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martes, 25 de febrero de 2020

Aunque eso signifique que tengan que sufrir

¿A qué nos llamó Dios?
A hacer lo bueno: “Decí que Eulalio fue quien cometió ese agravio contra Aureliano—ordenó Eucadio a Aurelio tomándolo del pelo cuando eran niños—si así no lo haces te las verás conmigo”—le amenazó fuertemente. Aurelio, el niño, se fue a un rinconcito. Asustado rompió de repente en llanto. Así lo encontró su maestro, el sabio Gaudencio, quien presto le preguntó esto: “¿Por qué lloras Aurelio?—el niño le contó al maestro lo que le sucedió con Eucadio. “¿Y tú como cristiano qué piensas hacer con lo que te ordenó Eucadio?”—inquirió el ayo. Aurelio le dijo deteniendo el llanto: “Haré lo que es correcto, maestro. Les diré a todos que fue Eucadio el que le hizo daño a Aureliano y no Eulalio”—dijo valientemente. El maestro Gaudencio lo abrazó fuerte, lo besó en la frente y le dijo serenamente: “Me enorgullezco de ti, pues por la verdad estás dispuesto a sufrir” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Dios nos llamó a hacer lo bueno”; 24-02-2020.

Quedarse callado cuando nos ofende, soportar la humillación cuando nos agreden, no tomar venganza cuando nos traicionan o hieren; son decisiones que traen consigo sufrimiento. Pero hemos sido llamados para perdonar, pedir perdón, servir con amor y no hacerlo por dinero, ni prestigio, ni cargos. Hemos sido llamados para hacer lo bueno, aunque ello traiga algún sufrimiento. “Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos.” 1P.2:21 NTV.

Padre, enséñame a siempre realizar lo bueno, a que no me importe la humillación, la burla o el sufrimiento; que pueda tener ese control para darte gloria y alabanza a tu nombre; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 21 de enero de 2019

Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría


¿Qué ama el Señor?
La verdad en lo íntimo: “Orquídea preguntó, a su maestro y mentor: “¿Cuándo tengo una manifestación consciente de Dios?” Su maestro fijamente la quedó viendo, y sopesando la pregunta le dijo asintiendo: “Cuando tú concluyes una meditación llegando a una verdad que tu vida cambiará. Reflexionas en tu andar y la Palabra de Dios como eco interno, la oyes sonar y sonar; hasta que desembocas descubriendo en tu vida una verdad. Ya sea un error, una solución o un axioma, todo esto proviene de una experiencia consciente con Dios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La verdad en lo íntimo ama Jehová”; 20-01-2019.

Cuando estamos meditando en su Palabra y sopesando nuestra vida, nuestras actitudes, nuestro pensar y actuar; el despertar a la verdad, nos llega al alma en lo íntimo de nuestro ser. Y como resultado de este reflexivo momento llegamos a conocer la verdad. ¿He actuado con ira, evasión, soberbia, grandiosidad? ¿He querido resaltar mi ego? ¿En realidad he deseado hacer lo bueno? Las respuestas llegan y la solución se proyecta en nuestra mente. Ahí, en lo secreto comprendo y obtengo esa divina sabiduría. Estoy consciente que esto no es mío, que de Dios proviene. “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.” Sal.51:6.

Padre, sé que Tú amas cuando llego a conocer la verdad en lo íntimo de mi ser y la pongo en práctica. Que esta reflexión y meditación en tu Palabra me lleve siempre a conocer la verdad y me dé sabiduría en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 3 de noviembre de 2017

No tenemos control del viento, pero arreglar nuestras velas podemos

¿Qué certeza debemos tener?
Dice un pensamiento del actor norteamericano James Dean «No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino».  No tenemos control sobre las cosas que sucedan a nuestro alrededor: si me va a elegir a mí en un puesto o no, si los demás cumplirán con lo que han prometido, si me ofenden cuando yo bendigo.  Pero, para mí, lo importante no es llegar a obtener ese control, pues sólo lo tiene Dios, no.  Lo importante para mí es si hoy tengo el valor para creer y hacer la voluntad del Señor, lo demás, se lo dejo a Dios.  Yo me acerco más y más a sus promesas cuando en realidad me muevo hacia ellas.  “Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.” Hch.27:25.

Padre, que siempre mire tu rostro y tenga en cuenta tus Palabras y Promesas.  Dame el valor, la fe y la confianza de saber que soy hijo tuyo y me muevo en hacer lo que Tú me has encomendado.  Lo demás, y los buenos resultados, pertenecen a tu voluntad, a tus promesas que son siempre amén.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.