domingo, 3 de noviembre de 2024

¿Qué hace Jehová con mis enemigos?

De ellos me libra y sobre ellos me eleva: “Porque Jehová, mi estimado amigo, me ha librado totalmente de mis enemigos. Y aquellos que contra mí se levantan, Jehová los aplasta. Ellos quedan en el suelo y a mí sobre estos me alza.”—aseguró Eustatio con voz aguerrida. Su maestro, el sabio Gaudencio, le habló estas palabras de vida: “Dios no sólo te libra del varón violento, sino que te hace cabeza sobre ellos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios me libra de mis enemigos y me pone a dirigirlos”; 29-10-2024.

Hay gente que de manera silenciosa y sin decir nada, de pronto a ti te atacan. Se vuelven tus enemigos, la peor calaña. Están contigo en un momento y en la situación menos pensada, te tienden una celada. Pero Jehová te libra de ellos, y no sólo eso: al tú perdonarlos y bendecirlos, luego los pone bajo tu mando. Aún de aquellos que son violentos, no pueden hacerte nada, pues Dios te libra de ellos. “El que me libra de mis enemigos, Y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí; Me libraste de varón violento.” Sal.18:48.

Padre, te alabo y te bendigo, pues me has librado oh Dios de todos mis enemigos. Y aún como cabeza de ellos me pusiste, de todos aquellos que contra mí se levantan. Me libras de hombres violentos por tu amor y gracia. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 2 de noviembre de 2024

¿Qué ha hecho Jehová por mí?

Ha vengado mis agravios: “Definitivamente cada una de las ofensas que a mí me dieron, fueron pagadas por mi Dios eterno. Lo vi y es ahí que no tengo resabios, mi Dios ha vengado mis agravios.”—aseguró Eustatio con determinación. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con determinación; “No sólo Jehová vengó lo que te hicieron, sometió también para que tú estés al frente de ellos, de pueblos enteros” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios vengó lo que me hicieron y sometió debajo de mí pueblos enteros”; 28-10-2024.

Qué preciosa declaración del rey David, vino a ser una realidad en él, pero se cumple totalmente en nuestro Señor Jesucristo. Porque Jehová tomó venganza de lo que a Él le hicieron al crucificarlo; vengó sus agravios. Y además puso todos los pueblos sujetos a Cristo, el Rey de reyes. Así mismo también, sucede con nosotros, como hijos suyos. “El Dios que venga mis agravios, Y somete pueblos debajo de mí;” Sal.18:47.

Padre, se sujetarán pueblos enteros al Rey de reyes; sujetarás pueblos debajo de mí, porque sé que con Jesucristo reinaré por fe. Gracias, porque vengas mis agravios y me das paz, fortaleza y autoridad. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

viernes, 1 de noviembre de 2024

¿Quién debe de ser enaltecido?

Jehová, el Dios de mi salvación: “Por eso y por más, ¿cómo no he de alabar y adorar a Jehová? Bendito mi alto refugio, el que me abre camino, quien vence a mis enemigos. Sea mi Roca fuerte en todo por mí enaltecido. Y lo digo de corazón, alabado sea el Dios de mi salvación.”—casi gritó Eufrasio lleno de emoción. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo esto con palabras salidas del corazón: “Enaltece y bendice a Jehová, pues es Él quien te cuida y te aparta todo mal” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Enaltecido sea mi Dios, Jehová la Roca de mi salvación”; 27-10-2024.

Jehová es digno de toda estima, elogio, alabanza, adoración, exaltación. Enaltecerlo es hacer en tu corazón a Dios, digno de toda devoción, de toda veneración. Cuando digo de corazón es creer en lo profundo de nuestra alma, que Dios es quien merece toda la alabanza. Él y nadie más. Porque ¿quién como Jehová? Y, ¿qué Roca hay sino mi Dios? ¿Y quién es Dios sino sólo Jehová? Bendito por los siglos de los siglos. “Viva Jehová, y bendita sea mi roca, Y enaltecido sea el Dios de mi salvación;” Sal.18:46.

Padre, me guías, me cuidas, me apartas a mis enemigos, me enseñas, me perdonas, me ayudas a vencer en todo, sobre todo a mí mismo. Apartas y me entregas a mis enemigos. Me bendices, me cubres, me proteges, me provees, me has escogido, me has salvado, tu vida has dado por mí. Enaltezca mi alma a Jehová desde hoy y para siempre, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

jueves, 31 de octubre de 2024

¿Quiénes se debilitaron?

Los extraños: “Es que se quebraron, los extraños se debilitaron. Esclavos de nuestro enemigo común, se alegraron con la libertad puesta en Jesús. Conocieron la verdad y ésta les dio libertad. Temblando de sus encierros, ellos con prisa de ahí salieron.”—aseguró Ausencio con mucho acierto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le habló de lleno: “Cuando conocieron al Rey, con alegría le obedecieron a Él.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Los extraños se debilitaron, de sus encierros salieron temblando”; 26-10-2024.

Aquellos que no éramos pueblo de Dios, éramos extraños. Esclavos de un mundo afectado y totalmente por el enemigo dominado. Afectados por las consecuencias de una condición caída y dañada, con el sufrir y tantas cosas malas, nos debilitamos. La libertad vino con Cristo y salimos de nuestros encierros aún temblando. Cómo no obedecer con amor a nuestro Rey, si por su amor fuimos libertados ayer, pues su sacrificio en la cruz del Calvario, nos dio la libertad. “Los extraños se debilitaron Y salieron temblando de sus encierros.” Sal.18:45.

Padre, tu amor mostrado a nosotros, dando Tú a tu Hijo; y, Jesucristo ofrendando su vida por nosotros, nos hizo salir de nuestros encierros temblando y totalmente debilitados. Pero Tú nos diste nuevas fuerzas, y nos quitaste el temor, para ser victoriosos en este mundo afectado. Obtenemos el triunfo sobre todo lo dañado, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

miércoles, 30 de octubre de 2024

¿Quiénes se sometieron a mí?

Los hijos de los extraños: “Cuando supieron acerca de lo que por Jesucristo estábamos haciendo, los niños y jóvenes me obedecieron. Hijos de extraños a mi se sometieron. Ellos vieron los beneficios del ministerio. Lo precioso que Dios había sido con nosotros y entonces vinieron y a la iglesia de Jesucristo pertenecieron”—gritó con alegría Baudelio, lleno de mucho gozo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo gozoso: “Es Dios quien toca los corazones para que puedas guiarlos, y a ti se sujeten los hijos de los extraños” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “A los hijos de los extraños Dios me permitió guiarlos”; 25-10-2024.

Linda la experiencia que vivió el rey David, quien a través de ellas, Jehová lanza una profecía que en Cristo Jesús se cumpliría: Los hijos de pueblos extraños a Él, cuando supieron de Jesús, le obedeceríamos. Por eso yo y tú hemos llegado a conocerle y ser parte ahora de su pueblo. Cristo como perfecto Rey, toma gente de otros pueblos para reinar sobre ellos. Así también nosotros imperfectos reyes, por gracia y fe, nos ponemos al frente de otra gente. “Al oír de mí me obedecieron; Los hijos de extraños se sometieron a mí.” Sal.18:44.

Padre, creo en esa Palabra y en Cristo Jesús tomo lo que Tú me preparas. No por mi perfección como Jesús, sino por la perfección de Él. Me has hecho tu sacerdote y tu rey, sujeto a Ti Rey de reyes, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

martes, 29 de octubre de 2024

¿De qué contiendas me ha librado Jehová?

De mi propio pueblo: “Cuando he fallado en serio, he tenido las contiendas de mi propio pueblo. Pero aún de ellas me ha librado Jehová, y me ha hecho cabeza de otros pueblos u organizaciones, además.”—explicó Eutropia a su amado maestro. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo muy cierto: “Gente que no conocías antes, tú los lideraste” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Me has librado de contiendas internas”; 24-1-2024.

Los conflictos internos no se hacen esperar y el levantamiento de los tuyos es lo primero que obtienes. Cuando fallamos, pecamos, o mal actuamos; las primeras críticas, señalamientos, y recriminaciones vienen de la familia. Si estás al mando de una organización, de tu propio personal y familia, además. Y si eres un jefe de estado: familia, personal y de tu propio pueblo. Pero de todo esto te libra Jehová y por su gracia y tu fe, te pone al frente de personas que tú no conoces. “Me has librado de las contiendas del pueblo; Me has hecho cabeza de las naciones; Pueblo que yo no conocía me sirvió.” Sal.18:43.

Padre, me has librado de las contiendas internas de mi propio pueblo, y me has puesto al frente de otras organizaciones para servirte. Tu gracia y amor son inagotables, pues con tu siervo has sido bueno. Por eso te alabo y te bendigo mi Rey, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

lunes, 28 de octubre de 2024

¿Qué hice con mis enemigos?

Los eché fuera como lodo de las calles: “Dios me mostró mis defectos con detalle, a ellos y a mis enemigos los eché fuera, como se echa el lodo de las calles. Uno a uno los fui destruyendo, los molí como polvo delante del viento.”—testificó Eustacio con un entusiasmo marcado. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo pausado: “Destruiste en ti lo que te afectaba con Dios para servirle mejor. Él a tus enemigos vencidos en tu mano te los entregó.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “A mis enemigos los fui destruyendo, los molí como polvo delante del viento”; 24-10-2024.

Nuestros principales enemigos son internos: desesperanza, falta de fe, dudas, miedos, traumas, inseguridades, debilidades, resentimientos, etc. Dios nos va mostrando uno a uno con detalle, y luego los vamos echando fuera, como se echa el lodo de las calles o de los desagües. A la par, Jehová nos entrega a los enemigos externos, a aquellos que nos aborrecen, envidian y quieren destruirnos. Bajo nuestros pies llegan a permanecer. “Y los molí como polvo delante del viento; Los eché fuera como lodo de las calles.” Sal.18:42.

Padre, me das fuerzas y me muestras mis errores, defectos, pecados. A ellos uno a uno voy destruyendo y acabando. A la par, Tú derrotas a mis enemigos externos, para emprender las alturas y desarrollar tu ministerio; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.