Mostrando entradas con la etiqueta habitar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta habitar. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de mayo de 2019

Y la tomaréis y habitaréis en ella


¿Para que nos da Dios la tierra prometida?
Para poseerla y habitar en ella: “Eustaquio preguntó emocionado: “Maestro Gaudencio, dígame, tengo de Dios el llamado y quiero servirle totalmente y sin preámbulos”—le expresó. Su maestro esto le contestó: “Has pasado tu Jordán Eustaquio, por lo tanto tienes tierra nueva debajo de tus pies. Enraízate en ella: tierra nueva, raíces nuevas” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Tierra prometida para habitar en ella toda la vida”; 09-05-2019.

Estábamos enraizados en tierra dañada y caída, todo nuestro ser recibía la “sábila” contaminada, lo que ocasionaba que todo nuestro ser se viera afectado. Pero en Cristo, Él nos lleva de la mano para que pasemos nuestro “Jordán” y nos asentemos y echemos nuevas raíces en la tierra prometida, la tierra santa. Nos la da para que ahí nos asentemos, para que ahí habitemos y ya jamás de Dios nos separamos. “Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová vuestro Dios; y la tomaréis, y habitaréis en ella.” Dt.11:31.

Padre, te doy gracias porque Tú me has mostrado tu Reino; la nueva tierra prometida. Ahí quiero tener nuevas raíces para nutrirme con los nutrientes de tu Espíritu y ser lleno de la sabia de tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Tenemos que habitar bajo su abrigo


¿Qué debo de hacer para vivir bajo la protección de Dios?
Habitar bajo su abrigo: “¿Y cómo hace usted para vivir tan tranquilo y confiado, para no vivir alarmado ni tampoco amargado?—fue la pregunta del joven Eustaquio. El maestro Gaudencio le contestó así al muchacho: “Fácil me es Eustaquio, yo vivo en pleno descanso. Cada día me pongo en Dios y sus manos. Pongo mi vida y mi voluntad a su cuidado. Le pido que como niño me cargue en sus brazos, que en su pecho me cuide, que su ternura me envuelva y el candor de su amor me abrigue. Y todo el día me cuida y su Santo Espíritu me guía” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Habita bajo su abrigo, mora bajo su sombra”; 28-09-2018.

Por la relación con mi padre, vivía desde que nací bajo su abrigo; esto es bajo su provisión, protección, cuido, atención, distracción y mimos. Cada paso que daba, estaba vigilado y monitoreado por mi padre. Es lo mismo, pero mucho más efectivo; tenemos una relación íntima con nuestro Padre Celestial, habitamos bajo su abrigo, entonces vivimos bajo su amor, cuido y mimos. Tan sólo es ponerte en sus brazos, pedirle que te cargue y que su amor se una con tu amor hacia Él para vivir confiadamente en Él. “El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.” Sal.91:1.

Padre, envuélveme en tu presencia, cárgame en tu brazos y escóndeme bajo tu amor porque ahí quiero estar en Ti mi Dios, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.