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lunes, 21 de octubre de 2019

Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos


¿Qué pasa cuándo clamamos a Dios?
Nuestro clamor llega a sus oídos: “Eustorgia estalló en llanto al llegar, dijo a su mentor sin más ni más: “En angustias me encuentro, y he orado al Dios eterno. Pero me pregunto: ¿Será que Él escuchó mis lamentos?”—preguntó a su maestro, el sabio Gaudencio. Éste después de un momento de silencio, le dijo esto: “Dios ha prometido escuchar tus oraciones y angustias desde su templo, y tú lo eres en este momento. Ten la seguridad que tu clamor, fue escuchado perfectamente por el Señor.” Cuentos del Reino; “Dios siempre escucha nuestra oración”; 20-10-2019.

Como humanos, podemos pensar que algunas veces Dios no nos escucha nuestras oraciones. Como hijos, debemos de estar siempre seguros que sí lo hace, y que no sólo escucha, también responde a nuestras solicitudes si las mismas van acorde con su voluntad. Hoy tú y yo somos templo del Dios viviente y Él prometió oír las oraciones, clamores y peticiones de su pueblo desde su templo. Tu clamor siempre será oído por el Señor. “En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.” Sal.18:6.

Padre, como dijo tu Hijo Jesucristo: “yo sé que Tú siempre me escuchas”, que tenga siempre esa fe en toda petición, oración, clamor y súplica que dirija a Ti mi Dios en oración; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 12 de noviembre de 2018

En nosotros no hay fuerzas


¿A quién debemos de invocar cuando nuestras fuerzas no dan?
A Jehová, nuestro Dios y Señor: “Eulalio vino angustiado: “Tengo un problema muy grave, y sólo un milagro puede salvarme. Tengo que estar en una lejana ciudad, pero las condiciones del tiempo no son adecuadas, sino llego a tiempo, perderé mi empleo.” –dijo dando vueltas sin ver a su maestro. El sabio Gaudencio tan sólo le dijo esto: “¡Qué bueno que te pase esto!—Eulalio lo quedó viendo molesto—sí, este es un buen momento. Un buen momento para invocar al Dios eterno, porque ahora te sientes pequeño. No puedes controlar las condiciones del tiempo, mas Dios puede hacer eso por vos.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Invoca a Dios para resolver problemas que no podás vos”; 11-11-2018.

Cuando nos encontramos inmersos en situaciones tan grandes, que nos hacen sentirnos pequeños, estamos preparados para pedirle ayuda al Dios Eterno. El secreto es que muchas veces sólo así llegamos ante Él con humildad, porque reconocemos claramente que nosotros no tenemos ni poder, ni fuerzas, ni recursos para vencer semejante situación. Sólo puede hacerlo el Señor.  Debo de estar consciente que aunque no pueda dirigir la dirección del viento, puedo arreglar mis velas para poner mi barca en la dirección de Dios. “!!Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos.” 2Cr.20:12.

Padre, qué importante es saber que todo poder proviene de ti. Aun aquel que tengo para resolver los problemas que a mi alcancen estén. Todo es tuyo, mas cuando tengo que enfrentar mis gigantes, a Ti invoco y a Ti volteo mis ojos en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 3 de febrero de 2018

LLegué a creer al invocarte

¿Qué tan lejos está Dios de nosotros?
Cercano está a todos los que le invocan: “Yo hablaba de mi creencia cuando me daba la gana o cuando pensaba que quedaría bien. No confiaba realmente en Dios. No creía que Él se preocupara por mí. Seguía tratando de cambiar las cosas que no podía cambiar. Gradualmente, con desgana, empecé a entregárselo todo, diciendo: "Tú que eres tan omnipotente, hazte cargo de ello". Y Él lo hizo. Empecé a obtener soluciones a mis problemas más difíciles, algunas veces en el momento más inesperado: manejando al trabajo, mientras estaba almorzando, o cuando estaba profundamente dormido. Me di cuenta de que yo no había pensado en aquellas soluciones - un Poder más grande que yo me las había dado. Llegué a creer.”  HIVOC;AA. “Llegué a creer”

Parece algo increíble porque como uno conoce a Dios solamente de pasada, cree que Dios está allá lejano.  ¿Qué es eso? Solamente lo conocemos a través de las experiencias de lo que uno oye hablar a las demás personas. Pero, ¿hemos tenido un contacto consciente con Él? ¿Lo hemos experimentado en nuestras vidas? ¿Hemos hecho algún contacto cercano con el Creador? Si tan sólo supiéramos que Él está tan cerca como está el corazón de nuestra boca. Con sólo invocar su nombre, con decirle que lo necesitas, que lo recibes en tu corazón, y pedirle que se te manifieste en el nombre de Jesús, veremos y experimentaremos su presencia. “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.” Sal.145:18.

Padre, Tú estás atento a los que invocamos tu nombre, a los que te hablamos y los que te alabamos. A los que predicamos tu Palabra y damos a conocerte. Entonces experimentamos de una manera consciente tu presencia. No por otros, sino por nosotros. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.