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miércoles, 11 de septiembre de 2019

El impaciente de espíritu enaltece la necedad


¿Cómo es el que tarda en airarse?
Grande de entendimiento: “Eulogia estaba enojada, por eso así se expresaba: “Prefirió a sus amigos que a su novia. Ese Eulalio me tiene airada, pues se fue con ellos y me dejó plantada”—casi gritó exaltada. Su mentor, el sabio Gaudencio le dijo esto con amor: “Que no te dañe tu salud al airarte, tienes que saber controlarte. La verdad: sí eres impaciente de espíritu, enalteces la necedad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Para enojarse hay que mejor tardarse”; 10-09-2019.

Tenemos que aprender a no dejarnos afectar por los contantes disgustos. No podemos responder con impaciencia de espíritu, lo que se ha ocasionado por uso de esa misma impaciencia en otra persona. Debemos de tratar de no tomar revanchismos, oremos antes de querer hacer algo incorrecto por tan sólo desquitarnos. Eliminemos esos “resentimientos vengativos”. Si controlamos y vemos nuestros trastornos emocionales, seremos grande en entendimiento. “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.” Pr.14:29.

Padre, que sea tardo para enojarme y pueda incluso airado, controlarme. Que tu Santo Espíritu me dé el poder para ser tolerante y paciente, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 20 de abril de 2018

La impaciencia una peligrosa ladera


¿En quién puedo confiar mis variables estados emocionales?
En Dios Todopoderoso: “Es que ya no puedo esperar maestro, Eulogia no se quiere sujetar.  He sufrido esto mucho tiempo sabio Gaudencio, desde novios ella ya mostraba problemas. Pero me ha tocado todo este tiempo entenderla. A usted se lo digo, mire cómo he sufrido. Ahora, ya no aguantó más, ¡la voy a tener que dejar!”—dijo en tono emocional y muy serio, el joven Aurelio. El sabio así con amor le contestó: “La impaciencia y el deseo de controlar a los demás, te llega bastante a afectar. De ahí a la autocompasión pasas sin ninguna razón. Y luego cómo nacen en ti esos resentimientos. Sólo te queda por hacer una cosa: como lo hago yo, pues ¡mi alma en Dios reposa!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Mi alma en Dios reposa”; 19-04-2018.

La impaciencia es una muestra del deseo de controlar todo lo demás: Personas, eventos, sucesos.  Y eso no es posible, no está en nuestra capacidad poderlo realizar. Esto nos lleva generalmente a conmiserarnos, pues con la impaciencia nos frustramos.  Luego, nace fácilmente el resentimiento y eso, en un momento andamos cargando. Por ello, debemos aprender a esperar y reposar en Dios: “Alma mía, en Dios solamente reposa, Porque de él es mi esperanza.  Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio” Sal.62:5-7.

Padre, en Ti reposa mi alma, porque Tú eres ese refugio que me calma, me da paciencia y esperanza. Por eso, en Ti alejo ese estado emocional impacientarme, para luego auto conmiserarme, para no sembrar en mi alma la frustración y el resentimiento, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. feliz día en el Señor.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

En nuestras vidas, lo mejor está por venir

¿Qué es lo que debemos proferir?

Cuando sabemos que para todo hay un momento, y que hoy está sucediendo esto: me estoy preparando y ganando el derecho para obtener lo que para mí Dios ha dispuesto.  Esto me tranquiliza y me ayuda grandemente a ser paciente. Nos frustramos y perdemos tiempo y energía cuando queremos conseguir puestos, ministerios, niveles, reconocimientos o premios, sin estar preparados para obtenerlos. De ahí que debo de tener paciencia pues, cada día es un crecimiento.  Por hoy Dios me prepara para llegar a conseguir algo mucho mejor, que está por venir. “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”  Apo.22:12.

Padre, gracias por el día de hoy, porque me has preparado mejor para luego mostrarme tus propósitos y planes para conmigo.  Sé que, si tengo paciencia y me dispongo a prepararme mejor para hacer tu voluntad hoy, lo mejor de mí siempre está por venir.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.