Mostrando entradas con la etiqueta reposo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reposo. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de agosto de 2019

Mas el séptimo día será de reposo


¿Qué necesitamos además de trabajar?
Descansar: “Para poder cumplir con mis metas y propósitos de un solo tajo, trabajo cada día de la semana, sin tener ningún día de descanso”—afirmó con cierto orgullo Eulalio. Y siguió diciendo: “En esta vida todo es trabajo y esfuerzo, ¿Qué piensa de eso mi estimado maestro?”—le preguntó al sabio Gaudencio. El mentor, pausadamente así le habló: “Todo en esta vida debe de fluctuar entre el esfuerzo, el trabajar…pero también el descansar.  Si tú deseas llegar con éxito tus metas lograr, debes necesariamente de descansar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El trabajo y el descanso van juntos de la mano”; 16-08-2019.

Y no sólo hay que descansar al menos un día en la semana, sino que también hay que tomar descanso a diario. Estar preparado para el trabajo diario y para dar la energía que requiere el esfuerzo cotidiano, debe de estar basado en el descanso a diario, y en el descanso totalmente del trabajo, al menos un día a la semana. En los descansos diarios podemos tener esa santa convocatoria con Dios. Yo las tengo cada mañana y cada tarde. “Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis.” Lev.23:3.

Padre, Tú eres mi descanso perfecto; en Ti y tu Palabra medito siempre y cada día me pongo ante tu presencia para establecer ese contacto de amor que me da descanso mi Señor. Tengo descanso a diario porque todo te lo dejo en tus manos, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 28 de septiembre de 2018

En quietud y confianza es vuestra fortaleza


¿Dónde está nuestra fortaleza?
En la quietud y la confianza: “Eulalio le expresó al sabio: “Le juro que voy a poner todo mi empeño, lucharé contra la insidia a diario. La derrotaré, no me dejaré vencer. Yo tengo fuerza de voluntad, presentando lucha y pelea esta enfermedad no me va a ganar.” –terminó sus frases eufórico. Gaudencio le dijo alegórico: “No se trata de poner fuerza de voluntad para tu lucha ganar, sino buena voluntad para a Dios escuchar. Debes de saber que Dios te dice que en quietud y confianza está tu fortaleza: en quietud significa que no es tu lucha, es confianza es cuando tú tienes en Él fe” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La lucha se acaba en quietud y confianza”; 27-09-2018.

Tener confianza es saber descansar, es saber con seguridad que Dios en ti va a actuar y por lo tanto vas a poder enfrentar todo aquello que te pueda de alguna manera afectar. Y lo vas a superar. Sabemos que Dios nos ama, y cuando estamos seguro de su tal manera de amarnos, alcanzaremos la paz y la seguridad. Él es nuestro refugio, quien pelea nuestras batallas, y Él nos ordena que lo dejemos a Él actuar sobre nuestro problema.  “Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,” Is.30:15.

Padre, mi fortaleza está en confiar y esperar en Ti, saber que Tú eres quien me cuidas, Tú eres quien peleas mis batallas y Tú eres quien me da la victoria diaria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Con toda humildad y masedumbre

¿Cómo deberíamos de andar los hijos de Dios?
Con toda humildad y mansedumbre: "Es quietud perpetua del corazón. Es no tener problemas. Es nunca estar inquieto o molesto, irritable o adolorido; para extrañarme de nada de lo que se me hace a mí, para sentir nada de lo hecho en mi contra. Es estar en reposo, cuando nadie me elogia, y cuando soy culpado o menospreciado, es tener un hogar bendecido en mí donde puedo entrar y cerrar la puerta y arrodillarme ante mi Padre en secreto y estar en paz, como en un mar de tranquilidad, cuando todo a mi alrededor son problemas aparentes."  Roberto Smith; El Dr. Bob y los Buenos Veteranos, pág. 222.

Soportar a los demás tal y como son no es fácil.  Hacerlo con paciencia, menos. Pero la orden es actuar en todo momento con humildad y mansedumbre.  Ambas cualidades, ambos dones son posible por el Espíritu Santo.  Se necesita de todo un proceso espiritual y mental para estar con el corazón y la mente abierta y la total confianza en Dios para realizar lo que el Dr. Bob Smith nos indica acerca de la humildad.  Primero, es reconocer que nosotros no podemos, sólo con la ayuda de Dios.  Luego pedirle a Él que nos dé humildad, mansedumbre y paciencia: “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,” Efe.4:2

Padre, Tú me enseñas que amar a los demás es actuar con humildad, mansedumbre y paciencia al servirles y relacionarnos.  Solamente nuestra confianza puesta en Ti podrá hacerlo de manera que tu Santo Espíritu nos dé esos dones tan especiales para tratar y amar a mi prójimo.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.