Ahí, en ese escudo, llegarán los espadazos, más a ti no te alcanzarán ni te dañarán” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Jehová es mi escudo en Él confía mi corazón”; 19-07-2019.

Si dejamos a Dios que Él sea nuestro escudo, entonces ningún golpe de este mundo podrá a nosotros dañarnos. El desprecio, las ofensas, las conspiraciones y traiciones, los duros golpes serán amortiguados y recibidos por nuestra plena confianza en Dios, por su guía y dirección, por su Palabra y su esperanza: De esa manera se convierte en mi escudo y fortaleza. Sé que con Él siempre seré socorrido, por lo que se goza mi corazón y me hace cantar alabanzas a mi Señor. “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.” Sal.28:7.

Padre, sé mi escudo y mi fortaleza amado Dios, que siempre te tenga a Ti entre mis manos y brazos para que nadie pueda dañarme y en Ti siempre pueda refugiarme, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 8 de octubre de 2018

Jehová es la fortaleza de su pueblo

¿Quién es la fortaleza de su pueblo?
Jehová nuestro Dios: “La confesión de Aurelio fue algo muy serio: “Lo que hice fue algo grave, pero no quiero enfrentarme con mis responsabilidades. ¿Dónde podré hallar valor, quien me dará las fuerzas, quien me cubrirá y será mi fortaleza?” –confesó muy angustiado. El sabio Gaudencio le dio discipulado: “Busca y refúgiate en el Señor, Aurelio. Dios es la fortaleza de su pueblo. Si quieres un seguro refugio encontrar, en Él tú lo vas a hallar” Cuentos del Reino, “Jehová es mi fortaleza y quien me da las fuerzas”; 07-10-2018.

Habrá momentos en nuestra vida que vamos a necesitar y requerir de un refugio salvador, de una fortaleza donde guarecernos de los momentos duros y violentos que podamos estar viviendo.  Habrá momentos de debilidad donde desearemos tener una poderosa fuerza que nos permita tener el valor para huir y salir. Habrá momentos que nos sentiremos cansados y laxos para seguir avanzando. Entonces tenemos que estar claros y convencidos de buscar a nuestro Dios y Señor porque ahí tendremos el oportuno socorro. “Jehová es la fortaleza de su pueblo, y el refugio salvador de su ungido” Sal.28:8.

Padre, Tú eres la fortaleza de tu pueblo, Tú eres ese refugio maravilloso para tu amado hijo, tu ungido. Que siempre te busque a Ti, no importando el problema que pueda vivir, sino que esté siempre confiando en Ti, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 28 de septiembre de 2018

En quietud y confianza es vuestra fortaleza


¿Dónde está nuestra fortaleza?
En la quietud y la confianza: “Eulalio le expresó al sabio: “Le juro que voy a poner todo mi empeño, lucharé contra la insidia a diario. La derrotaré, no me dejaré vencer. Yo tengo fuerza de voluntad, presentando lucha y pelea esta enfermedad no me va a ganar.” –terminó sus frases eufórico. Gaudencio le dijo alegórico: “No se trata de poner fuerza de voluntad para tu lucha ganar, sino buena voluntad para a Dios escuchar. Debes de saber que Dios te dice que en quietud y confianza está tu fortaleza: en quietud significa que no es tu lucha, es confianza es cuando tú tienes en Él fe” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La lucha se acaba en quietud y confianza”; 27-09-2018.

Tener confianza es saber descansar, es saber con seguridad que Dios en ti va a actuar y por lo tanto vas a poder enfrentar todo aquello que te pueda de alguna manera afectar. Y lo vas a superar. Sabemos que Dios nos ama, y cuando estamos seguro de su tal manera de amarnos, alcanzaremos la paz y la seguridad. Él es nuestro refugio, quien pelea nuestras batallas, y Él nos ordena que lo dejemos a Él actuar sobre nuestro problema.  “Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,” Is.30:15.

Padre, mi fortaleza está en confiar y esperar en Ti, saber que Tú eres quien me cuidas, Tú eres quien peleas mis batallas y Tú eres quien me da la victoria diaria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 15 de septiembre de 2018

No te dejaré ni te desampararé



¿Por qué he de vivir totalmente confiado?
Porque Él dijo: No te dejaré ni te desampararé: “Maestro, no me ponga excusas: ¿de todas las promesas de Dios cuál es la que más le gusta?—quiso saber, Eulalio por eso hizo semejante pregunta. “En el libro de Hebreos capítulo 13 verso cinco, al final del versículo llegan a mí estas palabras: “Porque Él dijo”. Esta frase resuena siempre en mi mente, pues Él es Dios que jamás miente. Si Él dijo, lo que dijo se cumplirá, es seguro, es verdad. Y la promesa así expresa: “No te dejaré ni te desampararé”; nadie podrá evitar que Él conmigo esté, que Él a mí me ampare, que Él me sea fiel, que Él siempre a mí me guarde” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Él es fiel: No te dejaré ni te desampararé”; 14-09-2018.

Hay plenitud de confianza y esperanza cuando sabemos que tenemos a un Dios que es infalible (no falla); infatigable (jamás se fatiga) y que además es Amor. Es Todopoderoso, por lo tanto ante cualquier dificultad, afectación, o tentación, Él me ayudará a vencer. Es paciente y misericordioso conmigo y nunca se cansa, ni se cansará de mí y además es mi ayudador. Es mi proveedor y mi sanador. Y ahí estará conmigo en todo momento y circunstancia pues Él dijo: “…porque Él dijo: No te dejaré ni te desampararé.”  Heb.13:5.

Padre, gracias porque en tus promesas descansa mi alma, y en especial en ese verso que me dice; “…porque Él dijo”; Tú lo dijiste y jamás me dejarás ni me desampararás sea cual sea mi situación y mi estado emocional. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 16 de agosto de 2018

Fortaleceos en el Señor


¿En quién he de fortalecerme?
En el Señor: “Así se expresó Eustaquio cuando le dieron el trabajo esperado: “Maestro Gaudencio, en este trabajo he de dar todo mi esfuerzo.  De hecho debe de ser esfuerzo y esfuerzo, para alcanzar los mejores resultados con esmero”. Su mentor lo quedó viendo y le dijo sonriendo: “Hijo, esfuerzo y descanso van de la mano. Para que puedas esforzarte necesitas reposar, muy bien descansar. Y ambas cosas las puedes lograr si en el Señor llegas a descansar. Descansas en Él y te fortaleces por Él para poder esforzarte y las metas obtener” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Fortalecimiento y descanso con el Espíritu Santo”; 15-08-2018.

No todo puede ser esfuerzo. Esfuerzo sin descanso no da resultados. Para poder dar lo mejor necesitas de dos elementos importantes: Uno, fuerzas. Pero para que siempre tengas fuerzas necesitas renovarlas. No hay poder más grande que el que podamos recibir del Señor, de su Santo Espíritu. Dos, descanso. Y la única fuente de descanso, es el Espíritu Santo. Fuente de vida, de fuerzas y de descanso. No hay otro. Por tanto en Dios encuentras los dos. “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.” Efe.6:10.

Padre, busco tu rostro y tu presencia para tener el poder de tu fuerza, para fortalecerme en Ti amado Rey, pero también para descansar en Tu amor, siempre en Tu presencia mi Dios. Dame el descanso en tu Espíritu Santo, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 23 de abril de 2018

Si Dios es mi Refugio, ¿qué temeré?


¿Cómo no he de tener miedo?
Si Dios es mi salvación y fortaleza: "El miedo es una hebra maligna y corrosiva; la trama de nuestra existencia la lleva entrecruzada." El miedo es sin duda un obstáculo para la razón y para el amor, y por supuesto invariablemente instiga la ira, la vanagloria, y la agresión. Sirve de base a la culpa sensiblera y a la depresión paralizadora. El presidente Roosevelt hizo una vez el siguiente comentario significativo: "Lo único que debemos temer es el miedo mismo.” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág. 265.

Vivimos momentos tensos y angustiantes; la situación política inestable y el vandalismo están a la orden del día. Mas nosotros no confiamos en nuestras fuerzas ni en la ayuda humana que podamos recibir; nuestra confianza está en Dios y Él si tiene el control de todo. Él y sólo Él es nuestra luz, nuestra verdad y salvación. Dios es nuestra fortaleza, nuestro refugio. ¿Por qué he de atemorizarme? En Él confía mi ser. “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?” Sal.27:1.

Padre, sólo Tú estás en control de esta situación que es un caos, mas sabemos que si tu pueblo se humillare, podremos tener nuevamente paz. Pero confiados en Ti, no tememos, y esperamos que la paz se restablezca en tu nombre Jesús, para que seas Padre glorificado.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Dios nuestra Fortaleza, Sabiduría y Paz

¿Cómo es que Dios es nuestra fortaleza y escudo?
A través de una relación de amor: “Tú que sirves al Señor con fervor, dime; ¿qué has encontrado?, ¿qué has conseguido con esa relación?”—preguntó animado el joven Eulalio. Su amigo Eustaquio lo escuchó y meditando su pregunta a viva voz contestó: “He encontrado con certeza un amigo fiel, es mi fortaleza.  En los momentos de angustia Él es mi refugio. Me ha sabido guiar y aconsejar para el éxito en toda empresa alcanzar.  Y por supuesto: en todo momento me ha dado la paz” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sabiduría, paz y fortaleza espiritual en Dios encontrarás”; 07-11-2017.

Cuando establecemos esa relación con nuestro Dios, a través de su Palabra, del servicio y de la oración; vamos conociéndole y por medio de ese hermoso conocimiento de su persona encontramos que: Hemos adquirido una fortaleza para enfrentarnos a nosotros mismos y nuestros problemas que no es la propia.  Encontramos en nosotros una sabiduría más allá de la media o la capacidad normal.  Pero, sobre todo, obtenemos una paz interna, duradera y constante.  Es algo sensacional: Paz espiritual. “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré. Jehová es la fortaleza de su pueblo, Y el refugio salvador de su ungido.”  Sal.28:7-8.

Padre, gracias te doy por esta relación que se estableció a través de tu amado Hijo, Cristo el Señor. Y que crece y se fortalece por medio de tu Santo Espíritu.  Esto nos ha dado fortalezas, sabiduría y paz interna.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.